martes, 13 de septiembre de 2016

OTRO TORNADO MÁS


A veces, en días como hoy, se nublan los muebles del salón y a las paredes, se les desgarra la piel de sus pinturas. Los clavos de donde cuelgan los cuadros caen deshidratados y llueve en el parquet. Los insectos que susurran entre las grietas del techo, se quedan cojos y hasta el televisor enmudece. Entonces, solo entonces, me visto de tristeza y una densa melancolía estremece mis tripas. 

Las causas que provocan el derribo de mis puertas, llevan invadiendo mi espacio desde hace años. Llegan siempre de improviso cuando mi confianza crece y como vándalos, arremeten contra mis murallas y destruyen los microbios de mis venas girando con la fuerza de un tornado que me engulle en su espiral de muerte.

Casi siempre, sobrevivo a su barbarie. Casi siempre.

Pero nada vuelve a ser como antes. 

Ni se levantan definitivamente, las nubes que cubren los muebles del salón.

3 comentarios:

  1. Hay que abrir ventanas, lanzar un grito al aire para evitar las causas que provocan ese derribo de puertas que poco a poco van minando la autoestima…

    Un cálido abrazo

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  2. De nada sirven los consejos... hasta que un rayo del sol te empuja a levantarte y limpiar el maldito polvo que creció en todos los rincones.
    Un escrito intimista y hermoso. Besitos tiernos

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  3. No todos los días son iguales, mi querida amiga.
    Los obstáculos con que tropezamos a lo largo de la vida, al salvarlos, nos hacen más fuertes para poder continuar el camino.
    Después de un periodo largo de vacaciones separada de mi blog, de nuevo vuelvo con vosotros, ya os echaba de menos y deseaba volver para abrazaros.
    Sé de tus éxitos y me alegro muchísimo.
    Cariños y buena semana.
    kasioles

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