viernes, 31 de mayo de 2013

LA VERDAD



Descubrir verdades a veces nos hace daño. Algunos conceptos no pensamos jamás que podrían llegar a ser, sin embargo, cuando ésa verdad queda plasmada en un sólo fogonazo de nuestras mentes, pese a la eléctrica sensación de dolor al comprender cuán inocentes fuimos, siempre, al analizarlas, sentimos crecer en nuestras espaladas, unas hermosas alas. Las alas de la libertad.

Porque solo la verdad nos hace libres...la verdad de comprender que el amigo a quien creía fiel no lo es, duele y nos aplasta, pero a la vez, nos liberamos inmediatamente de quien en nuestra vida no debe estar.

La verdad que nos muestran los libros, duelen al saber cuánto se alejan de nuestra realidad; pero nos liberan de la ignorancia.

Con el manifiesto de la verdad en un amor que nos engaña, el corazón puede llegarnos a estallar, pero a la vez, nos libera de ser cautivos de alguien que no nos mereció jamás.

Pero...¿qué es la verdad?

La verdad es la certeza de que algo no se puede cambiar.

No puedo cambiar que un amigo me haya sido desleal.
No puedo cambiar que existan otras realidades.
No puedo cambiar que mi amor me haya dejado de amar.

Y...¿cuál es la auténtica verdad?

La auténtica verdad es resbaladiza, se esconde en algún punto entre lo que yo misma sé y lo que saben los demás.

¿A quién pertenece la verdad?

La verdad no pertenece a nadie y es de todos. 
La verdad es libre y no tiene amo.

...Pero todos tenemos nuestra verdad.







martes, 28 de mayo de 2013

Un monstruo de siete rabos (Monólogo de una mujer ante otra)


Una vez más, como casi cada día, el maltrato llama a mi puerta para hacerme reaccionar. Y no es que no lo haga cada vez que oigo sobre ello. Pero es tan habitual en nuestra corrompida sociedad de doble moral, que hablar de ello todos los días consigue que para algunos de nosotros, llueva sobre mojado.

Por éso hablo de ello cuando la indignidad me sale hasta por las orejas. Como ha sucedido hoy. No porque este maltrato sea más violento que otros muchos. Pero sí porque al no emplear la violencia física, al ser sutilmente escondida en palabras que como dardos buscan los corazones de las víctimas pero pasando antes por el cerebro dañado ya, a base de tanta filibustería empleada y que con cada flecha que recibe las neuronas se desconectan emitiendo corto-circuitos que hacen desear un "que se acabe la vida ya, porque yo no puedo continuar".

Si. Hablo del maltrato psicológico. De ése daño causado a las víctimas por un sátiro de dos cabezas de cuernos retorcidos y siete rabos. Todas las veces que quiere obtener aquello que su egocentrísmo necesita para alimentar su soberbia, el manipulador, muestra las patitas de tierno corderito bajo las puertas, ocultando al lobo humano (mucho más sanguinario que el lobo de las estepas), que ansía clavar su mandíbula en el cuello de quien inocente, cree que no recibirá de él ningún mal.

La víctima, pese a ser engañada una y mil veces, siempre vuelve a caer en la trampa del cazador, que es tan hábil en sus maniobras porque ha estudiado bien a la presa, sabe cómo ha de tratarla, qué tono de su voz la hace obedecer a sus ordenes, qué mirada es capaz de derretir su corazón...

Y así, puedes descubrir un día que un maltratador de éste tipo tan asquerosamente repugnante, es tu vecino de planta; tu jefe; la persona que espera cada día contigo al autobús y que siempre te da unos buenos días envueltos en cálidas sonrisas; tu compañera de mesa en el trabajo...incluso puedes llegar a descubrirlo en alguien más cercano, alguien que ha ocupado más de 20 años un espacio en tu familia. Alguien que se había ganado tu respeto y hasta tu cariño. Alguien en cuyas manos un día depositaste tu tesoro más querido; la persona que te había demostrado (aunque sólo fuera una impustura ocasional), su amistad y su cariño...

