lunes, 5 de marzo de 2012

Un día cualquiera...

¿Qué es lo que sucedía hoy? No podía entender muy bien lo que estaba pasando. El día a medida que avanzaba se iba convirtiendo en un pequeño caos. Si es que al Caos se le puede denominar con el adjetivo de pequeño…

Se había levantado por la mañana con el mismo ánimo de cada día…ninguno. Ni pizca de ganas de ir a trabajar. Sin ganas de alternar con los compañeros, ni mucho menos, atender a la máquina que conseguía hacer funcionar la cadena de producción sin parar.


Pero así y todo, se presentó en la fábrica y fichó unos minutos antes de que el reloj marcase las 7 en punto de la mañana. De una mañana que aún, era negra como la noche.

En la cadena, ya con su mono y su casco de seguridad puesto, le esperaban sus compañeros de enlace: el Robert y el Ángel, para custodiarle a él en medio de ambos.

Enfrente, a unos dos metros, en el lineal contrario al suyo pero mirando hacia ellos, estaban el Frank y el Marcos, y entre ellos, se encontraba la Vero. Una joven pelirroja que aún no había cumplido los treinta años y que llevaba poco tiempo en la fábrica. Allí estaba, frente a él. Mirándole a los ojos como solo ella le miraba ya, lánguida y amorosamente.


El Rober y el Ángel se dieron cuenta de ello mucho antes que él:

-          Has visto que ojitos te echa la Vero?
-          La tienes en el bote, amigo. Y como está la chavala!
-          Qué suerte tienes…ya quisiera yo que fuera a mí a quien deseara de ése modo.

Pero él les había hecho callar:

-          No me digáis, que bastante tengo en casa con la Bea para que ahora me meta en líos con otra…que queréis? que me cuelguen del palo más alto de un gallinero? No, yo solo quiero vivir en paz. No quiero líos y menos en el trabajo. Ya sabéis, donde pones la olla no pongas la….

Hoy era un día como otro cualquiera, El Robert y el Ángel habían vuelto a las andadas una vez más con el tema de la Vero.

Y ella, con su mono tan ceñido y los botones abiertos hasta el canalillo, le lanzaba miradas desde el frente mientras que con la lengua se repasaba sus carnosos labios…prefería no mirarla, porque ciertamente, en algunas ocasiones terminaba por ponerse nervioso. Incluso por sentir aquél hormigueo entre sus piernas que le lanzaba escalofríos al cerebro…cómo estaba la chica! Al final sus compañeros iban a tener razón. Pero sería fuerte, no se iba a dejar atrapar por las redes de aquella araña… Bea no se lo perdonaría jamás. Además, estaba el hecho de que no quería problemas en el trabajo.

En el descanso para comer, subió un momento al vestuario para descansar unos minutos. Ésa fue su perdición…cómo se le ocurriría hacerlo? Al volver el esquinazo que hacía su columna de taquillas con las de otros compañeros, buscando el banco centrado entre ellas donde pensaba tumbarse un ratito, vió a la Vero, esperándole sentada cual sirena encima de una roca. Sus piernas dobladas bajo ella y a la vez, extendidas sobre el banco hacia la parte trasera de su cuerpo, el mono a punto de estallar el talle, con algún botón más de lo habitual desabrochado, el tronco recto, altanero, sus brazos sobre la nuca, soltándose los bucles de la melena roja. Y su mirada verde puesta en él, insinuosa, atrayente…a la vez que pensó en salir corriendo, una fuerza eléctrica que le recorrió desde sus partes nobles, le dejó paralizado y tartamudeante sin saber en realidad ni qué decir…

Ése mismo instante de confusión, fue aprovechado por la joven, que acercándose con su hábil contoneo le susurró al oído mientras posaba las manos en su pecho:

-          Llevo tiempo observándote, ya sabrás que me gustas mucho…
-          Ssss si, algo me he dad  dado cuenta… ppp pero yo… estoy casado…
-          Calla –le dijo la Vero-, ella no tiene nada que ver con nosotros -Mientras posaba sus labios por su rostro, lentamente, acercándose a sus labios y empujando con la punta de los pechos su propio torso que a ésas alturas se encontraba sudoroso-.

No hubo tiempo para pensar, él no lo había buscado, casi ni lo había deseado. Pero sucedió.


Sus cuerpos rodaron golpeándose entre las taquillas y, allí mismo, con las prisas del fuego de la pasión, casi sin que Vero terminara de sacarse el mono, sucedió todo lo que tenía que suceder. Casi sin saborearlo, breve pero muy intenso.

Aún estaba recuperando el aliento cuando escuchó a Vero, que se había escabullido de entre sus brazos dejándole con la frente apoyada en la columna de las taquillas:

-          Bueeeeno…no ha estado mal, pero chico! Pensé que serías mejor amante de lo que hoy me has demostrado – y agarrándole por el brazo le hizo girar sobre sí mismo para mirarle a los ojos mientras continuaba diciéndole con el rostro risueño…- ¿crees que debería darte otra oportunidad?

