miércoles, 22 de junio de 2022

Esto no es una oración

La propuesta juevera de esta semana, lanzada por Neogeminis, nos pide que realicemos un texto donde se exprese lo improbable, infrecuente, imposible...

Y yo he recordado este texto que va en mi libro "Los zapatos del indigente" y que, habla de la búsqueda imposible de un ser superior que haga por nosotros, lo que nosotros mismos no somos capaces de hacer.




Me gustaría creer en un dios que lo puede todo,

para rezarle una oración de súplica y ponerme a su pies como sierva.


Me gustaría creer en ese Dios que todo lo puede,

y que, como padre, solo desea el bien de sus hijos.


Pero soy demasiado incrédula para pensar

que sí existe ese ser superior

y que él,

estará en todas partes para ayudarme,

siendo como soy, una simple mujer en un planeta,

la parte más pequeña de una partícula de polvo

en un universo que, a su vez,

es parte de una galaxia, dentro de otra galaxia

aún más grande.


Me gustaría creer que alguien vendrá

a rescatarme del dolor,

para hacer que desaparezca de la manera

que yo deseo

y no de otra.


Pero no hay nadie.

Nadie curará lo que la ciencia no sane

ni lo que un organismo sienta que debe recuperar.


Puedo rezar al aire o al universo.

Podría inventarme un nuevo dios

o rezar al que más seguidores tenga,

considerando su fuerza

por la medida de sus creyentes.


Podría fingir que no soy quien soy

y creer en lo increíble,

solo por sentir que alguien poderoso

me escuchará para calmar mi llanto.


Pero aquí estoy,

llena de tantos "peros"

que ni esto es una oración,

ni jamás

llegará a ser un poema.



Edit. Lastura (2018)


martes, 21 de junio de 2022

Las mareas

 Contando las semanas 2022 - Semana 25

Sindel nos propone para esta semana, la palabra: PASOS





Era un suspiro lánguido y sonoro

la voz del mar aquella tarde…

Ocaso/Manuel Machado


Un día

te fuiste como las mareas de invierno

-salpicando lodo-

y la casa guardó tu voz.

 

Un día

yo me iré

y el viento del norte soplará mis penas.

 

Quedará la casa sola.

Las cortinas mirarán nuestros pasos

-desde la ventana-.

Y llorarán por nosotros

los muebles del salón.

 

El gato maullará en la puerta,

y nadie encontrará las llaves.




Poema perteneciente a mi libro AGUA

Editorial Nueva Estrella

Colec. Instambul

sábado, 18 de junio de 2022

1er. Aniversario de AGUA

Esta semana, mi libro AGUA, de la editorial Nueva Estrella, ha cumplido un año. Y quiero celebralo con vosotros porque es un poemario que me está aportanto muchas alegrías y que se está convirtiendo en una trilogía de la que os hablaré en breve.



De momento, algunos de los poemas de AGUA han sido traducidos al gallego, al árabe y al inglés. Y así se encuentran en los últimos libros distribuidos, junto a unos códigos QR en los que el lector, puede escuchar el poema leído por mí o por sus traductores en el idioma que les corresponde.

Y estos días he recibido dos regalos entorno al libro:

1. Un audio con la lectura del poema Ocaso, en la magnífica voz de la poeta África Sánchez. Y que podéis escuchar y leer, en este vídeo.



2. la lectura de los poemas del libro: Marte, El baile del sauce y Mis lágrimas, que ha realizado la poeta Lucrecia López Guirao a sus alumnos, como cierre del proyecto educativo entorno al AGUA, llevado a cabo en un colegio Público de Cehegín (Murcia)



Si os apetece saber de qué hablan los poemas de AGUA, podéis solicitarlo en vuestra librería habitual o, en la plataformas de El corte inglés, La casa del libro y Amazon. Pero, si lo solicitáis directamente a la editorial, a través del siguiente enlace y decís que lo queréis firmado, os lo harán llegar sin coste de envío y con una dedicatoria personalizada:






miércoles, 15 de junio de 2022

El espacio eterno

He intentado sumarme a la propuesta "juevera" de Mağ ~ Mağade Qamar, que lleva por título; En el cielo o en el infierno. 

De lo que podéis saber más pinchando en la imagen...



Levanté la aldaba del cielo y golpeé insistente sobre las nubes. El mayordomo atendió mi llamada:

 - Dime ¿qué deseas?

 - Busco mi espacio en la eternidad

 - Entra, enseguida un lacayo te mostrará nuestras dependencias.

 Esperé en una especie de biblioteca, sin estantes ni mesas ni sillas, donde numerosas luces sin cuerpo leían libros con aspecto milenario. Nada interrumpía sus silencios ni mi presencia llamó la atención de las tranquilas almas.

Pasado un tiempo inespecífico, porque en la eternidad no existe el reloj, una luz que llegó de entre las nubes, me habló:

 - Hola, mi nombre es Cassiel y voy a mostrarte nuestra eternidad. Acompáñame.

 Viajamos, a la velocidad de Cassiel, a través del sin color de lo que me parecían nubes, pero solo era una luz incandescente capaz de cubrirlo todo. A veces, de aquél páramo blanco, se abrían distintas dependencias de la eternidad, donde luces amarillas se entretenían en sus hobbies. Unas creaban hermosos jardines donde las flores eran luces de diferentes colores; otras paseaban frente a un lago de luz azul...Todas tan en calma y sosiego, tan silenciosas, que me parecían autómatas que podían ser encendidas o apagadas por un interruptor general.

 Al fin, se me dejó ver un espacio en el que algunas luces se apagaban y encendían como la respiración de un agonizante en su lecho de muerte. Y pregunté a Cassiel...

 - ¿Qué les sucede?