Si, descubrir a un maltratador de éste tipo, es lo que hoy me ha indignado. No porque hoy se haya caído el velo que difuminaba su maldad, este ya se había ido deshilachando durante los dos últimos años, sino porque hoy he comprendido, que pese a mi esfuerzo para ayudar a la víctima a graduar su visión, después de un tiempo de luto por una separación, tras un divorcio beneficioso en sobremanera para el maltratador, sigue recibiendo este tipo de daño emocional que  le hace sufrir hasta paralizar sus músculos por el miedo estrujando siempre su roto corazón. Pero sin capacidad de reaccionar. Incluso cuando le estás ofreciendo apoyo.

...Lo peor, es escuchar al maltratado decir del lobo: "si no es mala persona. yo creo que algo le ha sucedido y ha perdido el juicio. Pero no lo hace con maldad."

Éso y que no quiera, caiga quien caiga, y pese a quien pese...DENUNCIAR.

Y aquí estoy. Tragándome la rabia una vez más, sujetando mis pies para que no me lleven a la comisaria policial. Y rezando a todos los dioses para que nunca me tenga que arrepentir, de no obrar como me dicta el corazón...consintiendo que la presa me convenza de que todo ya, estará mejor.

Cualquier día, el menos esperado...actuaré con libertad y utilizaré el peso que la Ley nos quiera dar. 

domingo, 26 de mayo de 2013

Salvados...por Bermúdez


Tras ver y escuchar el programa "Salvados" en el que Jordi Évole sabe extraer de cada personaje entrevistado ése pellizco rebelde que todos deseamos escuchar. Creo que algo está cambiando por fin, muy lentamente, en nuestro sistema judicial.

Los jueces comienzan a rebelarse contra ése poder político que pretende tenerlos comiendo de sus manos. Nuestros jueces, al menos alguno de ellos, se atreven a discrepar e incluso, a manifestar sus deseos de que el poder judicial sea "apartado" del poder político que todo lo quiere manipular al antojo de según quienes sean los partidos con el bastón del mando.

En el programa emitido esta noche, el juez Bermúdez ha hablado con cautela pero sin ningún tipo de susto ante las consecuencias, ni ante las coacciones. 

Con la seguridad de quien sabe de lo que habla, ha respondido ante Évole con seriedad, mirando a los ojos como si de Houdini se tratara y moviendo su mano derecha como el mago que aparta los vapores de la escena, para lucir  impoluto el conejo blanco que extrae de su chistera, mientras dice firmemente, que Bárcenas ha obrado "ilegalmente", pero que no ha cometido "delito"; que ETA nada tuvo que ver con los atentados del 11-M; que Otegi si cumple los requisitos que la Ley impone podrá verse pasear por las calles; que no es "justo" que un ladrón reincidente y toxicómano cumpla más pena de cárcel o igual que un asesino de 30 personas...pero que así es la Ley y ellos, están para dictar sentencias en función de los delitos para según la Ley que se deba aplicar.

Una vez más yo pienso...¿cómo y quién, ante qué análisis y reflexiones, se crean, organizan, redactan, consensuan, votan, aprueban y ratifican las leyes? ¿Por qué tenemos leyes a la carta para según qué partido político nos "desgobierne"? 

Y también me pregunto, no sé por cuántas veces ya...¿Para qué nos sirven tantos diputados, senadores, consejeros, asesores, presidentes de gobierno central, de gobierno autonómico, de diputaciones, secretarios de estado, directores generales, etc, si no son capaces de dirigir un país que cada vez más, se nos está yendo de las manos?

Ante ésta y otra entrevista de la penúltima semana de mayo....  ¿Para qué nos sirve saber que nos están engañando si al final seguimos votando igual?



viernes, 24 de mayo de 2013

Ahora o Nunca


Es tiempo de cambios. 
Cambio de ropas en el armario. 
Cambios de vidas y de desembarcos.
Es tiempo de cambios...

