Dolor
desdentados colmillos
muerden mis noches
Oscuridad
pozo laberíntico
que rumia mis fantasmas
Sombras
negrura clara
mastica mis lágrimas
...Círculos concéntricos entre mis labios y el espejo, donde la imagen de otra yo, aún existe sin darse cuenta que ya no es, que el tiempo mudó la cáscara de su cuerpo, ésa que aún espera a ser engullida por el todo de la nada.
Ese ruido insómnico, semilla de olvido en el estómago de las neuronas, donde se gestan deprisa, muy deprisa, los adioses.
Cariño mío, un beso enorme dentro de un abrazo que te mulla suavemente y de calor , muchísimo ánimo , sabes dónde estoy, todo mi cariño !
ResponderEliminarDescompone la mañana alegre leerte, deja desazón y deseo de generar animosidad. Un abrazo y lo que haga falta
ResponderEliminarSí, adioses dolorosos, adioses para siempre que poco a poco hay que asimilar . Y sí, duelen mucho pero no te cierres, sigue escribiendo que las letras te ayudan a sacar la tristeza de dentro. Un abrazo
ResponderEliminar¡Oh cielos!!
ResponderEliminarbuen blog
ResponderEliminarMe gusta como escribes