Has llegado adonde estás
sin rendirte a la vida
que te forjó con dureza,
sin tallarte en mármol.
A veces,
cubrió tu pelo con manta
de escarcha
y reventó las ruinas de
tus huesos.
Tú supiste asfaltar los
escombros
Para seguir de pie, aun
con fisuras.
Has zurcido mil veces
tus desgarros
y aquí sigues, subida a
tus tacones rojos,
para mirar a la muerte
de frente
y ver derretirse el
hielo de su hoz.
Mientras, te pones el
sombrero blanco
y sonríes de nuevo a la
vida.
El espejo refleja a la
mujer que te ha nacido,
-tú sabías que la
llevabas dentro-
preparada para luchar a
muerte
y dejar la partida en
tablas.
Pronombres
Mascab, tu poema nos muestra la fortaleza y la dignidad femenina ante los avatares de la vida. Somos capaces de resurgir, reinventándonos de nuevo y alzando ante la muerte la bandera de la vida con sensibilidad y sentimiento.
ResponderEliminarMi felicitación por tu coraje, tu inspiración y tu amor a las letras, amiga.
Mi abrazo y mi cariño, siempre.
Tú, al igual que el Ave Fénix, resurges triunfadora asfaltando tus propios escombros.
ResponderEliminarCon tacones o sin ellos, eres el fiel reflejo de esa mujer que no teme a nada.
Cariños en el corazón.
kasioles
Gran homenaje a esas mujeres que le plantan cara al cancer . Un abrazo .
ResponderEliminarMujer luchadora hasta el final, sin miedo y dispuesta a ganar la batalla.
ResponderEliminarUn abrazo Mascab.
Precioso concepto que reúne a todas las mujeres que aún sin sufrir esa odiosa enfermedad, enfrentamos con valor lo que nos toque vivir... Besos...
ResponderEliminarPrecioso MASC!
ResponderEliminarUn bellezón de poema para una causa, la lucha contra el cáncer, que desafortunadamente tantísimas mujeres tienes que librar, casi te diría parafraseándote: t
"preparada para luchar a muerte"
cada día a brazo partido por la vida.
Un beso inmenso desde una tarde de sábado llena de gripe y borrascas que entran y salen sin darnos tregua, espero que tú y todos en casa estéis de maravilla preciosa!!!
MmuaaksS!
Luchar, pelear cada instante y asumir quedar en tablas suspendidas en el tiempo.
ResponderEliminarUn abrazo