No dijo nada, prefirió quedar callado a contestarla groseramente. La estaba apartando con sus manos fuertemente agarrándola por los brazos cuando oyó una voz por el lateral derecho…

-          eh… uhj! lo siento chicos, no pretendía estropear nada.

Al mirar hacia la dirección en que había sido lanzada aquella voz, solo pudo ver la espalda de uno de sus compañeros que salía del vestuario. Aquello le intranquilizó y hasta le avergonzó.

-          No, Vero, es mejor que no nos demos más oportunidades. Ok? Tú sigue tu vida y, por favor, déjame que yo siga con la mía Ok?
-     Ok, ok, no te equivoques, yo sólo quería tener un revolcón contigo. No sé por qué me apetecía, porque la verdad es que tampoco ha sido para echar cohetes…

Apartándola definitivamente, mientras ella recogía su casco y se terminaba de colocar el mono de trabajo, se dirigió a los lavabos para darse un poco de agua en la cara.

Cuando regresó a la cadena, vio que todos los compañeros de la sección le miraban con ojos cómplices. Pero solo el Rober se atrevió a decirle algo:

-          Vamos macho-man, que hay que seguir trabajando!
-      No me jodas, tú! No quiero ni una broma sobre esto, entendido? –le respondió alterado. Entendido? –preguntó de nuevo a todos quienes le miraban, mientras cada uno bajaba la vista y continuaban con su trabajo-.

El resto de la jornada fue un desastre. No era capaz de levantar la vista hacia el otro lado de la cinta de producción. Por el rabillo del ojo, notaba cómo la Vero se reía de él hablando por lo bajini con el Frank y el Marcos. Pero se contuvo, no levantó su mirada para increpar a ninguno.

A la salida, cuando ya estaba llegando a su coche, el encargado le salió al paso:

-          Oye Sergio, ha llegado hasta mis oídos algo que considero deberías controlar…
-          No te preocupes jefe, ha sido un error del que me he arrepentido casi antes de caer en él. Ahora solo deseo que no vuelva a suceder.
-          Eso espero. De todas formas, Vero ha sido despedida, ésta mañana recogió su finiquito…no te lo ha dicho?. No, ya veo que no. En fin Sergio, mañana será otro día.

Así que era eso. Se habían reído todos de él. Rober, Ángel, Frank, Marcos y Vero…todos estaban en la trama. Entre todos le hicieron caer. Y los cinco habían sido manipulados por aquella bruja pelirroja! Seguro que todos ellos habían tenido algo que ver con la Vero…menuda es la tía!

Mira por donde, se le acababa de quitar un peso de encima, ya no volvería a tener que mirarla de frente. Se acabó. Todas sus incertidumbres habían finalizado. Contento, regresaba a casa pensando mientras conducía en todo aquello: Pues tampoco había salido tan mal –se reía- había tenido su momento de gloria con aquel pibón de la Vero… Claro que no tenía nada que ver lo buena que estaba la joven comparándola con su Bea.

Bea era pura sensualidad y calma. Sosegada, sin apuros sexuales, lo justo para que él se encontrara satisfecho de su matrimonio. Sin rollos ni encerronas de los del tipo de la Vero. Bea era sensual por ella misma, sin buscarlo, provocarlo ni exaltarlo. Y él la amaba así. Era la única mujer de su vida. Las raras ocasiones en que le sucedían cosas como las de hoy no contaban para nada. Él no dejaba de amar a su Bea. Las demás, eran puro entretenimiento. Sin más.

Ahora se encontraba con ganas de llegar a casa y terminar con Bea lo que con Vero casi no había conseguido. No iría a tomarse las cervezas de rigor con los compañeros. Hoy no. Hoy regresaría pronto a casa y sorprendería a su esposa con un gran ramo de rosas rojas. De ésas que siempre le llevaba cuando algo así de extraordinario y raro ocurría, y que ella, admiraba y celebraba mientras se lanzaba a su cuello con la alegría de una niña.


Al entrar en su casa, extrañó el silencio que reinaba. Pensó que Bea no estaría, pues había tenido que hacer girar el bombín de la cerradura porque la llave estaba echada.

Supuso que estaría en casa de la vecina, de la Mari, aquella amiga con la que pasaba casi todo el día y que en una ocasión se le había insinuado.

No supo bien qué es lo que le alertó. Pero tuvo la sensación de oír un ruido en el interior de la vivienda. Dejó el vaso de licor que se estaba preparando sobre la encimera de la cocina y se adentró hacia el dormitorio.

Al abrir la puerta de su habitación dejó que su voz llamara a la esposa en la  segura creencia de que  estaría de nuevo indispuesta con alguna de sus jaquecas, pues la habitación se encontraba en penumbras: Bea…

El bulto de la cama se movió con prisas en un instante. Bea quedó tapada con el edredón hasta los ojos que se mostraban asustados. Su voz se oyó temblorosa mientras algo/alguien se acurrucaba bajo las mantas:



-          Sergio! Que_e qué haces aquí? Qui_q quiero decir, cómo has llegado tan pronto? Ve_verás cariño yo…esto no es lo que parece, cálmate y te explico…

Pero él ya había tirado de las mantas medio confundido y completamente encolerizado.

