lunes, 14 de enero de 2013

La vida de ayer

Autora: Catherine Abel
Hoy es una mañana cualquiera. El despertador anunció que era la hora programada para dejar la cama y comenzar el nuevo día. Sin embargo, con una mano apagó la melodía y se acurrucó un poco más bajo las sábanas.

Nunca había sentido pereza cuando el reloj marcaba la hora. Pero el frío que sentía, le hizo reflexionar sobre ello durante un tiempo incontable. Con los ojos cerrados, como si en realidad estuviera dormida y soñara con el frío de noviembre...Se dijo así misma que no era justo pensar que ella sentía frío.

El frío, el verdadero frío, debían de sentirlo los miles de personas que vivían en las calles de la gran ciudad. Aquellos desahuciados de la vida que cada día pululaban más numerosamente alrededor de los transeúntes. Sintió lástima por ellos, no solo por los desarropados, sino por todos los ciudadanos que como ella, no eran capaces de encontrar la fórmula que les devolviera el estado de bienestar social que se habían dejado robar.

Pensó en la época en que sus abuelos eran jóvenes, en la sociedad aquella en que crecieron tan llena de penurias que el frío de noviembre se llevaba la vida. El frío y la hambruna de la posguerra. El  frío, la hambruna y el temor. Temor no a perder la libertad, este concepto todos tenían asumido que se la habían robado y que no serían libres salvo que Europa se dignara a mirar hacia ellos. Pero Europa tardaría muchos años en dirigir sus ojos a este País. 

Mientras, el frío se colaba por entre las rendijas de las puertas y ventanas. Los braseros no eran suficientes para caldear las casas, y esto, en el mejor de los casos cuando había dinero para un poco de carbón. 

Por las mañanas, se levantaban de bajo 3 o 4 mantas para salir a los menos 2º de la habitación. Se dirigían hacia la pila de la cocina y allí, al grifo de donde salía el agua helada, se lavaban como podían las manos, el rostro y las axilas...

Tembló, un escalofrío le recorrió desde los hombros hasta los dedos de los píes. Si ella tuviera que levantarse con aquél frío y lavarse con aquél agua, seguramente que enfermaría.

¿Está preparada nuestra sociedad para volver a vivir como entonces? volvió a temblar. Esta vez al darse cuenta de que el retroceso que sufrían ya les había asemejado a cuando sus padres comenzaban a tener hijos. Esta mañana casi era como aquellas otras de su niñez en que la calefacción se apagaba por las noches y al levantarse había que correr hacia el aseo para que el agua caliente con que se lavaba, le infundiera el ánimo necesario para comenzar el día. Sí, recordaba cómo su madre entonces, encendía los radiadores eléctricos cuando ellos, los niños, regresaban del colegio al final de la tarde, para que tuvieran la casa caliente y pudieran merendar y hacer sus deberes al calor del hogar. Tras la cena, cuando ya todos estaban con pijama y bata, su madre apagaba de nuevo la calefacción...

Casi como ahora. Es tiempo de recesión. No se puede gastar en exceso ni en calefacción, ni en luz, ni en teléfono, ni, por supuesto, para la gasolina de los automóviles. ¡¡¡Les habían obligado a retroceder 50 años!!! ¡oh dios mío, qué frío hace hoy!. No apetece salir de la cama. Total ¿para qué tengo prisa? -pensó-. Nada espera de mis manos, nadie espera por mí... 

Autora: Catherine Abel
No era una desahuciada, había perdido su empleo, eso sí. Pero tenía su casa, tenía su formación, tenía su cotizado subsidio de desempleo y tenía a su marido. A él, es difícil que le falte el empleo. Pero no se sentía afortunada por esto. Los recortes habían llegado también para él. No tendría paga extra esas navidades y desde enero, se rumoreba que el sueldo vendría con un 20% menos...

Efectivamente, les habían anclado en los años 60. Aquella época en que las mujeres sólo trabajaban en sus casas y además, sin que se les reconociera el trabajo que desarrollaban. Los hombres, como norma a la que no le faltaban excepciones, eran en porcentajes altos, quienes ocupaban puestos laborales. Los funcionarios, ganaban poquísimo, tan poco, que debían pluriemplearse para alcanzar un sueldo que estirándole, llegara para alimentar a los 3 o 4 hijos de media por familia.

Ahora, había oído que un movimiento político ultraderechista (retrógrado y troglodita diría ella), reclamaba que la mujer volviera a ser de nuevo "ama de casa", para dejar libres los puestos de trabajo para el hombre.

Si. Definitivamente, hoy era mejor no levantarse...quedarse acurrucada entre las mantas y dejar de pensar en la sociedad...

