miércoles, 28 de diciembre de 2016

VA POR TÍ


Resultado de imagen de balanza del yin y el yang

Finalizamos un año más y debemos hacer balance. Estudiar bien aquello que hicimos durante los últimos 365 día pasados y analizar el dónde y el cuándo nos equivocamos y qué hicimos para superar los baches. 

Hay que traspasar la línea con soltura y alegría, con ánimo y fuerza. Y para ello, debemos sentir que nuestra balanza ha quedado en equilibrio: igualitariamente lo positivo y lo negativo. El ying y el yang, porque no hay bien sin mal ni vida sin muerte. Y  porque debemos saber estar en equilibrio permanente para seguir avanzando.

En estos últimos días del año, debemos reflexionar qué debemos seguir llevando en nuestro equipaje para el 2017 y qué es lo que debemos dejar atrás porque es un lastre pesado que nada aporta.

Si. Debemos empezar el año en positivo, para que lo bueno pese en abundancia a final de año y así, compensar lo negativo que nos vaya sucediendo.

Sin embargo, este año que finaliza no puedo cerrarlo con la balanza equilibrada. Las cosas buenas que me han sucedido han sido muchas y de grandes éxitos. Pero todas ellas juntas, no consiguen ascender el plato de aquellas otras cosas malas que, aunque muy pocas, pesan mucho más que la buenas en mi balanza.


Pese a ello, intento empezar el 2017 con la ventana abierta a la Esperanza de que los nuevos proyectos poéticos solidarios que están pre-dibujándose en el horizonte, ayuden a mitigar el dolor que me habita al comprobar que soy la segunda al mando en la mesa de Navidad, porque la comandante y jefa, mi primera madre, aquella que me crió durante mi infancia y que me cuidó tanto en mi adolescencia, aquella madre que más me quiso, se quedará para siempre en este 2016 que finaliza. Y este hecho por sí solo, ha pesado más que todo lo bueno que me aportó el año que se va, quizás con el fin, de hacerme entender que nada suple a una abuela como lo fue la mía.

Al peso de su partida, se suma el peso de los meses que estuve dedicando a promocionar un libro en lugar de haber estado sentada a su vera. Lo único que me sosiega un poco este dolor, es el seguir oyendo su voz diciéndome: Ve! Ve! tienes que ir y demostrarles a todos que tú vales mucho, nena.

Este 2016 que finaliza, ha sido posible solo por tí: Natividad Muñoz-Frutos. Espero que el 2017 me ayude a seguir creciendo para que tú, desde donde estés, sigas sintiéndote orgullosa de esta simple mujer.





5 comentarios:

  1. Una buena dedicatoria a una persona a quien le debes mucho.
    Son días de balances y existe demasiado ruido alrededor.
    Que el 2017 te traiga todo lo que esperas de él.

    ResponderEliminar
  2. Mi querida amiga siento lo que pasó, los que amamos y nos amaron siempre están en nuestros corazones y siguen alentándonos desde ahí hacia el futuro.
    Un beso grande y un abrazo y un año nuevo lleno de amor, alegría y éxitos...

    ResponderEliminar
  3. Es bueno hacer balance, analizar qué somos y hacia dónde nos queremos encaminar, pero no puede paralizarnos la muerte de un ser querido, ya que la muerte viene hilvanada a la vida como una consecuencia. Nuestra misión es tomar el relevo y amar para siempre. Te deseo que antes que después encuentres el consuelo oportuno y que no dejes tu camino creativo.

    Besos.

    ResponderEliminar

  4. Jo! mi vida, lo siento muchísimo !!!... no hago balance jamás, a mi no me gusta la contabilidad a ningún nivel pero me ha encantado este tuyo pero me has dejado tocada... mira no, mejor dejo de escribirte aquí y ahora mismo te hablo en lugar de escribir, necesito hablarte ....


    MmmuaaaaaaaksS!!!!

    Aquí solo mis mejores deseos para este 2017 a punto de nacer para ti como bloguera, al fin y al cabo es como nos hemos conocido, pero como amiga entrañable ... al telf ; )


    Te quieeeeeroooo!!!!!

    ResponderEliminar

...Y ahora dime, ¿qué opinas tú?