lunes, 20 de mayo de 2013

La sustitución



Caminaba bajo la lluvia por el pedregoso sendero que la llevaba hasta la casa. Las piedras mal encajadas se movían entre la tierra que el aguacero de unos minutos atrás había transformado  en resbaladizo barro.

No llevaba paraguas. Se acurrucaba bajo el abrigo que empapado, calada hasta el alma.Su peinado, hacía tiempo que se había deshecho y el cabello le caía descuidado y pegado sobre la frente y la cara.

A duras penas, arrastraba una maleta en la que llevaba sus pocas pertenencias. No necesitaría más, pensó. Ya no necesitaría nunca más de todo lo que dejaba tras de sí misma…Un hombre que no comprendía nada de lo que a ella le sucedía. Un trabajo en el que hace tiempo dejó de sentirse feliz. Unos amigos que en la última etapa no habían hecho más que agobiarla con sus consejos... Sí. Sabía y valoraba el apoyo de todos ellos, pero ya estaba saturada. Necesitaba del cambio que con aquel comienzo tan lluvioso, hoy iniciaba.

Casi no había avisado a nadie de su marcha. Al trabajo, para que no contaran con ella a partir del día anterior. A su ahora ya, expareja, para que no se molestara en buscarla; y a una sola de sus amigas, la más lejana y a la vez cercana. A la única que no le había dado consejos sino tan solo su apoyo incondicional. Ella sería la encargada de contar a los demás, si se veía en la necesidad de hacerlo, las razones de su marcha. Por nada en el mundo quería hacer sufrir a quienes la querían.  Pero necesitaba de ése cambio, necesitaba de ésa nueva vida que aún, no sabía como sería.
 

Transitaba por aquella tenebrosa senda en cuyas orillas, centenarios sauces impedían el paso de la leve luz que el sol tras las nubes reflejaba. Sus ramas caían sobre el camino rozando en algunos momentos los hombros de la mujer. De pronto, al doblar una frondosa curva llena de vegetación, arriba, en lo más alto de la colina, vió la casa donde  renacería a su nueva vida.

Era un caserón colonial de principios del siglo XIX. Desde entonces, había pertenecido a la misma familia. Unos señores antaño grandes hacendados dedicados a las plantaciones de tabaco. Hoy, el único heredero, vivía en aquella mansión aislado del mundo, dedicado por entero a las historias góticas de gran éxito comercial, que sobre vampiros publicaba.


Había descubierto el anuncio en una web busca empleo. Sin esperanzas de ser elegida, casi sin desearlo en realidad, fue llamada dos días después para una entrevista personal. A la cita, no acudió quien sería su nuevo jefe, sino el secretario, que por causas personales según le comentó, debería dejar su puesto al menos durante tres o cuatro años quizá. Su empleador, tenía toda la confianza puesta en el asistente que se ausentaba, por lo tanto, depositó también en él, el trabajo de elegir al sustituto, pues hombre habría de ser. Sin embargo, la carta de presentación enviada por ella, había cautivado al empleado y a través de éste, al contratador. Tras una larga entrevista en la que se encontró obligada a narrar casi todo de su vida, fue llamada una semana después para la firma del contrato y la concreción del mismo.

Firmó un acuerdo como ayudante personal de un hombre que tal vez, podría conocer hoy. El hombre que la seleccionó, le contó que su nuevo jefe era alguien muy especial, a quien no debería molestar nunca, pues su mente, siempre imaginando historias que para contar, necesitaba de toda la paz y serenidad que en su casa disfrutaba. Cuando él la llamara, debería acudir rápidamente a su servicio y no contrariarle nunca en sus peticiones, jamás.

Sabía que la recibiría una ama de llaves, alguien que llevaba en la casa casi tanto tiempo como el dueño. Esta mujer, se encargaba de las necesidades personales del Señor. Al su servicio, tendría a una doncella que la ayudaría en su día a día. Para que ella, solo se dedicara a transcribir, documentar e informatizar, todos los manuscritos que su señor, le fuese ofreciendo diariamente y que por supuesto, no siempre serían entregados en persona, sino por mediación del ama de llaves. Al atardecer de ésos días, ella debería hacerle llegar al señor, las hojas impresas de todo lo narrado hasta entonces. Los días que el señor no la necesitara para el trabajo, podría dedicarse a sus cosas personales pero sin salir de la finca particular que rodeaba la edificación. No debía usar nunca el teléfono móvil, ni dentro ni fuera de las estancias, además, en la casa no existía línea telefónica, salvo el cableado de la línea para comunicarse por Internet con el resto del mundo. Solo a través del correo electrónico, podría estar en contacto con el exterior. Pero no debería abrir ninguna cuenta personal, su correspondencia, debería salir y ser recepcionada en el mismo correo que utilizaría para comunicarse con las editoriales, los editores y los centros donde de manera on-line, debería encargarse de hacer los pedidos que para la intendencia de la casa fueran necesitando.