 - Se sienten deprimidas.

 - Creía que en el cielo no habría espacio para la depresión...

 - Lo que los humanos llaman cielo, en realidad es aquello que traen consigo cuando llegan a la eternidad.

 - Entonces ¿los malos no tienen opción de llamar a las puertas del cielo y redimirse?

 - Claro que sí, y elijen su espacio, como lo estás haciendo tú.

 - En ese caso, si yo hubiera sido mala persona ¿podría elegir quedarme en cualquiera de las dependencias que hemos visto?

 - Así es. Siempre que te arrepientas de tu maldad.

 - Pero si mi cielo es lo que traigo conmigo ¿por qué me muestras tan diferentes espacios en lugar de decirme cuál es mío?

 - Eso debes averiguarlo tú.

 - ¿Cómo podría hacerlo? ¿y si elijo equivocadamente?

 - Aquí, cada alma siente cuál es su lugar. Sigamos, por favor, hasta que encuentres el tuyo.

 - Espera, espera, tengo más dudas. ¿Por qué nadie habla ni interactúa entre sí?

 - Porque cada alma es única y se basta por sí misma.

 - Eso es muy aburrido ¿no?

 - El aburrimiento no existe en la eternidad, pues siempre estarás realizando aquello que más te agrada.

 - ¿Siempre en la misma estancia, y repitiendo el mismo acto?

 - Así es, siempre realizando aquello que más te gusta.

 - No me has mostrado el espacio donde se practica sexo...

 - Las almas no lo tienen. Ya te he dicho que cada una es única y se basta por sí misma.

 Tras haber recorrido los miles de espacios del cielo y sin que yo me hubiera sentido atraída por alguno de ellos, Cassiel me comentó:

 - Estoy percibiendo que no te agrada lo que has visto...

 - A ver, es que lo encuentro de lo más soso. No me gustaría pasar la eternidad repitiendo el mismo gesto una y otra vez sin interactuar con nadie más.

 - Esto os pasa a todas las almas que llegáis aquí creyendo que el cielo es un paraíso terrenal.

 - Y ¿qué debo hacer entonces?

 - Ven, te llevaré directamente a tu estancia. Veo que cuando pasamos por allí y, aunque te llamó la atención, no quisiste ver que esa sería tu eternidad.

Y en un pis-pás, nos encontramos de nuevo entre las almas deprimidas.

 - Espera, espera, yo no estoy deprimida...

 - Quizá aún, no lo has descubierto.

 Y la luz de Cassiel se perdió entre la incandescencia del cielo...




NOTA. Como decía al principio "He intentado sumarme a la propuesta juevera de Mağ", pero mi relato es un alma libre y no quiso quedarse en las 350 palabras sino que, se extendió por la eternidad buscando la media de su espacio.

martes, 14 de junio de 2022

Una gota de lluvia

 


me deslizo y fluyo sobre tu cuerpo
se desdobla mi yo 
para viajar por tu nervatura

uno a uno
recorro la convexidad de tus chirlos
hasta volver a ser un yo
más verde

y caigo sobre otro de tus tallos
lo beso suavemente
mientras resbalo hacia la nada
ese espacio de aire
que me devuelve a tus raíces
para nutrirlas

para que tu frondosidad expire vapor
y se condense en la cima
para volver a ser yo
en miles de almas gemelas

y verterme de nuevo
sobre tus hojas




Poemas con los que participo en el reto de Sindel: "Contando las semanas 2022", y la palabra que nos propone para esta semana: Hojas





lunes, 13 de junio de 2022

El Bulevar de los sueños

 


Maria paseaba su sonrisa por el Bulevar de los sueños entre los tulipanes rojos de las orillas y bajo las ramas de los sauces.

La primavera había llegado a la ciudad con su explosiva belleza sobre el asfalto.

Al salir de la consulta del especialista, una sombra cubría du corazón. Pero debía ser fuerte. Y ahí estaba entre los sonidos de su amada ciudad y aquél bulevar que tanto la había ayudado siempre a reflexionar.

Alzheimer. Ese era su diagnóstico y solo tenía 65 años. Ahora debería pensar en cómo llevar una vida digna en la oscuridad de su futuro.

Lo primero sería hablar con sus hijos y buscar a una persona que se hiciera cargo de su cuidado. Todos debían llenarse de paciencia en prevención de lo que estaba por venir y gestionar adecuadamente todos los pasos a seguir hasta que, inevitablemente, llegara el final.

No era esto lo que ella había pensado para cuando llegara su jubilación, pero sí era lo que tocaba.

María absorbió con sus cinco sentidos los sonidos de la ciudad, el aroma de los tulipanes, la textura del seto, el sabor del aire en su paladar y aquél cielo claro que tanto amaba. No quería olvidarse de todo lo vivido a lo largo de los años, en el Bulevar de los sueños.




domingo, 5 de junio de 2022

Mustia

Me uno al reto de Gustab en su blog Adoquines Mojados. Y aquí os dejo mi texto bajo la imagen y la frase elegida de entre las que él propone y que son los dos primeros versos con que A. Machado abre su poema titulado "Es una tarde cenicienta y mustia".



La palabra es Mustia

"Es una tarde cenicienta y mustia, 

destartalada, como el alma mía;"



He intentado salir de mi crisálida

y mirar al gris del horizonte 

para decirle que no todo es llanto


He intentado soltar mi risa

unir mi aliento al aire

para que fluya sobre el mar


He intentado no soltar mis lágrimas

y golpear mi pecho

para que entre el viento sin tornados


He intentado acariciar tu piel

y dar vida a mis rincones

para exaltar el gozo sobre mis sombras


Pero es una tarde cenicienta y mustia

destartalada

como el alma mía