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lunes, 7 de enero de 2019

DOS PAÍSES QUE SE QUIEREN

VEINTE CUENTOS PARA DOS PAÍSES

La palabra “cuento” deriva del latín compŭtus, que significa “cuenta”, que quiere decir narrar-contar una historia, “Contar” lo que sucede, como el transcurso del día y de la noche; la secuencia de las estaciones; un viaje; o una breve historia sucedida en el pasado es una de las características humanas que hombres y mujeres practicamos día a día a lo largo de nuestra existencia desde que adquirimos la capacidad de comunicarnos. De hecho, todas las cosmogonías relacionadas con los orígenes del mundo, comienzan con una narración o cuento en el que se establecen las razones tradicionales de cualquier estirpe y su cultura.

Por tanto, el cuento ha sido utilizado constantemente, a lo largo de la historia de la humanidad para contar hechos pasados o entretener a los oyentes o lectores con narraciones cotidianas o ficticias. Y es un estilo de narrativa muy utilizado por grandes literatos como el escritor ruso Antón P. Chejov, gran maestro de la narrativa en general y, del cuento corto en particular, quien decía que cada día,  podía escribir un cuento nuevo sobre cualquier objeto o situación.

En consecuencia a lo anterior: todo puede ser contado si hallamos la fórmula para hacerlo. Y esto es lo que la escritora alemano-española, Pilar Baumeister, consigue y nos regala con este libro que tú, lector/a tienes hoy en tus manos: contar/contarnos con destreza literaria 18 cuentos y 2 poemas descriptivos escritos hace años y publicados, como ella detalla en su introducción en la Lengua germana, que fueron traducidos casi a la vez para que hoy, años después de su edición alemana, podamos también disfrutar de su lectura en la Lengua de Cervantes.


Javier González (Juglar Edic.), Asunción Caballero y Pilar Baumeister
Como escritora, el relato, el cuento o las narraciones cortas, es un género que practico desde niña y al que, como lectora, vuelvo una y otra vez debido a que su estructura y su brevedad, ayuda a vivir intensamente la trama sin necesidad de muchos accesorios y donde el autor, utilizando una gramática concisa nos lleva de la mano como lo hace también, la/el poeta.

Pilar Baumeister, como buena poeta que también es, nos abre sin florituras de ningún tipo, pero sí con una exquisita, aguda y cuidada narrativa, algunas puertas hacia un tipo de literatura que reflexiona sobre los propios límites humanos y que, por encima de todo, procura iluminar nuestra estupefacción dando vida a unos personajes con cierta tristeza cotidiana, como se puede apreciar en los cuentos “la vida casta”; “Lourdes y Rosa”; “La amenaza”; “La loca de los libros”; y en otras ocasiones, sin embargo, los llena de ironía como en los cuentos: “La familia del novio”; “¿Por qué preferimos a un autor muerto a uno vivo”; “El premio”; “En Lourdes no hay scams”; “La mística”…

Pilar Baumeister
Ya en el primer cuento, el lector se adentra en una historia enfermiza donde los personajes, con su percepción desequilibrada de la realidad y una especie de embelesamiento casi patológico viven obsesionados por determinadas experiencias y nos hacen sospechar que sufren algún trastorno mental y en otros cuentos de este libro,  se nos manifiestan dominados por una atmósfera turbadora y enrarecida, creada magistralmente y de la manera tan personal con que Baumeister narra y articula el discurso desde la óptica enajenada de los protagonistas, que se encuentran en situaciones en las que no saben cómo salir de sus círculos imaginarios y en consecuencia, interactúan con su entorno usando flujos de conciencias extrañas y a veces, retorcidas, donde la trama casi estática, los retellings o versiones desde otros puntos de vista, junto con el monólogo interior, reinan sobre los diálogos sin que éstos pierdan el ritmo del relato.

La narrativa de Pilar Baumeister, por su tipo de estructura espacial y temporal del relato y la técnica antes nombrada de mezclar el monólogo interior con los diálogos, nos recuerda a la escritora británica Virginia Wolf. Y, por otro lado, la frescura y el humor con que Baumaister da vida a sus personajes y la “gracia amarga” de sus historias, en ocasiones excéntricas, y que desafían cualquier discreta clasificación, también nos acerca al estilo narrativo de la escritora norteamericana Dorothy Parker, que fue capaz de captar el lado oscuro de la vida y teñirlo con su original gracia en clave sarcástica e irónica.

Lidia González, Pilar Baumeister, Victoria Caro, Asunción Caballero,
Bogumilar Olacniecka,  Laura Olalla y Chelo de la Torre
Y por último, para no cansar al lector con este acercamiento a la narrativa de Pilar Baumeister, diré que nuestra autora nos describe a veces, las relaciones hombre-mujer y entorno, desde una posición crítica ante las diferentes percepciones de la vida entre ellos, y, entre los distintos países en que se encuadran las vivencias narradas; pero en todo caso, nuestra autora  evita caer en el romanticismo y no representa a sus personajes dentro de romances convencionales, donde las emociones pudieran superar al raciocinio y les arrojara a experimentar situaciones negativas derivadas de sus actos.

Por todo lo anterior, con la lectura de este libro que hoy os presento, he pasado unos ratos muy agradables con los personajes y situaciones narradas por la Dra. Pilar Baumeister.

Asunción Caballero