lunes, 24 de septiembre de 2012

SOMBRAS




Lo he visto en sus ojos. Nadie más se dió cuanta de ello.
Nadie podría creerme jamás que aquello, estaba dentro de él.
Pero yo lo he visto una vez más. ¿Cuántas más aparecerá?
Es como una sombra tras el reflejo de la luz del techo en su mirada. Y cuando ésa sombra aparece, nada hay que pueda evitar que suceda lo que tiene que suceder.
Siento el corazón golpear mi pecho. Con tanta fuerza que temo que alguien se de cuenta de ello.
Debo aprender a tranquilizarme. A no dejar que otros sepan de mi inquietud. Pero hoy no me es posible la serenidad. El miedo se apoderó de mí inesperadamente. Cuando menos parecía que la sombra viviría de nuevo en su mirada. ¿Qué he hecho? Algo tengo que hacer sin darme cuenta para que él sufra ése cambio.
Pero no sé qué es. No sé qué hay en mí para atraer a las sombras. Me gustaría saberlo para evitarlo siempre. Yo no quiero que suceda.
Quiero sentir su cariño como cuando la sombra no se apodera de él. Quiero seguir de su mano cuando me quiere de verdad. Pero no ahora. No en los momentos en que la sombra aparece. En éstos momentos todo es oscuridad...y terror.
Terror a que me haga daño, a que me obligue a hacer aquello tan sucio, a guardar silencio para que nadie nos oiga. Para que no se enteren.
Me voy a mi habitación intentando no mostrarme. Quiero dejar de existir por esta noche. Quiero irme sin hacer ruido, sin que se percaten. Convertirme yo también en una sombra, pero de las de verdad, de ésas que no hacen daño y a la que tampoco se le puede dañar.
Oigo que todos se acuestan, dejo pasar el tiempo. Escucho los sonidos de la noche y el crugir de otras camas.
Parece que todos duermen en la silenciosa noche. Pero el reloj me dice que ya han pasado dos horas desde que todos se acostaron y sé que pronto, la sombra llelgará.
Ya la oigo por el corredor de la casa, siento sus sigilosos pasos acercarse y veo el manillar de mi puerta bajar para abrirse.
Es él. Con un dedo en la boca me ordena silencio. Mi cuerpo pequeño se echa a temblar. Pero no quiero ponerme nerviosa. La última noche que apareció la sombra, me puse tan nerviosa que me tapó la boca, para que nadie me escuchara gritar cuando quemó mis nalgas con su cigarrillo, para que dejara de llorar.
Él no quiere que nadie nos oiga.
No quiere que nadie sepa lo que me hace cuando la sombra aparece.
Es por mi culpa. Algo debo hacer sin darme cuenta. Él necesita castigarme para corregir mi maldad.
Y no se lo puedo decir a nadie, porque entonces, todos sabrán que soy mala de verdad...

IMÁGEN LOCALIZADA EN ESTE BLOG SOLIDARIO ADMINISTRADO POR MIGUEL ADAME VÁZQUEZ

Dice que si alguien se enterara me echarían de mi casa. Me internarían en un colegio para niñas malas y nunca, nunca más, volvería a mi hogar.
Sus manos ya están sobre mis hombros, me acerca a la cara esa cosa que guarda en los pantalones y cuando mis lágrimas mojan sus manos, sin que yo lo haya podido evitar, enciende un cigarrillo una vez más...
Sé que si me porto mal y no hago lo que él me dice, de nuevo me quemará...

Mascab


UN BLOG CONTRA EL MALTRATO Y EL ABUSO SEXUAL INFANTIL
Buscando imagenes denuncia sobre el abuso a los menores para incluir en mi relato, encontré el blog cuyo enlace os dejo en cada una de las imagenes que del mismo me he traído.
Si estás en contra de la violencia física y sexual sobre menores, tu ayuda es necesaria para evitarlo. No mires hacia otro lado y denuncia. 
A.S.I. ¡nunca más! es un blog solidario contra el maltrato y el abuso infantil, donde su administrador nos da pautas a seguir y herramientas a utilizar contra los maltratadores y pederastas. Me ha parecido muy interesante todo lo que en él he visto y por éso os lo doy a conocer.

viernes, 21 de septiembre de 2012

VIERNES DE AUTOR: Rosa Mª Villalta Ballester / Beatriz Salas

En numerosas ocasiones he dado a conocer a mis seguidores, los trabajos de otros bloggeros que pululan por la red. Para este año, quiero mantener el hábito y lo haré de manera permanente dos viernes al mes. 