Autora: Catherine Abel
El reloj sonó de nuevo en su segunda llamada a la vida. Sin pensarlo más, se levantó, se dio una ducha caliente (que suerte que aún puede), se arregló como cada día cuando tenía que ir a trabajar. Se subió a sus tacones, se abrigó, colgó su bolso al hombro y salió a la calle dispuesta a patearse la ciudad un día más. Al bajar en el ascensor piensa que hoy quizá, en algún sitio la atenderán, quizás le hagan una entrevista personal, ¿quién sabe?, a lo mejor hoy...¡puede ser un gran día!.

CATHERINE ABEL:

Es la autora de las pinturas que hoy os muestro. La artista australiana recrea sobre el óleo figuras de mujeres inspiradas en los estilos femeninos más atrevidos de principios del siglo XX, que ella va combinando con una  exquisita sensualidad en sus modelos, consiguiendo con ello que su obra nos seduzca con la fuerza impactante de la belleza que recrea con sus pinceles.
Para quienes deseéis saber más sobre esta espectacular autora, AQUÍ os dejo su web...

18 comentarios:

  1. ¡Muy lindas pinturas! Un relato que muestra la realidad de una época difícil para todos...
    Ojalá alguien se ilumine y logre encontrar la solución a esta crisis interminable...
    Besos querida amiga y gracias por tu visita...

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  2. Pues las pinturas son una padsada.
    El relato es una prueba de la realidad que estamos viviendo en la actualidad, nada que no se este observando poco a poco en una especie de dictadura encubierta que esta llevandonos a un retroceso social y laboral como no se conocia en mucho tiempo.
    Esperemos que esto pare.
    unos besotes

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  3. Mascab,las pinturas que nos muestras son una maravilla,amiga.
    Tu relato nos describe esa realidad,que a todos nos duele y nos detiene bajo las sábanas del nuevo día,impotentes y temerosos...La crisis nos hace pensar y darnos cuenta de nuestros límites humanos...Debemos tener fé y esperanza en que todo mejorará,pero mientras eso ocurre muchas familias sufren y el tiempo pasa inexorable dejando un rastro de dolor y miseria a su paso...
    Mi gratitud por compartir tu consciencia solidaria y generosa,que vislumbra el sufrimiento ajeno y lo grita a los cuatro vientos,porque es su propio sufrir.
    Mi abrazo inmenso y mi ánimo siempre,compañera y amiga.
    Feliz semana,Mascab.
    M.Jesús

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  4. Mientras que no se valore en euros el trabajo que se hace en la casa, bien por la mujer, por el hombre o de forma compartida, nunca se le dará la importancia que tiene llevar a los niños al cole, cuidarlos, educarlos, llevarlos limpitos, darles de comer o simplemente tener la casa como "los chorros del oro" o simplemente aseada; mientras eso no sea así, tendremos a trabajadores/as que estarán mal pagados, sin seguridad social y serán invisibles, esto supone igualmente no avanzar y no valorar un trabajo de vital importancia para la sociedad en su conjunto y que hay que hacer si o si; a partir de aquí, podremos hablar de la crisis, de que una derecha rancia y alguna izquierda igualmente, prefiere que sea el hombre a la mujer quien trabaje, aunque con 6 millones de parados, unos de nuestros graves problemas no es si el hombre o la mujer trabaja, es que nuestros jóvenes no lo hacen, el 40% están en paro, muchos tienen que migrar para encontrar trabajo, todo esto supone que al no tener jóvenes no hay futuro para el país y no hay para pagar a los que ya cobran pensión, este si que es un grave problema y aquí no distingo sexo.
    Como han dicho, esperemos que esto pare.
    Un saludo

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  5. Una vez escuché un refrá que venía a decir algo así como, "Que dios no te de la mitad del sufrimiento que seas capaz de soportar". Somos capaces de soportar mucho.

    Saludos

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  6. ¡Buenos días querida amiga! Son hermosas las pinturas, pero hoy este escrito no necesita ilustración porque se ve, se siente, llega a las entretelas...
    Has hecho un retrato donde los colores se diluyen y ya no sabemos si protagonizamos "cuéntame" o "sin tetas no hay paraíso".
    Un abrazo

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  7. Bellas pinturas! Su reflexión sobre lo que sucede a nuestro alrededor es emocionante. Las mujeres que trabajan en casa, aunque agotador, nunca fue reconocido. La crisis de desempleo es global, en algunos países más que en otros menos. Una de las características de la especie humana es la adaptación, por lo que tal vez las cosas sa cabida a ambos. Vamos a adaptar aquí y allá, y el paso del tiempo.
    Abrazo!
    Sonia

