martes, 29 de octubre de 2013

CHELO DE LA TORRE



El pasado miércoles 23 de octubre, fué presentado en la Sala Triángulo de Madrid, la antología poética titulada "24 poetas tímidos". Una obra en la que el poeta Jesús Urceloy, recopila algunas de las obras de sus queridos alumnos.

Y entre ellos, se encuentra mi querida amiga Chelo de la Torre, que ha prestado cinco de sus poemas para esta recopilación.

Sé que no es necesario hablar de la exitosa presentación de este libro. Pero lo hago. Lo hago porque necesito gritar a los cuatro vientos que nuestra Chelo, se ha estrenado como poeta por la puerta grande, de la mano de Urceloy y del brazo de su familia...sólo una pena me ensombrece esta fiesta, el hecho de que no pude estar con ella en tan día señalado.

Sin embargo, sé de su grandeza, como lo sabemos todos quienes la conocemos. Esta pequeña mujer tiene un alma que mide muchos metros y un corazón tan enorme como generoso. ¿De qué modo si no, podría escribir tan bellos versos?

Como muestra, os dejo un poema que nos habla de Chelo como poeta, pero también, como ésa profesora de matemáticas enamorada de curvaturas, ángulos y líneas rectas.

PARALELAS

Voy a calcular la derivada de tus labios
y la curvatura.
Tú hallarás el seno de mis senos
y la tangente.
Nos bañaremos en agua de trapecios,
nos envolveremos en cuadrados circulares,
y -como adolescentes-
exploraremos nuestros ángulos,
nuestros radicales e intersecciones,
y olvidando la blanca esfera que nos cubre
viviremos.
Chelo de la Torre
5-Junio-2013


CHELO

Pasando el tiempo te encontré 
como se encuentra la buena suerte,
al doblar una esquina.

Con el tiempo, comprendí que no podría dejar de verte,
hiciste honda huella donde los cariños crecen
y las amistades cuelan.

Te sentaste a mi lado y una mirada azul
me tendió su mano y abrazó mi talle
contra tu pecho.

Tú abrazo sostuvo las lágrimas negras
que a mi herido corazón, le dejaban ciego, 
opaco, sin luz.

Fueron sabias tus palabras envueltas en terciopelos,
las atesoro en mi alma para no olvidar 
su recuerdo.

A veces, siento que no te llego y el dolor me inunda 
ahogando gritos y lamentos, que de rabia
e impotencia nacieron.

Quiero siempre estar a tu lado y que seas 
mi ventana al mundo, mi amiga, 
mi pasatiempo.

M.As.Cab.
25-Octubre-2013

lunes, 21 de octubre de 2013

"MINI-JOBS FULL TIME" FOR EVERYONE

Con la reforma laboral de nuestros gobernantes, hemos conseguido grandes cambios para los trabajadores. Todos los derechos por los que se luchaban hace 100 años, todos logros conseguidos por tantas personas perseguidas, sindicalistas (de los auténticos), activistas y demás mentes pensantes; se los ha llevado esta reforma.

Más de seis millones de desempleados anotados en el antiguo INEM, cuyo nombre ya nadie puede reconocer de tanto como ha (también), cambiado, tendrían mucho que decir al respecto, si alguien dejase oír su voz. Porque al menos tres millones de ésos seis, no pueden ser tan inocentes en creer que estos cambios harán que nuestro país salga de una crisis (financiera? inmobiliaria? política?¿ FICTICIA?), que no remontará hasta dejar a cada quien en su lugar.


Es decir, al rico invirtiendo en sus propias ganancias (cambiando inmobiliarias por gestiones "privadas" de entes "antes" públicos). Al  banquero sumando números esperando el momento de hacer valer sus (dicen que ahora pérdidas) estancadas y ¿a la baja? promociones e inversiones (por créditos que nadie paga), en inmuebles. Al político aumentando sus cuentas en los paraísos fiscales. A los sindicalistas mamando del biberón caliente que empresarios y políticos les preparan. Y la (¿inmensa?) mayoría de los demás, como ovejitas en el corral, esperando las migajas que estos corruptos les quieran dar.