Para ello, he creado la sección "viernes de autor", que inicio con dos mujeres de altura. Una: Poeta, ROSA Mª VILLALTA BALLESTER; Otra: Locutora de radio,  BEATRIZ SALAS. Ambas: mujeres de hoy, que luchan con garras para no desfallecer víctimas de la rutina y, sobre todo, muy, muy humanas.

Para quien aún no tenga el gusto de conocerlas, os invito a sus espacios: 

Mientras leéis, no os olvidéis de conectar el audio para escuchar los versos en la voz de Beatriz...

                             
Voz: Beatriz Salas
Producción: http://beatrizsalas10.blogspot.com/


No me dejes sin ti, amor (I)



Que no se quiebre este placer que nos une hoy
que no nos separe nuestro cuerpo a cuerpo
que en tan sólo un instante nos aisló;
que no se acaben esas tiernas caricias,
esos susurros que se tornaban en un son.

Que no se rompa el ahora, este instante,
este anhelo que se sacia en nuestra fusión;
cuando mis palabras ya no son las tuyas,
cuando ya nuestros labios se confunden,
y ya las miradas no son quienes nos unen.

Quiero no perder esa incesante llama
que hace vibrar mi cuerpo sosegado
que enciende la pasión del libre albedrío,
de noches intensas que no llevan al olvido.

Quiero no muera nunca este mi amor intenso,
que no cubra de ceniza mi ardiente corazón,
que no deje de anhelar ese desesperado encuentro,
que hace de los dos un único e inquietante silencio.

No dejes que me quede sin ti, amor,
que no sólo eres un instante de intensa pasión;
no me dejes en el olvido de un inolvidable encuentro,
que eso, para mi, no eres tú, mi gran amor,
mas el pasar el tiempo, nos dirá si tú y yo,
fuimos en realidad uno sólo de dos.


Autora: Rosa MªVillalta Ballester
http://poemasyreflexionesrosa.blogspot.com.es/2012/09/no-me-dejes-sin-ti-amor-i.html



Mientras leéis, no os olvidéis de conectar el audio para escuchar los versos en la voz de Beatriz...



Voz: Beatriz Salas
Producción: http://beatrizsalas10.blogspot.com/




No me dejes sin ti, amor (II)



Y el tiempo pasa...
y tú amor,seguimos siendo uno de dos,
con nuestras cariciasmucho más tiernas,
con nuestras miradasmás cálidas,
y más seguros nuestrosdeseos.

Y ahora que mi corazón sigue llama,
nuestros instantes son más intensos,
aunque sean más largos nuestros encuentros;
nuestro placer es mucho más profundo,
más largo nuestro cuerpo a cuerpo;
nuestras manos a lugares más atrevidos,
a lugares desconocidos en nuestros principios.

Y el tiempo pasa...
y nuestros susurros surten más efecto,
ya no sólo se confunden nuestros labios,
porque los tuyos son míos y los míos tuyos;
el lugar de las manos en sitios antes inhóspitos,
la seguridad de darnos todo el uno al otro.

Y el tiempo pasa...
y ese amor que nos hace uno de dos,
va haciendo más profunda su pasión,
va encontrando en nuestros cuerpos conocidos,
el momento para encontrar el uno en el otro,
el ritmo y la armonía que late en nuestro corazón,
y continuar encontrando los instantes de fusión,
en que nuestros suspiros acaban en silencio.

Y el tiempo sigue pasando...
pero no me quedo sin ti, amor,
todavía seguimos siendo uno sólo de dos.


Autora: Rosa Mª Villalta Ballester
http://poemasyreflexionesrosa.blogspot.com.es/2012/09/no-me-dejes-sin-ti-amor-ii.html

Mientras leéis, no os olvidéis de conectar el audio para escuchar los versos en la voz de Beatriz...


Voz: Beatriz Salas
Producción: http://beatrizsalas10.blogspot.com/



No me dejes sin ti, amor (III)



Y el tiempo ha pasado sí,
y tú, amor, me sigues acompañando,
sin necesidad de fusionar ya nuestros cuerpos,
sin saciar ya nuestra sed de placer ahora consumado,
sin buscar esos susurros ya tan dulcemente escuchados.

Y ahora son nuestras miradas, nuestros gestos,
quienes hablan por sí de nuestro gran encuentro,
de aquellos días en cuyos instantes nos perdíamos,
tras aquellos suspiros tan ardientes y logrados.

