lunes, 29 de diciembre de 2014

EQUILIBRIO

Imagen. Pier Toffoletti


Termina un año más y hacemos balance:

En positivo pongamos que tenemos trabajo,
podemos sostenernos y pagar la vida.
La familia sigue creciendo con nuevas altas;
los amigos –tambaleándose-, aún están cerca.
La salud circula sobre demasiados baches
y a veces, nos quita el aliento para que tomemos aire.

En negativo  pesan las ausencias voluntarias,
aquellas que se esconden en la soledad opaca.
Demasiados divorcios para un solo año
y con algún otro más,  perfilando el horizonte.
Las enfermedades nos doblan el cuerpo
y colman las noches de astillas.
Los amigos a veces, no están donde deben
y dejaron huecos los abrazos.
El trabajo es mucho y malo para tan poco sueldo.
Los viajes quedaron estampados en un álbum,
-tan estáticos-, que parecen perder su color…

Y los sueños se cubrieron de gloria y barro.

A dos días de acabar un año,
la balanza -a duras penas-,
guarda durante dos segundos
la estabilidad de su equilibrio.


©Mascab (29-Dic-2014)

martes, 23 de diciembre de 2014

ES NAVIDAD


Ya está preparado Occidente
y celebra el despropósito.
Época de tradición humanitaria,
de búsqueda de Paz
en un mundo igualitario.

Los ricos, ponen un pobre en su mesa
y espulgan sus culpas.
Los pobres, piden a las puertas
de los supermercados.

Occidente se enmascara de felicidad,
mientras en otro mundo
-que sigue siendo el mío-,
solo hay hambre, frío y desigualdad.

Los niños, que solo piden agua y pan
no tienen regalos,
algunos,  reciben bombas
-que les dan calor-
mientras los convierte en cenizas.

Es Navidad,
y yo no puedo olvidarme
de los niños que nacen en Belén.

©Mascab (23-dic-2014)

domingo, 14 de diciembre de 2014

DESPRENDERSE

Imagen: Catrin Welz-Stein
Hay que saber desprenderse
del árbol seco que no alimenta,
de los días sin sol,
del lastre que adhiere al suelo,
de las cadenas que ahogan,
de la tristeza que llueve en mojado,
del desamor.

Hay que saber desprenderse
de las noches que no abrazan,
de las voces silenciosas,
de los susurros hirientes,
de los labios muertos,
de las sonrisas heladas,
de los ojos ciegos.

Hay que saber desprenderse
como hace noviembre,
teñir de amarillo-rojo el horizonte,
volar a ras de la vida
y renacer de nuevo.

© Mascab 
(25-Septiembre-2014)