Porque no hay nada como amedrentar a un individuo, para que cualquier miguita de pan le parezca un espléndido bocado.

Para los que llevan más de dos años parados, ésos que vieron sus vidas truncadas por un despido a bajo coste; que no pudieron mantener sus hipotecas (ni sus viviendas); que observaron indefensos cómo les despojaban de sus vidas y arrojaban de sus hogares; que llevan meses sin liquidez suficiente para llevar un trozo de pan a sus hijos; que se ven obligados a lavar sus únicas vestimentas en las fuentes públicas (aún, porque no se han dado cuenta de ésto), de los parques (ahora también privados); que viven cada día con el sueño de conseguir un trabajo por pequeño que sea...

Para los jóvenes que buscan vivir independientes y se han de conformar con seguir viviendo en casa de sus padres (ésos del párrafo anterior); que deben abandonar sus raíces para intentar conseguir un trabajo que aunque malo, es mejor de lo que su propio país está dispuesto a ofrecerles; que sufren el deterioro paterno; que viven con el sueño de conseguir un trabajo por pequeño que sea...


Para los universitarios que terminan sus carreras con la ilusión de continuar desarrollando sus capacidades en el mundo laboral y sólo ven un callejón sin salida; que viven con el sueño de conseguir un trabajo por pequeño que sea...

Para los que nunca pensaron en llegar a la Universidad y se conformaron con trabajar en empresas de servicios o constructoras y ahora ven que o siguen estudiando o no habrá dónde hallar un rincón en el que trabajar; que viven con el sueño de conseguir un trabajo por pequeño que sea...

Para el ama de casa que antes tenía un empleo que la ayudaba a ser independientes trabajadoras y superwomen, que ahora se ven obligadas a rellenar una jarra con 1/4 parte de leche y 3/4 partes de agua; que vive con el sueño de conseguir un trabajo por pequeño que sea...

Para todos ellos/nosotros, la reforma laboral ha descubierto una mina de oro en los minijobs.


Lo que hace 20-25 años fue una lucha difícil de vencer, para poder obtener una reducción de jornada que ayudara a las trabajadoras a conciliar su vida laboral con la familiar, ahora es un filón para los empresarios.

Ofrecen el maravilloso sueño del trabajo (antes un derecho fundamental en nuestra Constitución), low-cost para las empresas y high-cost para los trabajadores. Sí para todos las persona desempleadas que viven con el sueño de conseguir un trabajo por pequeño que sea...

Sacan su varita mágica y ¡voilá un minijobs para todos ellos!   


...Oh perdón! para todos no. Sólo para los más "afortunados".

"Los elegidos" que han logrado cruzar el férreo filtro de una aparatosa selección (tener la suerte de conocer a alguien que conoce a alguien que sabe de un posible trabajo), serán bendecidos con el esperado minojobs.

Y...¿en qué consiste este nuevo sistema de empleo?


En que si queremos trabajar, lo haremos con contratos de 20 horas semanales (a veces 15 horas), in full time!. Es decir con disponibilidad plena del trabajador hacia la empresa.

Lo que viene a ser un "yo te contrato por 20 horas semanales y tú las trabajarás según las necesidades de cada día"...Así, hoy lunes, iremos a trabajar dos horitas entre las 14 y las 16 horas, y mañana, quizá vayamos 1 hora entre las 20 y las 21, para el sábado o el domingo, ir 10-12 horas seguidas y con apenas un descanso de 15 m. (fuera de ésas 10 horas de cómputo total diario), para hacer un par de pipís mientras tomamos un tente-en-píe.


Así, si no nos quejamos, si aguantamos, si callamos, si pacemos tranquilitos en el corral, llegaremos a cobrar una nómina mensual de unos 350 € al mes. Y además (qué suerte tenemos y qué buenos son nuestros políticos y sindicatos), cotizaremos a la seguridad social unos 15 días para nuestra ¿posible?, pensión de jubilación.

Y con éstos 350 €/mes, sin posibilidad de otros ingresos (en otras empresas nos requerirán igualmente una disponibilidad plena para contratarnos por otro par de horitas al día); podremos alguilar un pisito de unos 60 m2 para meternos en una habitación (seamos los miembros que seamos en nuestra unidad familiar), con derecho a cocina y baño.