Eran unas condiciones un poco extrañas, le había dicho su amiga. A quien le contó que solo podrían comunicarse por Internet. No quiso contarle ninguna otra cláusula del contrato. Ella había decidido que sería bueno en su vida. Y el dinero que recibiría a cambio era mucho más  de lo que ganaba en su antiguo empleo. Además, habría que añadir que prácticamente todo, lo podría ahorrar, puesto que no tendría gastos que cubrir. Ni siquiera en verano. Como su empleo era de dedicación plena, el mes de vacaciones, le sería retribuido por el doble del salario más el salario normal de un mes.
La finca disponía de todas las atracciones que pudiera necesitar para su ocio. Piscina, Caballos, minigolf, frontón…hasta un pequeño gimnasio para mantener el cuerpo en forma.

Tan metida estaba en todos éstos pensamientos que no se dio cuenta que el final del sendero estaba a dos pasos. Una verja de hierro negro y más de tres metros de alto, en forma de doble puerta, se encontraba anclada a un muro más alto que la propia entrada. A uno de los lados, se encontraba una cámara de vídeo y un timbre que no necesitó pulsar, pues las puertas se abrieron en un chirriante sonido que la lluvia no logró ensordecer. Tras cruzar la verja, ésta se cerró a su espalda más rápidamente de lo que había sido abierta. Aquello la asustó consiguiendo que se le encogiera el alma por primera vez en aquella nueva vida. Reconociéndose asustada, empapada hasta la ropa interior, apenas consiguiendo dar un paso más con sus zapatos de medio tacón, sus medias y piernas embarrados hasta la rodilla, siguió subiendo la que ahora le parecía mucho más tenebrosa senda. En ése momento, un relámpago blanco que atronó la inmensidad del cielo e hizo temblar a los árboles, consiguió que el miedo hiciera mella en su corazón. Tiritando sin saber bien por qué, excepto quizá por la lluvia que la tenía empapada desde que apenas llevaba unos pasos caminados desde la localidad donde la había dejado un autobús de línea. 

En la certeza de que ya no había posibilidad por el momento, de echarse atrás en aquella aventura, decidió continuar avanzando hasta la casa, tal vez mañana cuando hubiese descansado y su cuerpo y sus ropas estuvieran secos, percibiría la jornada de una manera distinta.

Continuó caminando con la vista al frente, tratando de avistar a alguien esperándola para darle la bienvenida, pero no parecía que hubiera nadie a su espera. Las ventanas de forma rectangular coronadas por arcos de media punta, le parecieron sin saber bien por qué, extrañas, pero en ellas no había personas para saludarla, todas las cortinas se encontraban echadas. Arriba, en lo que debería ser la gran buhardilla de la casa, si creyó ver una figura durante un instante. Alguien que se escondía justo cuando ella miraba. Al llegar, subió unas escaleras de mármol hasta el porche sujeto de cuatro columnas imperiales. Frente a ellas, una puerta de oscuro ébano esperaba ser golpeada por un puño de bronce del tamaño de dos manos suyas. Apoyó el equipaje en el suelo, y sin dejar de mirar al frente, tomando aliento que le diera fuerza, levantó su brazo para agarrar aquel gran puño dorado que a la altura de sus ojos tenía, para avisar de su llegada. Asida al frío llamador, lo levantó no sin esfuerzo disponiéndose a golpear, aquella oscura puerta...


Imágenes localizadas en Internet

15 comentarios:

  1. Un relato con mucho misterio, tanto que ni siquiera se cuenta. La protagonista tiene un fuerte deseo de romper con el pasado, consigo misma y con casi todo lo que le rodeaba, y lo que encuentra puede ser la horma de su zapato o tal vez el inicio de una vida trepidante y oscura, ¿Quién sabe?

    Me has llevado en volandas de principio a fin, sin poder levantar la vista de la lectura; pero no has contado mucho o todo lo que se puede decir, lo suficiente para dejarme la intriga y darle remates distintos a lo largo de la tarde.

    Muy logrado, Mascab. Besos.