Es la edad del ahora o nunca.
Ahora es el tiempo de no dejar nada para mañana.
Ahora hagamos el nunca que habitó en nuestro alma.
Es la edad del ahora o nunca.

Es tiempo de limpieza,
de guardar lo que no se usa
de airear telas nuevas
de vestirnos de esperanza.

Es tiempo de cambios...

Mascab
24-05-2013

lunes, 20 de mayo de 2013

La sustitución



Caminaba bajo la lluvia por el pedregoso sendero que la llevaba hasta la casa. Las piedras mal encajadas se movían entre la tierra que el aguacero de unos minutos atrás había transformado  en resbaladizo barro.

No llevaba paraguas. Se acurrucaba bajo el abrigo que empapado, calada hasta el alma.Su peinado, hacía tiempo que se había deshecho y el cabello le caía descuidado y pegado sobre la frente y la cara.

A duras penas, arrastraba una maleta en la que llevaba sus pocas pertenencias. No necesitaría más, pensó. Ya no necesitaría nunca más de todo lo que dejaba tras de sí misma…Un hombre que no comprendía nada de lo que a ella le sucedía. Un trabajo en el que hace tiempo dejó de sentirse feliz. Unos amigos que en la última etapa no habían hecho más que agobiarla con sus consejos... Sí. Sabía y valoraba el apoyo de todos ellos, pero ya estaba saturada. Necesitaba del cambio que con aquel comienzo tan lluvioso, hoy iniciaba.

Casi no había avisado a nadie de su marcha. Al trabajo, para que no contaran con ella a partir del día anterior. A su ahora ya, expareja, para que no se molestara en buscarla; y a una sola de sus amigas, la más lejana y a la vez cercana. A la única que no le había dado consejos sino tan solo su apoyo incondicional. Ella sería la encargada de contar a los demás, si se veía en la necesidad de hacerlo, las razones de su marcha. Por nada en el mundo quería hacer sufrir a quienes la querían.  Pero necesitaba de ése cambio, necesitaba de ésa nueva vida que aún, no sabía como sería.
 

Transitaba por aquella tenebrosa senda en cuyas orillas, centenarios sauces impedían el paso de la leve luz que el sol tras las nubes reflejaba. Sus ramas caían sobre el camino rozando en algunos momentos los hombros de la mujer. De pronto, al doblar una frondosa curva llena de vegetación, arriba, en lo más alto de la colina, vió la casa donde  renacería a su nueva vida.

Era un caserón colonial de principios del siglo XIX. Desde entonces, había pertenecido a la misma familia. Unos señores antaño grandes hacendados dedicados a las plantaciones de tabaco. Hoy, el único heredero, vivía en aquella mansión aislado del mundo, dedicado por entero a las historias góticas de gran éxito comercial, que sobre vampiros publicaba.


Había descubierto el anuncio en una web busca empleo. Sin esperanzas de ser elegida, casi sin desearlo en realidad, fue llamada dos días después para una entrevista personal. A la cita, no acudió quien sería su nuevo jefe, sino el secretario, que por causas personales según le comentó, debería dejar su puesto al menos durante tres o cuatro años quizá. Su empleador, tenía toda la confianza puesta en el asistente que se ausentaba, por lo tanto, depositó también en él, el trabajo de elegir al sustituto, pues hombre habría de ser. Sin embargo, la carta de presentación enviada por ella, había cautivado al empleado y a través de éste, al contratador. Tras una larga entrevista en la que se encontró obligada a narrar casi todo de su vida, fue llamada una semana después para la firma del contrato y la concreción del mismo.