Con todo esto, quienes así vivamos y escuchemos en las noticias "amañadas" por un sistema "casi orwelliano", que los funcionarios se quejan y hacen huelga por la pérdida de derechos y los recortes en sus salarios, nos levantemos contra quienes están en nuestro mismo bando, y digamos de ellos que son "unos vagos privilegiados" o, que "chupan" de las arcas del Estado...así les "HACEMOS LA CAMA", a los lobos que vigilan nuestro establo.

¿A quién ha beneficiado esta crisis? ¿quién la ha provocado?


¿Qué vamos a hacer al respecto? ¿Seguiremos paciendo "libremente" por nuestro corral, o seremos capaces de afilar nuestros dientes y uñas antes de que impidan que podamos acceder al libre pensamiento a través de una educación pública y universal para todos, y antes de que podamos enfermar sin poder acceder tampoco a una sanidad pública y universal para todos?

Tengo algo más de 50 años. Y sé cuánto les costó a mis padres venir a la gran ciudad desde un pueblo extremeño y poder comprar un pequeño piso en el que ver crecer a sus 6 hijos. Sé cuánto contribuyeron para que sus familiares salieran de un medio rural árido y sin inversiones, y pudieran acceder a los puestos de trabajo de las incipientes industrias madrileñas de los años 60, conviviendo durante un tiempo con nosotros. Conocí la lucha obrera de los sindicatos en la clandestinidad a través de una amiga hija de un sindicalista, en el último año de vida de un dictador.


...Y tuve un abuelo que hizo la guerra siendo muy joven. Que pasó cuatro años en algún "campo de trabajo para la nación" solo porque a su pueblo, le tocó estar "al otro lado" del color azul, que era contable de una pequeña empresa bodeguera, que leía mucho, y que me decía: "Nena, tú puedes llegar allá donde quieras. No dejes que nadie interrumpa tu camino. Pisa fuerte y no te des por vencida nunca...y sé siempre libre, sé siempre tú misma, cultiva tu pensamiento porque sólo así, podrás escapar de la cautividad".

Quiero creer que la lucha de todos ellos no fue en vano. Necesito de la fuerza que ellos tenían para seguir luchando. 


...Y escapar de este nuevo sistema de esclavitud del siglo XXI.

lunes, 14 de octubre de 2013

Tan Cobarde

Miraba el reloj de pared que colgaba frente a su escritorio y que de manera fulminante estaba a punto de marcar la hora de salida. Un día más que sumaba a los muchos que últimamente le atemorizaba finalizar su jornada laboral. 

Con desgana fue recogiendo los documentos y ordenando las carpetas sobre la mesa. El el vaso de arcilla barnizada fruto de una actividad escolar que hacía años su hija pequeña le había regalado para su cumpleaños, introdujo los portalápices de colores que utilizaba como marcadores en los expedientes que trabajaba y algún bolígrafo de gel que eran sus preferidos por lo bien que bailaban sobre el papel.

Autor: Jason Pollock 

Cuando por fín sonó la sirena indicando el fin de su jornada, ya muchos de sus compañeros y compañeras se amontonaban junto al reloj-fichero del hall de entrada. ¿Qué prisa tendrán todos?, pensó, mientras con sigilo, recogió las cosas que normalmente se llevaba a casa para tener alguna excusa con la que entretenerse y así, no entrar en discusiones con su pareja tras la cena. Sabía que en ese momento, cuando las parejas quedaban a solas sin el ajetreo diario, era cuando muchos de sus conocidos aprovechaban para charlar, reír, intercambiar ideas, opiniones, hacer planes...ellos no. Ellos, esquivaban los encuentros...bueno en realidad, su pareja no lo evitaba, al contrario, casi que todas las noches, lo que buscaba era un motivo por el que entablar una discusión. Suerte que había aprendido a ser como un avestruz, y escondía su cabeza tras montones de papeles y documentos que debía preparar ficticiamente para el día siguiente. Supo dar con la solución a tantas broncas nocturnas, en las que por lo general, finalizaba con algún rasguño, sino en la piel, al menos sí en el alma.