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  2. Me encanta querida amiga tu relato, haciendo a mi alma ansiar cual será el fin de esta historia.
    Pero, por lo menos, aún no sabiendo como va a terminar, me alegro que la mozina tuviese el coraje suficiente para romper con los lazos que estaban haciendo rea a su alma y lejos de los vampiros que le estaban impidiendo a su corazón volar. Usurpando sus ilusiones y sueños, su ansia de vivir.
    Miles de besinos de esta amiga asturiana que te desea con inmenso cariño feliz inicio de semana.
    P.D. Espero ansiosa la segunda parte.

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  3. Y ahí me has dejado con la intriga.
    Tu personaje es fuerte y decidido, no contento con romper con su pasado, presiento que se está metiendo en algo que me inspira terror.
    Ya nos seguirás contando.
    Se te echaba en falta.
    Te dejo un fuerte abrazo con mis cariños.
    Kasioles

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  4. ¿Qué le esperará tras esa puerta?
    Abrazo!

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  5. Relato con una incógnita sin descifrar, aunque para mí lo mejor estuvo en la narración de un viaje hacia el olvido.
    Un abrazo.

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  6. me suena mucho este relato, ¿no lo habías publicado antes?

    besos,

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  7. Bueno esperamos la continuación del relato que si mal no recuerdo lo pusiste hace ya tiempo, es una reedición? De todas formas el relato es genial y nos muestra a esa mujer intentando romper con todo hacia la busqeda de una nueva luz.
    unos besotessssssssssssssssssss

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  8. Que es lo que pasa ¿....Tu gran cantidad de frentes abiertos o tus días de 25 horas no te dejan pensar un poquito en tu espacio en la nube (el que todos hacemos en poquito nuestro)y deleitarnos con nuevas aventuras o desventuras,pero dándonos siempre que pensar.Parece que algunos recordamos el relato e incluso pensábamos que podía ser la continuación, bueno hay te dejamos este reto ,para cuando tu tiempo regrese a ocupar su espacio .

    No hay MAL que.....

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  9. Pero MAAAAAAAASC ¡¡ te matooo !! ¿cómo puedes dejarnos así? jajaja malaaa, remaaala!! ( ... perdón... ya sabes que si me sale, me sale, debo aprender comedimiento como el de tus comentaristas... yo aun estoy aprendido a silenciarme un poquito, solo un poquito... la siguiente fase será esa:-)

    Me ha recordado a Jane Eyre... la fase de llegada a la nueva vida de tu protagonista, esa mansión, ese misterio...jajaja la primera fase, la primera fase buuufff esa me ha recordado lo que no recuerdo, pero conozco por mil motivos... no quizá, mil quinietos motivos ;-) Ha estado genial, tanto que por eso mi alarido del principio.


    Rebienvenida preciosa muuuuuchos muchos besos... espero que la playita te sentara de maravilla, en letras.. aunque medio góticas .. desde luego sí. Muaaaaaaaakkkss inmeenso cielo.

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  10. Me ha encantado este relato, con su misterio, su intriga, la huida, el olvidar, una nueva vida y justo cuando parecía que la puerta de esa gran casona iba a abrirse, zas!!!! se acaba. Jooooo...Ojalá continue la historia por nada del mundo me perdería el final. Un besazo

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  11. La verdad es que no lo recordaba y me ha gustado leerlo.

    Lo que te dice ese anónimo lo subrayo, aunque sé que lo que te falta no es tiempo material para escribir, es serenidad ya que tu cabeza está en mil cosas a vez. Todos reclamamos un poquito de ti y llega un momento que no puedes mas y tu salud hace crac y te obliga a descansar.
    Descansa estos dias que nos espera un mes de junio movido.
    Un fuerte abrazo

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  12. Mascab,quiero recordar este relato...si.Muy bueno e intrigante,esperaremos la continuación y espero,como dice Chelo,que descanses...Sé que no paras y te falta tiempo,amiga...No te preocupes,te entiendo...Ultimamente también yo ando retrasada,la niña ha estado enferma y mi rodilla me está dando la lata...En fin,todo pasará...
    Te dejo mi gratitud por seguir cerca de nosotros y mi abrazo siempre,compañera y amiga.
    M.Jesús

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  13. Hola Mascab, me has enganchado en tu relato y esperaba su final, pero a ver si puedo continuar tu relato, pues como todos andamos con tiempo apurado.
    Tiene todos los ingredientes para tenernos en vilo.
    Gracias.
    Un beso de ternura
    Sor.Cecilia

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  14. Misterio. Me ha encantado. Gracias por dejar tu huella. Un beso grande

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