Firmó un acuerdo como ayudante personal de un hombre que tal vez, podría conocer hoy. El hombre que la seleccionó, le contó que su nuevo jefe era alguien muy especial, a quien no debería molestar nunca, pues su mente, siempre imaginando historias que para contar, necesitaba de toda la paz y serenidad que en su casa disfrutaba. Cuando él la llamara, debería acudir rápidamente a su servicio y no contrariarle nunca en sus peticiones, jamás.

Sabía que la recibiría una ama de llaves, alguien que llevaba en la casa casi tanto tiempo como el dueño. Esta mujer, se encargaba de las necesidades personales del Señor. Al su servicio, tendría a una doncella que la ayudaría en su día a día. Para que ella, solo se dedicara a transcribir, documentar e informatizar, todos los manuscritos que su señor, le fuese ofreciendo diariamente y que por supuesto, no siempre serían entregados en persona, sino por mediación del ama de llaves. Al atardecer de ésos días, ella debería hacerle llegar al señor, las hojas impresas de todo lo narrado hasta entonces. Los días que el señor no la necesitara para el trabajo, podría dedicarse a sus cosas personales pero sin salir de la finca particular que rodeaba la edificación. No debía usar nunca el teléfono móvil, ni dentro ni fuera de las estancias, además, en la casa no existía línea telefónica, salvo el cableado de la línea para comunicarse por Internet con el resto del mundo. Solo a través del correo electrónico, podría estar en contacto con el exterior. Pero no debería abrir ninguna cuenta personal, su correspondencia, debería salir y ser recepcionada en el mismo correo que utilizaría para comunicarse con las editoriales, los editores y los centros donde de manera on-line, debería encargarse de hacer los pedidos que para la intendencia de la casa fueran necesitando.

Eran unas condiciones un poco extrañas, le había dicho su amiga. A quien le contó que solo podrían comunicarse por Internet. No quiso contarle ninguna otra cláusula del contrato. Ella había decidido que sería bueno en su vida. Y el dinero que recibiría a cambio era mucho más  de lo que ganaba en su antiguo empleo. Además, habría que añadir que prácticamente todo, lo podría ahorrar, puesto que no tendría gastos que cubrir. Ni siquiera en verano. Como su empleo era de dedicación plena, el mes de vacaciones, le sería retribuido por el doble del salario más el salario normal de un mes.
La finca disponía de todas las atracciones que pudiera necesitar para su ocio. Piscina, Caballos, minigolf, frontón…hasta un pequeño gimnasio para mantener el cuerpo en forma.

Tan metida estaba en todos éstos pensamientos que no se dio cuenta que el final del sendero estaba a dos pasos. Una verja de hierro negro y más de tres metros de alto, en forma de doble puerta, se encontraba anclada a un muro más alto que la propia entrada. A uno de los lados, se encontraba una cámara de vídeo y un timbre que no necesitó pulsar, pues las puertas se abrieron en un chirriante sonido que la lluvia no logró ensordecer. Tras cruzar la verja, ésta se cerró a su espalda más rápidamente de lo que había sido abierta. Aquello la asustó consiguiendo que se le encogiera el alma por primera vez en aquella nueva vida. Reconociéndose asustada, empapada hasta la ropa interior, apenas consiguiendo dar un paso más con sus zapatos de medio tacón, sus medias y piernas embarrados hasta la rodilla, siguió subiendo la que ahora le parecía mucho más tenebrosa senda. En ése momento, un relámpago blanco que atronó la inmensidad del cielo e hizo temblar a los árboles, consiguió que el miedo hiciera mella en su corazón. Tiritando sin saber bien por qué, excepto quizá por la lluvia que la tenía empapada desde que apenas llevaba unos pasos caminados desde la localidad donde la había dejado un autobús de línea. 

En la certeza de que ya no había posibilidad por el momento, de echarse atrás en aquella aventura, decidió continuar avanzando hasta la casa, tal vez mañana cuando hubiese descansado y su cuerpo y sus ropas estuvieran secos, percibiría la jornada de una manera distinta.