Nunca supo enfrentarse a su pareja con la manera pragmática con que lo hacía en su trabajo, ante sus compañeros y jefes. Nunca supo cómo conseguir que ambos mantuvieran una conversación que no les llevara a los insultos. Sin embargo, tampoco la había buscado, tal era el convencimiento que tenía de que jamás, podría ser de otra forma.

Con nadie comentó jamás sus desdichas, en realidad, nadie creería nunca que las tuviera. Siempre se mostraba feliz, entusiasta, de manera asertiva, capáz de empatizar con todos...y todos, pensaban que era de ese tipo de persona, con la que siempre podrían contar y de la que siempre obtendrían una ayuda. Le gustaba trabajar en equipo, sabía generar buen ambiente con sus compañeros, por éso todos escribían su nombre cuando debían formarse los grupos.

Fotografía de manos pintadas en cuevas de la Patagonia. Localizadas en 
http://martazabaleta.blogspot.com.es/2012/06/el-misterio-de-las-pinturas-rupestres.html

Si. Nunca hablaba con nadie de sus temores. De ése pesar que sentía desde que sus hijas se habían independizado. Ahora, solo quedaban ellos en la casa. Y la casa, era demasiado grande para tanta soledad y demasiado pequeña para cuando necesitaba huir de su pareja. Nunca lo conseguía. Y las discusiones finalizaban con su corazón sangrante por tantos insultos que como puñales se le clavaban en los congojos.

Si alguien preguntara qué pensaban de ellos, todos dirían que eran una pareja simpática y amable, que se les véi felices de la mano por las calles...pero en realidad, ¡qué poco sabía nadie!. ¡Qué poco se imaginaban de cómo era su vida tras la puerta del portal!.

Así, con ésta cábalas, llegó hasta la cerradura de su casa e introdujo la llave que abría la puerta a sus pesadillas. Al entrar, en la cocina, vió la sombra de su pareja, un cuerpo grande, en desequilibrio con el suyo propio, ¡tan pequeño y volátil!. Al acercarse y dar las buenas noches, se aupó sobre las puntillas de sus zapatos para alcanzar los labios de su media naranja. Pero no llegó a rozarlos. Una mano fuerte y grande empujó su cuerpo hacia un lado mientras una voz, aquella voz que tanto temía, le decía, 

"he visto la cuenta del banco hoy, y he observado que has sacado 30€ de un cajero. ¿con qué intención lo has hecho?".

"Pues es que entre los compañeros hemos decidido comprar lotería para Navidad y jugarla a medias entre todos, y como no llevaba suficiente para poner mi parte, he tenido que ir al cajero. Pensaba decírtelo ahora..."

"¿Ahora?, sabes de sobra que no me gusta que tú vayas sacando dinero del banco. Sabes que soy yo quien hace las cuentas. Soy yo quien debe llevar ése control. Y tú, si necesitas algo, es a mí a quien debes solicitarlo"

Al finalizar de hablar, ya no era una charla tranquila en la que se exponían y analizaban unos hechos. Era una voz elevada que salía de un rostro cargado de odio y de rabia. Por ello, salió de la cocina dispuesto a huir durante un rato del asedio. Se dirigió al dormitorio y con calma, con todo el sosiego que podía a pesar del miedo que galopaba en su corazón, se cambió de ropa.

                                                                       Autor: Jason Pollock 

No había terminado de calzarse las zapatillas cuando la sombra de la persona con quien un día se casó ante Dios y para toda la vida, avanzando por el distribuidor, llegó a entrar en la habitación, sin darle tiempo para reaccionar, sintió un puñetazo en el estómago que obligó a que se doblara en dos. Sin tiempo para recuperarse, recibió un bofetón con la fuerza de un ciclón que lanzó su pequeño cuerpo sobre la cama. El miedo no permitía que dejara escapar un sonido de su garganta, sabía que si gritaba, o lloraba, o imploraba, los golpes serían mucho más fuertes. Se escondió bajo los brazos, y mantuvo su cuerpo quieto, esperando  sentir los golpes hasta que la mole humana se cansara por el esfuerzo.