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  8. es muy triste pasar frío y hambre, y sobre todos para lxs ancianxs, que la lucha por la vida se lleva muchas fuerzas (hasta que finalmente se las lleva todas). También es muy triste la frustración y la sensación de inutilidad de tantxs jóvenes

    besos,

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  9. Me gusta tu historias y tus mujeres, mucho. No sé qué es peor mi querida MASC, si el frío exterior al que uno debe enfrentarse al salir de la cama... no digamos los que lo sufren en la calle o el que te hiela desde dentro ( ¿recuerdas que una vez te conté yo, sentí?... en pasado, ya no:-)

    Son tiempos duros, sin duda cielo. Son tiempos en los que como a tu mujer los miedos y la incertidumbre nos atenazan, pero a la vez... me pregunto si no serán tiempos como termina tu relato de... sorpresas, locuras, aventuras insospechadas ¿Por qué va a ser todo lúgubre? en un día prefijado y marcado por la agenda, caben pocas sorpresas, en un día en blanco cabe de todo...absolutamente de todo. Cierto que parece nos están llevando hacia atrás, pero como alguien me ha dejado escrito en el blog, a un seísmo siempre le precede la calma... ¿quien sabe lo que nos espera? y...¿por qué ha de ser lo nuevo e inesperado siempre malo? :-)

    Por cier, me has hecho sonreír en mi blog MASC cariño ¿ de verdad me ves a mi de lideresa política? jajaja ¡¡duro dos suspiros yo en ese mundo tesoro!! no, cielo no... no se trata de saber o no legislación, se trata de tener madera, yo no la tengo, nací blanda por dentro, para meterse en el mundo de la política hay que ser de acero, no de mantequilla derretida ;))

    Lo que me gustaría pensar es que un día, todos los intelectuales de este país, los honorables y sabios que me consta tenemos se pondrán la frente de algo grande en lo que creer, algo nuevo y limpio tras lo que nos coloquemos todos, sin distinción de clases, opciones políticas o partidismos... eso es lo que necesitamos, líderes de fuste, coherentes que funcionen dando ejemplo con el que arrastren al pueblo, gente en la que volver a creer... porque gente para seguirles hay a millones, sé que tú estarías ahí y yo... feliz, no imaginas lo feliz que estaría de tu mano, tesoro:-)

    Ánimo mi cielo, sobre tus tacones y con el bolso bien agarrado, no va a haber quien pueda contigo... mira, puestos a soñar, a ti sí que te veo yo de política, si quieres me encargo del marketing de tu campaña, en la sombra me muevo mejor...mi armadura se autodestruye al cabo de pocas horas:-)

    Muuuchos muuchos besos preciosa... aquí hace frío, pero luce el sol...ojalá también luzca para ti bonita.
    Muaaaaaaaaaaaaaaakkkkss enoorme, mi MASC.

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  10. Frío, hambruna de posguerra, paro... un cóctel que hace inevitablemente retroceder en el tiempo a la vida que tuvieron los abuelos. Es lamentable, pero ese es el panorama.
    Besos

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  11. Las pinturas son una preciosidad.. el relato ... una fría fotografía de la realidad que nos está consumiendo poco a poco ..

    Un enorme y cálido abrazo

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  12. A la calle, a por todo. A pesar del frío y sobre todo del miedo.

    Un abrazo cálido

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  13. Con el porvenir que tenemos hay días que no dan ganas de levantarse de la cama.
    Vamos un salto y en cima de los tacones. Vale!
    Un beso guapa.

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  14. Nos han hecho retroceder 40, 50 años cuántos? Esperemos que paren aquí porque esto tiene muy mala pinta.

    Tú y tus imágenes.
    Un abrazo

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  15. Muy bonitas pinturas y un relato muy acorde con la realidad que vivimos.
    Besos.

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  16. Relatas muy bien el panorama actual, pero ante un relato tan pesimista hay que luchar con optimismo. Cuando te levantas por la mañana y sientes el frio en la cara....alegrate de que amanece un nuevo dia....solamente con esta actitud optimista se sale del agujero, todo lo contrario es cabar la fosa mas onda. En definitiva, hay que ver el vaso medio lleno en vez de medio vacio.

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  17. Me han gustado mucho las pinturas. Gracias por acercarme la información.

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  18. Hay que reconocer que has sabido plasmar la cruda realidad a las mil maravillas. Porque es cierto, hemos retrocedido 50 años, pero... Se va a parar aquí??

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...Y ahora dime, ¿qué opinas tú?