Continuó caminando con la vista al frente, tratando de avistar a alguien esperándola para darle la bienvenida, pero no parecía que hubiera nadie a su espera. Las ventanas de forma rectangular coronadas por arcos de media punta, le parecieron sin saber bien por qué, extrañas, pero en ellas no había personas para saludarla, todas las cortinas se encontraban echadas. Arriba, en lo que debería ser la gran buhardilla de la casa, si creyó ver una figura durante un instante. Alguien que se escondía justo cuando ella miraba. Al llegar, subió unas escaleras de mármol hasta el porche sujeto de cuatro columnas imperiales. Frente a ellas, una puerta de oscuro ébano esperaba ser golpeada por un puño de bronce del tamaño de dos manos suyas. Apoyó el equipaje en el suelo, y sin dejar de mirar al frente, tomando aliento que le diera fuerza, levantó su brazo para agarrar aquel gran puño dorado que a la altura de sus ojos tenía, para avisar de su llegada. Asida al frío llamador, lo levantó no sin esfuerzo disponiéndose a golpear, aquella oscura puerta...


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lunes, 13 de mayo de 2013

¿Una puerta de salida?

Hoy me he levantado eufórico. No sé cuál será la razón. Llevo tantos días encontrándome sin ánimos para continuar, que no entiendo este cambio repentino de humor.

Pero no me lo voy a seguir planteando. ¿Que me levanté de buen humor? Pues a disfrutarlo!! lo único malo es que no sé cómo hacerlo. Ha pasado tanto tiempo desde que no me divierto... ! O desde que simplemente me encuentro feliz con lo que tengo...

Imagen localizada en Aprendiendo a vivir

Todos dicen que no existe una razón para que yo me sienta tan mal. Tengo una casa grande con jardín, otra pequeñita en la montaña, dos coches...y todo pagado! no debo nada a nadie. Tengo dos hijos que estudian la misma carrera que yo estudié, ¡quizás algún día, hasta podamos trabajar juntos!. Tengo una mujer que me acompaña siempre y que no suele quejarse del poco interés que pongo en sus cosas. Tengo un grupo de amigos con los que me siento bien, aunque a veces, no me muestre demasiado participativo con ellos. Pero sé que los tengo, están ahí, siempre a mano, dispuestos a llorar conmigo y a reír todo lo que nos haga falta. Tengo un padre y una madre a los que debo atender y atiendo. Tengo un trabajo que me satisface y al que me entrego con profesionalidad e ilusión...

Imagen localizada en "Un lugar en mi cabeza"

Sin embargo, los días pasan y las noches caen como pesas de plomo sobre mis hombros. No identifico qué es lo que me aplasta. No entiendo la razón de por qué, al salir del trabajo se me anuda más fuerte la corbata al cuello. La aflojo con deseos de hacer canasta en la papelera más cercana, pero la guardo en el bolsillo derecho de la chaqueta mientras sigo sintiendo el nudo presionando mi garganta, evitando que el aire llegue a mis pulmones, evitando que la sangre oxigenada riegue mi cerebro. Solo siento ahogo...y una terribles ganas de llorar...

Y lloro, a solas, cuando por fin me encuentro solo en mi auto, antes de salir del parquing. Lloro desconsolado ocultando mi rostro entre los brazos apoyados en el volante...no entiendo por qué, no sé la razón. En mi vida, en ése instante, solo hay desolación. Un páramo árido e infertil, donde algunos granos de trigo viejos consiguen florecer un instante cada año.

Imagen localizada en internet
Consigo sin ánimo llegar a mi casa, donde mis hijos estudian juntos en la biblioteca mientras su madre nos prepara la cena con el alboroto de la tele encendida sobre la encimera de la cocina y sus protestas agudas sobre todo el trabajo que recae sobre ella cuando cada día, regresa de la oficina.