Tres, cuatro puñetazos más sobre su costado. Tirón de pelos. Sintió la sangre brotas de sus encías, en uno de los golpes, se había mordido la lengua. Bueno, eso sanaría pronto, peor fué aquél otro día, cuando le saltó un diente y tuvo que ir después al dentista contando que se había golpeado con una farola de la calle...Dios mío, pensó, que se canse ya, que no contínue más, esta vez se está desfogando demasiado. Mañana, no podré ir a trabajar. Por favor Dios mío, haz que se calme ya.

Por fín, hubo una pausa. Pero no se atrevió a mirar a quien golpeaba sin piedad, prefirió esperar un momento más, hasta que el cansancio silencio los golpes. Sintió sus pasos alejarse por el pasillo...Dios mio, gracias, pensó mientras las lágrimas fluían de sus ojos y miraba la sangre que en sus manos había recogido de su propio rostro. Con cuidado, con dolor y sintiendo un revoltoso mareo, consiguió llegar sujetándose a las paredes, hasta el cuarto de baño. Allí, frente al espejo, vió la imagen de un rostro con las cuencas de los ojos hinchadas, una ceja partida en dos, la sangre manando por las comisuras de sus labios, abriéndose paso a través de los dientes ensangrentados. 


Abrió el grifo de la bañera y se desvistió de nuevo para sumergirse en ella, quizá el agua calmara un poco el dolor y eliminara tanta pena como sentía hacía sí. No entendía como era tan cobarde. Odiaba no haber sabido nunca decir basta. Se odiaba, era un ser mezquino, sin fuerzas para denunciar la barbarie que vivía constantemente. No tenía derecho a seguir viviendo. ¿por qué? ¿para qué? ¿con qué fin? sus hijas ya no necesitaban de su cariño, ya no había ninguna razón para continuar aguantando todo aquello. Era el momento de ponerle fin. Era el momento de decir basta.

De el armario del aseo, cogió una de las cuchillas de afeitar, se introdujo en la bañera, lavó su rostro con la espuma que flotaba sobre el agua hirviendo y abrió las venas de sus antebrazos con un corte vertical. Sería rápido, lo había leído en algún libro. Ya no tendría que volver a temerla. Ya nunca más volvería a sentir dolor. Ya jamás volvería a odiarse por ser así, como era él: tan cobarde...

lunes, 7 de octubre de 2013

AMANECE

Permitidme que hoy, os presente a mi hija pequeña como ya lo hice en su día, con mi hija mayor. Puede que solo sea amor de madre. Pero creerme (sé que lo haréis quienes sois padres y madres), para mí son mi mejor logro....y no digo más porque se me cae la baba.


Amanece,
y en medio de la plaza
se la ve paseando
mientras los demás corren
bajo la lluvia.
Con los ojos cerrados 
y una sonrisa en la cara
¿Por qué está feliz,
en éste día gris?
Se preguntaban los demás
con caras sorprendidas.
Para ella,
el día no era gris,
sino lluvioso...
lluvia que acaricia el rostro
y la riega de felicidad y paz.
...Sabe que siempre,
él la cuidará.
Autora: Beatriz Fernández
4-Octubre-2013

martes, 1 de octubre de 2013

Toma mi mano: AMIGA.


A veces la vida
nos sorprende,
en ese instante
levantada la mirada 
al frente,
al presente amargo
de la imagen nuestra,
reflejada en la mirada
de aquella amiga
que tiempo hacía
que no veías,
Antaño,
una luz anudaba
ilusiones en su mirada
Hoy,
es amargo lamento
perdido en la oscuridad.
La sonrisa 
en la fresa de sus labios,
mudó al viejo papel 
de su piel arrugada.
El porte altivo
de su recto talle,
se dobla, 
en peligrosa curva
que oculta los hombros
y anula el cuello.
La cantarina voz
de dulces melodías,
es un ronco grito
ahogado al nacer.
Y la oscura noche
apaga el día,
cuando la vieja amiga
cae rota a sus píes.
Mascab
30-09-2013
(Para mi querida 
amiga R.M).