Y el tiempo ha pasado sí,
pero ahora, amor, vemos con nostalgia y alegría,
que durante todo este tiempo fuimos uno de dos,
que ya no necesitamos el placer de nuestras caricias,
que ya son nuestros latidos los que nos dan ese amor,
pues el día que no sienta esos latidos, amor mío,
ese día, mi corazón ya saciado,
de cenizas se cubrirá ya sin ser aquél que fue llama,
mas tan sólo esperaré el momento, amor mío,
en que dejando de latir este corazón ya vacío,
tú y yo, volvamos a ser uno de dos.

Y el tiempo... nos habrá demostrado, amor,
que conseguimos lo que un día soñamos tú y yo.


Autora: Rosa Mª Villalta Ballester
http://poemasyreflexionesrosa.blogspot.com.es/2012/09/no-me-dejes-sin-ti-amor-iii.html

domingo, 16 de septiembre de 2012

JUGADAS DE LA MENTE

Llevaba bastante tiempo solo. Demasiado. Había sido una situación buscada. Deseada. Necesitaba sentirse dueño de su vida y de su tiempo.

Echó a andar un día. No era ni el más violento ni el más tranquilo. Era un día normal. Se levantó como cada mañana durante los últimos cuatro años, sin mucho ánimo para iniciar la jornada. Quizá por aquellas primeras casi dos horas del día en las que interactuaba con su familia. Tan estresantes. Los desayunos, los preparativos para el trabajo y el colegio de sus hijas, el aparcamiento en doble fila a la puerta del centro escolar, el atasco automovilístico de entrada a la gran ciudad...
 
Eran horas de alteración doméstica. Los gritos de su esposa preparando a las niñas, sus represalias para con él, que no estaba nunca en casa cuando más se le necesitaba y que por lo tanto, no tenía derecho a quejarse sobre cómo llevaba ella el orden familiar. Las peleas de sus hijas por tener que compartir el baño, las...

Llegaba a la oficina cargado de estres. Necesitaba tomar un café en solitario, frente a la máquina del pasillo, saltando sin desprender los píes de sus puntillas. Con la mano en el bolsillo izquierdo y en la otra, el vaso de papel caliente y humeante. Solía dejar su mente en blanco. Saborear el instante como saboreaba el café, permitiendo que el aroma envolviera toda su mente, borrando de ella cualquier otra cosa que no fuera ése primer café fuera de su ruidoso núcleo familiar.
 

Había deseado demasiadas veces que todo a su alrededor desapareciera. Quedarse en la nada. Flotándo, moviendo sus brazos como flácidos cordones elásticos. Indolente por completo a cualquier vida anterior.

A media tarde, en los instantes en que el tic-tac del reloj, colgado en la pared de su despacho compartido movía su minutero un segundo más, el teléfono sonó tenazmente sobre su la mesa de trabajo. Dudó cogerlo para contestar. Ya era casi su hora de finalizar la jornada. Apenas unos minutos quedaban para cerrar el día de trabajo y poder por fín, tomarse una cerveza y charlar desenfadadamente con los amigos antes de regresar de nuevo a su casa. A las ruidosas rutinas, las acaloradas discusiones...
 

Pero el teléfono insistente no dejaba de sonar. Contestó con desánimo un "digame" lento, suspiroso. Y aquello que le dijeron resonó en sus oídos instalándose como un persistente eco en su mente.

Dejó caer el auricular sobre la mesa. Allí quedó balanceánte y olvidado. Su cuerpo se pegó a la silla de trabajo y su corazón comenzó a galopar. Aflojó el nudo de su corbata y sonámbulo, comenzó a caminar. Sin rumbo, sin dirección. Sólo caminar.

Caminó durante semanas. Su barba creció, sus ojos se hundieron. La gente, al verlo pasar se retiraban de su lado como si de un indigente se tratara. Pero ¿acaso no lo era?. Inconsciente de ello, en eso se había convertido. Un indigente, un vagabundo. Se discriminó el solito. Huyó de la sociedad. Se escondió de su vida allá, donde nadie preguntaría jamás. Donde a nadie le interesaría su nombre, ni siquiera su condición.

Se alejó de todo. Abandonó su vida. Simplemente caminaba sin pensar. Olvidándose de quién era y a quién amaba. Solo. Sin amigos. Sin familia...Sin recuerdos.