Y en ése momento mismo, antes de cerrar la puerta tras de mí, siento unas inmensas ganas de echar a correr y no parar jamás. De estar solo, de huir sin saber bien de qué. De dejar de sentir este nudo en mi cuello, dejar de oír que lo tengo todo, que no debo estar triste. Dejar de sentir la responsabilidad de mantener todo lo que he construido, con la fuerte sensación de que he agotado mis días. De que he conseguido llegar a esto, que no es otra cosa que aquello que siempre anhelé. Pero...¿y ahora? ¿ahora qué? ¿qué más hay por hacer? ¿serán así todos los días que me quedan por vivir? ¿hasta cuándo? ¿diez, veinte años más? todo ése tiempo con los mismos días cargados de trabajo y las mismas noches de reproches y televisión? o ¿a solas, en la oscuridad de mi habitación, donde nadie se preocupa de si he vuelto y río o lloro?

...Sin embargo, hoy me siento bien. Voy como flotando sobre el asfalto. No entiendo la razón de no ir en mi auto. Pero me gusta mucho más esta sensación desconocida. Nunca antes me había gustado caminar aunque el trabajo estuviera a no más de  3 km de mi casa, siempre he viajado en auto. Y hoy...¿camino? ¿me dirijo hacia mi despacho movido por mis pies? No. Estoy flotando, mis pies no se apoyan en el suelo, lo sobre pisan, no siento la pesadez de mi cuerpo en las piernas. El maletín en mis manos, es ligero como un folio. La corbata se anuda en mi cuello sin presionar la garganta. El aire fluye hacia mis pulmones y la sangre explota en miles de maravillosas sensaciones en mi cerebro.

Imagen localizada en "hombres y estilo"

Mi cerebro, que se recrea durante mi paseo en épocas en las que la felicidad embargaba mi corazón... Las lágrimas de mi madre al abrazarme cuando por fin le mostré mi graduación... El apretón de manos de mi padre el día de mi boda... Las noches y los días cargados de ilusiones compartidas con mi mujer... El nacimiento de mis hijos, sus primeros pasos, sus primeros días de colegio, sus ingresos en la Universidad.. El reconocimiento profesional por parte de mis compañeros y superiores... Los momentos de risas con los amigos, los de charlas hasta el amanecer y aquellos en que la tristeza nos hacía compartir las lágrimas.

¡Qué bien me siento hoy!.¡Por fin tras mucho tiempo!. Hoy voy hacia mi destino con ilusión y sin pesos.

Imagen localizada en "un angel en mi patio"

Quizás debería haberme tomado antes esa medicina que me auto mediqué anoche...

Una caja entera de píldoras para dormir.

lunes, 6 de mayo de 2013

Noches sin luna

Autor: Kezzyn Waits


¡¡Ay las noches!!
las hay oscuras como el mal
negras como la propia oscuridad.

En ellas,
las sombras brillan alargadas
y deformes.
Como espectros 
que aprisionan las risas
oprimiendo alegrías.

¡Ay las noches!
las hay de aromas a jazmín
y plateadas de luna
que nos mira amorosa
acariciando nuestro alma.

Autor: Kezzyn Waits

...y también las hay,
que ahogan nuestro grito
antes de ser lamento...
¡Ay!, las noches, las noches sin luna.

domingo, 5 de mayo de 2013

FELIZ DÍA DE LA MADRE


Hoy no es un día particular, 
es como el de ayer
como el de hoy, 
como el de mañana....

Porque tú eres ésa madre especial
que consigue hacer de cada día
un núcleo de amor original.

Hoy se celebra ése día:
El de la madre universal.

Y yo tengo a tres madres del alma,
a quien quiero felicitar:
"La que me parío", por ser la primera: 
Gracias mamá, por hacer de mí una persona fuerte.
"La que me crió", por ser la más grande:
Gracias abuela, por seguir acompañando mis desvelos.
"La que me enseñó a comprender a su hijo", por acogerme en su regazo:
Gracias suegra, por convertirte en una de mis madres.

¡FELIZ DÍA DE LA MADRE!