lunes, 29 de octubre de 2012

Paisaje Maragato de Astorga a El Acebo



Siempre que necesito pararme, recapacitar y reencontrarme, huyo a las montañas. Es cierto que el mar me atrae para unos días de descanso, pero cuando lo que necesito es pensar, no hay nada como las colinas verdes y los valles límpidos.



Existen ciertos lugares a los que llego con el corazón dolido y regreso con ésa paz y calma que solo ellos me saben aportar. Quizá sea la sabiduría milenaria escondida en el sonido de los silencios que arrastra el aire entre los puertos de montaña.



No sé de cierto qué es. Pero sí sé que si me subo al pico más alto, me acerco al saliente, dejo que mi vista descanse un instante entre los verdes y azules que el paisaje me regala, extiendo mis brazos, las palmas de mis manos de cara al valle y los dedos abiertos, separo mis piernas y cierro los ojos...
dejo que el aire me acune contoneando cada repliegue de mi fisonomía, acariciando mi rostro, introduciéndose por mi olfato, mis oídos...le dejo empujar levemente mi cuerpo como queriéndolo elevar...
entonces, sus sonidos silenciosos me vacían de rencores, me olvidan de otro mundo y otro instante que no sea el aquí y ahora, no más.


Siento a la Madre Naturaleza que a través de los susurros del viento, me ayuda a comprender que todo sucede por un por qué. Nada es casual ni aleatorio en nuestras vidas, todo está conectado con nuestro entorno, si éste es ruidoso, ajetreado e imparable, se corrompen nuestros días.


Cuando estoy saturada y mis ojos no me pueden mostrar un horizonte, dirijo mis pasos hacia la montaña. Cuánto más lejana de la metrópolis, con más paz y calma regreso. A pesar de los mucho que amo a mi ciudad, de tanto como me gusta, de todo lo que disfruto rodeada de sus gentes, a veces, necesito emigrar...


Cuando dispongo de pocos días o la cartera no me llega para gastar más, me escapo a lugares cercanos pero que guardan la magia de épocas distantes.


Ya os he hablado otras veces de lugares como "las Médulas", "el lago de Sanabria", "la peña de Francia y las hurdes extremeñas", "Somiedo", "Arribes del Duero"...bien, pues me váis a permitir que vuelva hablar de una misma zona, El Bierzo y La Maragatería.


No es la primera ni la segunda vez que vuelvo a este maravilloso paraje, ni será la última si sigo contando días para volverme a escapar.


Si bien las Médulas es mi sitio mágico entre todos mis lugares míticos, si bien es el paisaje donde quiero descansar por siempre jamás, esta vez no la he de mencionar, porque en esta última escapada nos quedamos a las puertas de la comarca de El Bierzo y su impresionante lugar.


Sin embargo, dejando a un lado la comarca berciana, frontera occidental de la maragatería, me centro por ésta vez en los pueblos maragatos de Santiago Millas (o Sasntiagomillas), Luyuego de Somoza, Pobladura de la Sierra, Val de San Lorenzo, Quintanilla de Somoza, Santa Colomba de Somoza,  Castrillo de Polvazares y el mítico Rabanal del Camino entre otros, sus Montes, sus sonidos, su aire...hacen de esta comarca un lugar para desconectar.

NOTA.-
Me gusta tanto Las Médulas, que cualquier paisaje cercano lo adjudico rápidamente a la comarca berciana, pero por ésta vez y gracias a mi amiga María (Mariquilla mía),  he podido corregir mi error al mezclar ambas zonas del oeste leonés.

12 comentarios:

  1. Quiza sea que a lo alto de esas cimas no llegan los ruidos de las voces que nos ahogan en esta..... ciudad los que te llevan a ese estado de relajación emocional.
    Seguro que volverás a ir, al igual que nosotros nos escapamos a nuestro sitos mágicos para encontrar la paz.
    un besoteeeeeeeeeeeeeeeeeee

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  2. Con frecuencia, necesitamos volver a la naturaleza para recuperarnos, para identificarnos con la creación, para tomar fuerzas y deshacernos de lo contrahecho. No se trata de huir de las personas, sino de encontrarnos con lo auténtico.
    Besos

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  3. Jajaja MASC cielo, mira que me hiciste reír ayer:-)

    El caso es que te voy a contar secretillos de estas dos regiones, para que nunca se te vuelvan a mezclar y si te fijas cuando vuelvas, lo comprobarás, con los ojos yel estómago:-)

    Verás, la maragatería es una tierra como demuestran tus preciosas fotografías tiene muuucho encanto, pero es dura, parda, fría, tierra de mantas ( en el Val de San Lorenzo hacen unas que no las traspasan ni las balas:-) supongo que por eso su palto típico EL COCIDO MARAGATO, la comida más potente que he probado nunca ¡¡todos los platos jamás he sido capaz de comérmelos!! :-)

    A mayores de vuestro cocido madrileño, le añaden una cosa que se llama relleno, que es una mezcla albóndiga hecha de miga de pan, huevo, ajo y perejil que cuecen y cuajan en el agua donde se ha cocido anteriormente la carne, súmale natillas y roscón a toodo lo vuestro e imagina que bomba para el estómago:-)

