lunes, 11 de febrero de 2013

ENTRE SOMBRAS

A veces, algo parecido a la tristeza, hace que el sentimiento de nostalgia indefinida, acoja entre sus redes los corazones que ansían seguir viviendo en paz.

Marita Datvila se encontraba así aquella mañana de sábado, en la que el cielo gris moteaba de nubes negras su horizonte.

Sin saber bien la razón de su nostalgia, se columpiaba en la historia de su vida hasta entonces. Ni más feliz que la de muchos de sus conocidos, amigos y familiares, ni más desgraciada que la de tantos otros. Su vida, pese a algunos altibajos, podía definirse como una vida normal y corriente.

Sin embargo, en ella había una necesidad que no se dejaba encontrar y definir. Era algo que la hacía pasar noches inquietas y días de búsqueda incansable. Cuando se sentía cansada de tantear su alma en un infértil intento de hallar las respuestas, volvía a sus quehaceres diarios dejando que éstos cubrieran sus horas activas.

Marita sabía que debía seguir rastreando en su mente. Tenía que localizar qué era lo que le inquietaba y de vez en cuando la hacía encontrarse sumida en aquella telaraña existencial, que tanto y tanto había analizado durante las últimas dos décadas de su vida.

Autoro fotografía: François Benveniste
Acababa de cumplir cincuenta años. Desarrollaba su labor profesional en el entramado educacional de su ciudad. Sin ejercer de docente, dirigía la docencia, organizaba grupos de trabajo e intervenía en conflictos familiares  que numerosos padres no sabían encarar como era preciso. Marita siempre acertaba con las claves que abrían los blindajes que guardaban los rencores de muchos adolescentes contra sus propios padres. Si, le era fácil hallar las incógnitas ajenas. La dificultad insaltable, la encontraba en su propia coraza.

Investigaba en su presente, oyendo las voces de su pasado, aquellos murmullos que en noches oscuras le lanzaban las sombras que convivían en sus estancias. Aquellos espectros que salvaban la noche y la acompañaban durante los días como el de hoy. Aquí los tenía sentados a su lado, observando atentos qué guardaba en su pensamiento y de qué manera lo extraía y colocaba en los estantes de la memoria una vez desenpolvadas sus cavilaciones. Aquellas deliberaciones que la mayoría de las veces guardaba de nuevo sin que la investigación le arrojara razones a su pesar.

A veces, cuando se encontraba ante alguna pareja con problemas de desamor, meditaba en lo afortunada que era porque siempre había sentido el amor de su pareja. Aquél hombre que la acompañaba desde hacía décadas, que era el padre de sus tres hijos, de aquellos niños que criaron juntos y que ahora comienzan a ser hombres que dirigen sus propias vidas sin apreciar las redes con que sus padres siempre les atenuaran las caídas, y les ayudarán a saltar en ésos pequeños momentos en los que todos nos hemos encontrado alguna vez, pensando que nunca los podríamos superar.

Otras veces, cuando las sombras cubrían su entorno asfixiando la atmósfera, sus deliberaciones le hacían creer que necesitaba algo más. Pese a tener todo aquello que en apariencia se precisaba para cumplir con las dependencias hacia la propia vida, Marita buscaba atormentadamente ése algo más con que sus fantasmas la mantenían en las brumas de la desolada oscuridad.

Autor fotografía: François Benveniste
Quizá por esto, Marita no quería estar mucho tiempo a solas consigo misma. Siempre procuraba tener sus manos ocupadas entre expedientes y a su mente bregando en atolladeros ajenos. Era el único modo que conocía para hacer fuerte su muralla, tapiando con ella las puertas que deseaban abrirse a los fantasmas que la inquietaban.

Quizá algún día, el menos esperado tal vez, podría al fín libre, reconocerse ante su propio reflejo y aceptar la verdad.
                                                                                                                                                      Mascab
Autor fogorafías:

FRANÇOIS BENVENISTE, es un fotógrafo francés cuyo trabajo se basa (casi en la totalidad), en el desnudo artístico del cuerpo femenino. A pesar de la calidad de sus imágenes y lo extenso de su trabajo, el autor se considera un fotógrafo amateur.

15 comentarios:

  1. por mucho que intente acallarla, tarde o temprano la inquietud de Marita planteará la duda, la pregunta, y cada respuesta (sea la que sea) tendrá un precio

    besos,

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  2. Desdoblarse en otras vidas ha sido su manera de no enfrentar realidades y creo que nadie más que ella tiene por llevar la peor parte, no se pueden espantar los fantasmas ajenos, cuando por dentro se dejan vivir miles de ellos.
    Buscar respuestas dentro de uno mismo, escuchar la voz que en silencio habla es la forma de aprender a conocernos.

    Un intenso relato acompañado de unas imágenes tremendas.

    Abrazos muchos y una linda semana que comienza.

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  3. Cuando uno sea capaz de espantar sus propios demonios sera capaz de espantar o ayudar a hacerlo, los de los demas.
    Las fotografias son muy bonitas Mascab.
    unos besotessssssssssssssssssssssssss

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  4. Una narración, o no, que cuenta la vida rutinaria de muchas mujeres. Creo que esos fantasmas que por ahí pululan, para que desaparezcan basta con abrir ventanas y orearse, al final terminan escapando, no tienen nada que hacer.