Sin embargo, ayer recordó. Un rayo fulminante iluminó su cerebro con destellos de recuerdos. Las imágenes saltaban como chispas eléctricas de una a otra de sus neuronas...Un teléfono que sonaba. Una discusión con niñas y una joven y atractiva mujer. Un nudo de corbata que se desanudaba. Un humeante café de aroma intenso. Una voz que hablaba de un suceso, algo que no podía recordar al completo. Era sobre un accidente, una tragedia que sesgó vidas...y nada más. Sus recuerdos no le mostraba más imágnes.

Hoy, sentado en un banco de aquél parque, en lo alto del mirador, desde donde divisaba un desnivel con más de cincuenta metros, que evitaba las caídas protegiendo a los viandantes con una barandilla de forjada en hierro; las imágenes regresaron y con ellas una emoción: la culpabilidad. Se sentía culpable sin saber bien por qué ni de qué. CULPABLE! gritaba su mente. A las imágenes de un suceso trágico, su mente les añadió voz. Metálica, impersonal. Deseaba confirmar un nombre masculino que le resultaba vagamente familiar: el suyo. Se escuchó responder afirmativamente, con una voz potente, cargada de prisas que no entendía.
Aquella voz que transfería el auricular le comunicaba un accidente sufrido por su familia, del que ningun miembro había podido escapar. Y las imágenes de sus hijas y esposa aparecieron de nuevo en su obtusa mente, a la vez que el sentimiento de culpabilidad y el dolor en su corazón.

Él había soñado algo así. Él había intentado imaginar la vida mucho más tranquila sin ellas...
 

Llevaba mucho tiempo sin recordar. Pero hoy por fín los recuerdos volvieron a su mente. Y sin pensarlo más, se puso a caminar.

De frente, hacia el horizonte. Llegó rápido a la barandilla del mirador, desde allí, dejó caer su cuerpo deseando volar...


Pinturas de VICENT VAN GOGH

martes, 11 de septiembre de 2012

En tus brazos

A tu lado y que el mundo gire.


Que ande la luna escondiéndose entre las estrellas.


Que las nubes envuelvan al sol y la tormenta humedezca el campo.


Junto a tí y que el mundo gire.


Que las gotas de lluvia reboten en el dobladillo de mi falda.



Que el sol, alcance con sus rayos el horizonte azul.


Que las estrellas recorran iluminando el cielo...


En tus brazos...




lunes, 3 de septiembre de 2012

Septiembre una vez más.



El verano transcurre como lo hace el tiempo: rápido, certero... 
precipitándose hacia el ocaso de las flores 
y la lánguida caída en las hojas de los árboles.



La Naturaleza nos muestra que es necesario tocar fondo y morir, para reciclarse de nuevo, 
dejar que el tiempo destruya las partículas muertas,
 que se asienten otra vez la vida en ellas y que, las semillas, 
puedan de repente un día, volver a renacer.



Una vez y otra vez más... Refrescar las raíces abatidas, 
apelmazadas, inmóviles...
dejar que crezcan y se expandan allá, bajo tierra, para que alimentadas y saciadas, 
transmitan vida a los tallos externos, que a su vez, verdecerán y elevaran su salvia allá, 
donde la planta lo va a necesitar...



Porque así es la vida, unas veces se gana y otras, se pierde la partida...
Existe un tiempo de nacer...


de crecer...


de amar...


y hasta de morir.


No obstante, a menudo, con mucha más frecuencia de lo que estimamos,
 tenemos un tiempo que espera nuestra momento...


Aquél en el que seamos capaces de generar fuerza en nuestras raíces, 
para que se agarren bien a la tierra, y con ese gesto, poder nuevo de florecer 



y gritar a los cuatro vientos:
"Este es mi momento. Esta es la hora. Es el aquí, y el instante justo, en que  puedo por fín, 
RENACER EN MÍ..."


Septiembre es mes de anuncios, de símbolos otoñales y ocasos en el horizonte...



Dejemos que las raíces subterráneas adormezcan de sus sinsabores y descansen un tiempo, 
aunque durante el mismo, las ramas se sequen y las flores se marchiten...
es el símbolo de que en primavera, siempre volverá a Revivir.

 

Es tiempo de rutinas, atrás quedó el verano.


Ahora, comencemos con espíritu renovado el nuevo año, 
que por esta vez, dejará de llamarse curso y sin buscarlo ni desearlo, 
vuelve a ser septiembre... sin más.