    El Bierzo sin embargo es muy verde, lleno de ríos y regatos, blandita ( las Médulas que ilustran tu cabezera y tanto me gusta ver cuando vendo a tu casa es un paisaje muy concreto y especial con esa mezcla arcillosa y vegetal, de rojos y verdes) todo esto se nota mucho en le carácter de la gente, nosotros somos muy extrovertidos, dicharacheros y parlanchines, ellos mucho más comedidos e introvertidos. Como a nosotros en Ponferrada nos atacan son las nieblas al estar en una hondanada, bajan las nubes y les cuesta irse, por eso también le damos fuerte al diente con EL BOTILLO




    Gracias por esta visita mágica de tu mano cielo...
    Joooo, cada vez que pienso la de veces que has estado por ahí y no haberte espachurrado aún, no me lo explico. Toodo llegará, en tu tierra o en la mía o en medio de la frontera, pero llegará.



    Un beso inmeeeeeeeeeeenso cosa bonita y un abrazo que te abrigue porque al menos hoy aquí hace un frío que pela, imagino ahí:-)

    Muaooooooooooaaaaaaaaaaaksss enoorme mi querida MASC y muuuuuuy feliz semana.

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  4. Mi querida amiga: A mí me pasa algo parecido. Hay veces que me gusta estar sola (y que conste que la soledad no es lo mío) siento como una fuerza mayor que me pide estar tranquila y relajada, en un rincón de mi pueblo, sin que nadie me vea, donde pueda hablar, llorar o reír sin que nadie me oiga.
    El campo, la montaña y esos valles, esa naturaleza tan verde de la zona del Bierzo, invitan a reflexionar y nos transmiten su paz, te creo y te comprendo.
    De vez en cuando necesitamos encontrarnos con nosotros mismos ¡cuánto bien nos hace!
    Bellas fotos, como siempre en tus entradas de viajes.
    Cariños.
    Kasioles

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  5. Las montañas...
    yemas de los dedos de la madre tierra,
    donde sentimos su fuerza y su caricia.
    Me alegra que te gusten las montañas.

    A mi también me encantan.
    Sin embargo las que hoy ilustran tu entrada,
    no pude disfrutarlas como me gustaría.
    Las conocí hace muchos años, durante el servicio militar en Astorga,
    -se nota que uno ha pasado los cincuenta- y recorrimos las laderas
    del Teleno en diversas maniobras y marchas.
    Pero no aprecié bien su paz ni sus rincones.
    Sin embargo el tiempo dulcifica los recuerdos.

    Vaya rollo que estoy sotando Mascab.

    Un abrazo desde esta tierra mía que tambien tiene sus montañas.

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  6. el paisaje es sencillamente precioso. Lo recorrí hace tiempo, caminando hacia Santiago, tendría que regresar un día de éstos..

    besos,

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  7. Qué maravillosa entrada amiga. Cómo he disfrutado leyéndote, sintiendo con tus letras la pasión de caminar por lares tan mágicos y llenos de fuerza.
    Quisiera descansar cada día de mi vida en sitios así. Quizás algún día logre mi sueño de soñar despierto rodeado del olor húmedo de la tierra y sentir cada segundo el canto del viento.
    Conocí algunos lugares que nos relatas y son maravillosos. En particular las Médulas no lo conozco, pero mi padre, viajante empedernido, cuenta maravillas de este lugar.
    Me reitero en mi comentario, fue un grato placer leerte amiga.
    Un abrazo.

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  8. Qué fotos y qué ganas de pasar por allí!!
    Abrazo!

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  9. Te comprendo en cada una de tus líneas querida amiga. Las montañas tienen esa magia ancestral que recarga nuestras desgastadas almas. León en todo lo que yo conozco es uno de esos lugares. Sí conozco las médulas y sus increíbles castaños (cada no a lo suyo ¿verdad?), Astorga, Ponferrada y unos cuantos pueblitos como Burbia y alrededores, Cierto es que la paz tiene allí su habitáculo. La primera vez que contemplé esos montes llenos de brezo rosaceo ya me enamoré de ese lugar. Nunca dejes de ir aunque te sobre mi recomendación. Es la mejor manera de continuar siendo persona. Un besazo.

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  10. Hola, amiga...bonita entrada, preciosas fotos y bellos comentarios. Un beso.

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  11. Mascab,también yo hago mía esta entrada y me la llevo en el corazón...
    Me encanta tu reflexión,tu unión,tu sentimiento,que se hace montaña,inmensidad y cielo...Me gusta esa grandeza que siempre nos dejas y que es una gozada sentirla con claridad,con sencillez y emoción,como tú sabes expresarla...
    Mi felicitación y mi abrazo inmenso por tu cercanía...
    Que sepas que no te olvido...a veces,como a ti,no me llega el tiempo para contestar a todos,pero no te olvido,amiga mía...
    FELIZ DIA DE LOS SANTOS,MASCAB.
    M.Jesús

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  12. Las fotos nos muestran preciosos lugares .. Qué suerte poder escapar y poder estar a solas con la naturaleza y los bellos sitios ...

    Un abrazo

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