    Una historia a la que le acompañan unas magníficas fotos.

    Un abrazo

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  5. Pues yo creo que lo primero sería preocuparse por ella misma, ya que llegara sin duda el día en que agobiada por si misma sea incapaz de ayudar a nadie más. También la rutina de los años es cómplice de las depresiones. Hay qu ver las vueltas que le damos para dos ratos que estamos en este mundo. Un besazo Mascab.

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  6. Estaba en el agua y sentía la profundidad del océano bajo su cuerpo. La comprendo perfectamente.

    Saludos Mascab y que no decaiga esa rebeldía.

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  7. Me encanta,que relato!es fantastico...espero sacar tiempo de donde haga falta para entrar más a menudo.me alegro de haber encontrado este blog.Saludos...

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  8. Una narración siempre cuenta un retazo de vida, jirones de realidad donde se encierran las lágrimas y las sonrisas de un ser humano. ¡Te felicito!

    Besos

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  9. Los sábados grises suelen tener la mala costumbre de contagiarnos su falta de luz, que mezclada con la oscuridad interior que a veces arrastramos hace que la oscuridad se vuelva claustrofóbica, porque lo ocupa todo. Siempre he pensado mi querida MASC que cuando uno se hace preguntas sobre ¿qué le falta para estar bien? suponiendo que su pareja es perfecta, que a lo mejor lo es, su trabajo envidiable, que a lo mejor para otros lo es y en definitiva su vida de puertas para fuera va razonablemente bien y es satisfactoria justamente esta visión desde fuera es en la que nos acomodamos y justificamos nuestra falta de motivos para no sentirnos bien en todo eso que desde fuera nadie puede comprender por qué no nos es suficiente y en realidad es así.

    Quizá la respuesta a todo lo que le ocurre a MARITA la encuentre cuando deje de tener en cuenta lo que para los demás es perfecto y se pregunte si de verdad para ella lo es... nos basamos demasiado en parámetros ajenos que nos obligan a conformarnos con lo que hay como si querer más fuera un pecado. Podemos enterar todo lo que deseamos que siempre permanecerá ahí si renunciamos a ello y saber eso es lo que nos agujerea a solas... eso que deseamos y nos falta es lo que nos grita a solas... esa voz es la que no nos deja estar en paz y solo cuando por fin la escuchamos y asumimos que nuestra maravillosa vida es perfecta para los demás pero no para nosotros y empezamos a dar los pasos en dirección a lo que de verdad queremos, llega la paz. A veces renunciamos a tanto por los demás, que de tanto dar, nos quedamos vacíos por dentro, ese hueco es el que nos grita a solas... yo le diría a Marita que se quede a solas con ella misma y se escuche... ahí, dentro de ella, a solas con ella misma, está la respuesta. Sea cual sea, mejor saber y enfrentar la verdad que enterrarla, si lo hace poco a poco se enterrará ella... morir asfixiada es la muerte más horrible que hay.

    Buuufff MASC cielo, lo siento, me ha salido algo tétrico, perdóname... pero es que esta historia la he visto tantas veces que sin querer me ha salido lo que ni imaginas cuantas veces he dicho, alguna vez incluso a mi misma, ojalá la oscuridad del sábado haya pasado, ojalá MaRITA se escuche y encuentre la respuesta que la haga sentirse bien con ella misma... los males peores son los que nos nacen dentro, pero la buena noticia es que si es así, en nuestra mano está la medicina que los cura.


    Mil besos preciosa. Tu relato , de los más sentidos que te he leído, las fotografías otro 10... vas a tener que informarme de tus fuentes cada día son mejores estos hallazgos tuyos, muchísimas gracias preciosa... si Marita o tú me necesitáis para sacar la respuesta, aunque sea a escobazo limpio .. silba mi cielo, siempre te lo digo y sabes que aunque no te llamo, no significa que no te sienta y te tenga en mi cabeza más de lo que supones y esto es de verdad verdadera, sé que lo sabes.


    Muaaaaaaaaaaaaaaakss inmeeeeeeeeenso mi preciosa MASC.

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  10. Como siempre un portentoso y realista Relato...Me ha encantado.
    Abrazos y besos.

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  11. La historia de una de esas muchas Maritas que hay por el mundo.
    En algún momento, aunque no lo quiera, tendrá que enfrentarse con ella misma.
    Un abrazo

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  12. No se puede huir de la realidad de uno mism@ eternamente...
    Muy buen relato ...

    Un cálido abrazo

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  13. Esta claro..marita necesita ingresar en intelectual woman hotel....y disfrutar todo lo que pueda.....

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  14. ¡Triste historia de muchas mujeres que no logran la felicidad y la plenitud a pesar de que tiene todo lo que se supone la haría feliz!
    Es un camino largo y difícil, que generalmente no termina en felicidad, sino en aceptación.
    ¡Hermosas fotografías! ¿Cómo serían si fueran de un profesional?
    Besos querida Mascab!!!

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  15. Con lo importante que es estar con uno mismo...

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