jueves, 19 de enero de 2017

VÉRTIGO



No pudo levantarse esa mañana. Las paredes temblaban con el baile de los muebles y enseres de la habitación. Cerró los ojos en el instante último antes de que su estómago explotara para llenarle la boca de ácidos.

Con esfuerzo, contuvo el vómito para no ensuciar el edredón y fue capaz de tragarse la bilis. Todo antes que verse obligada a salir de la cama.

Se dió media vuelta como pudo. Sin abrir los ojos, intentó no pensar en la hora del despertador ni en el dia de trabajo que esperaba al otro lado de Madrid.

Quiso vaciar su mente, ser silencio y oscuridad. Pero escuchó unos llantos que no supo identificar. Y el sonido de una pala encajar un montículo de arena y los golpes de la tierra sobre la madera en que se había convertido su edredón.

De repente, el silencio llegó para hacerle sentirse sorda y aunque quiso, ya nunca más, pudo abrir los ojos.


5 comentarios:

  1. ¡Querida amiga, acaba de estrujarseme el corazón! Beso... te quiero!!!!

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  2. Mascab, gracias por tus palabras, amiga...También yo espero que este año sea bueno para ti y puedas realizar tus proyectos...
    La historia que nos dejas, parece un sueño del que la protagonista despertará de un momento a otro...Eso espero.
    Mi felicitación por tu versatilidad y tu constante inspiración.
    Mi abrazo y mi cariño, amiga
    M.Jesús

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  3. Dicen que el oído es lo último que se pierde, me has puesto la piel de gallina.
    Cariños en abrazos.
    Kasioles

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  4. Me hace sentir la angustia que vivía y la llevó
    a un final muy triste.
    Un fuerte abrazo.

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...Y ahora dime, ¿qué opinas tú?