Bajo ellas, la Mari le miraba igual de asustada que su Bea…no dijo nada, se tapó como pudo escondiendo su cuerpo…

Él sintió aquella opresión en el pecho. Se quedó sin respiración. Aquello no podía ser cierto. Se ahogaba por la sorpresa y Bea le zarandeaba mientras le gritaba:


- Sergio, Sergio…qué te pasa? Estás dando puñetazos en la cama, Sergio! Tranquilo amor, tranquilo. Todo ha debido ser un mal sueño. Despierta amor, despierta…

19 comentarios:

  1. Anónimo5/3/12 11:40

    Menos mal que fue un mal sueño. Que dramático, después de sucumbir a los encantos de Vero y sentirse mal con lo que aconteció, se encuentra que su Bea le engaña con su vecina Mari. En esta posición solo le quedan dos opciones, abandonar la relacion con su Bea o hacer un trio entre los tres.......en fin, para ponerse a pensar......
    Bonita redación. Max

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  2. ¡Hola! excelente!!! querida amiga te superas cada día, un cuento muy bien elaborado, se vive el lugar, los estados de ánimo y el final inesperado.
    Un beso grandote

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  3. Uffff. Que angustia. Seguro que ahora si le pasa en realidad sasbrá como atajar la situación. Nos has sabido llevar con el corazón en un puño paseando por lo cotidiano y lo extraordinario a la vez. Y es que sencillamente esto es tan bueno porque le puede pasar a cualquiera de las dos partes, a cualquiera de nosotros o de ellas. Un beso.

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  4. ejje la verdad es que casi no he respirado hasta el final. Nadie puede decir de este agua no beberé por que te puede sorprender en cualquier momento.
    Buen relato Mascab.
    un besote

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  5. Mascab,qué requetebien,que has armado la historia,amiga...
    Muy bueno,claro,directo y seguro,con una seguridad aplastante,que nos lleva de la mano hasta el final,que nos sorprende verdaderamente...
    Estás hecha una maestra,amiga...Me emocionó la fortaleza,el ritmo y la intensidad de la historia,que has logrado de forma mágica....

    Mi felicitación por ello y mi abrazo grande por ser grande como persona y como escritora...Te superas,Mascab,te superas y nos impulsas a nosotros...
    FELIZ SEMANA,GRACIAS POR TU CERCANÍA,POR TU AUTENTICIDAD Y POR ESTÁR EN LA BLOGOSFERA...ES UNA GOZADA LEERTE SIEMPRE...AMIGA.
    M.Jesús

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  6. Los tíos de vez en cuando tenemos sueños de ese estilo, ya que en la vida real no nos comemos una rosca.

    ¿Y vosotras?

    Saludos

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  7. Mi querida Mascab: Me has tenido enganchada hasta el final, ha sido como leer una novelita corta basada en algo real, en un hecho que, a cualquier hombre guapo, puede sucederle en la vida. ¡Pero conoces tú a algún hombre feo! Yo creo que todos tienen su encanto y que conste que yo suelo ahondar en su corazón, a los sentimientos siempre les he dado prioridad.
    Me ha gustado el final, en un principio llegué a creer que ella estaba con otro, luego con otra y al final.... lo que tenía que ser, el matrimonio junto y enamorado. Estoy segura que se levantará, sin necesidad de ponerse tacones, con ganas de ir a la fábrica y comerse el mundo.¡Lo que hace el amor, mi querida amiga!
    Abrazos.
    Kasioles

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  8. ¡Jo!¡Que sueño!
    Pensaba que todo era cierto y ocurría de veras.
    Super-bien narrado, Mascab. Me ha encantado.
    Un abrazo.

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  9. ¡¡Maaaaaaadre mía MASC!! ¡¡ vaya imaginación tienes !! y mira que yo voy bien servida pero...¡¡estooooo!! no se me ocurre a mi jajaja ni en sueños. Enganchante hasta el final...podrías si quisieras ser guionista de TV, imagino las tramas enrevesadas que hilarías jajaja.

    Oye cielo, ni te imaginas lo que me ha gustado lo que te he leído en mi blog, no te preocupes en absoluto, sólo que llegué a pensar que mi información adicional no te había hecho ni pizca de gracias... eso era lo que en realidad me tenía preocupada de no tener noticias tuyas, por lo demás, no te preocupes en absoluto, sé, tal cual te dije que estás cerca, aunque no puedas decir nada por falta tiempo, eso se siente y yo lo sé, cielo.


    Mil gracias bonita, un beso inmeeeeenso y toodo mi cariño, de verdad, nada de virtual, eso también, sé que lo sabes.


    Muaaaaaaaaaaaaakss y sé siempre así, por favor :-)

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  10. Es una hermosa historia! Prendeste mi atención hasta el final y el final sorpresa! ¡Felicitaciones!

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  11. Me has engañado de verdad, hasta el final.
    Estupendo relato.

    besos

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  12. Que buen relato Mascab, la verdad es que te has ido perfeccionando hasta llegar a ser una de las que escribe mejores relatos en éste medio, juegas a la perfección con todos los elementos, el inicio de la historia, desarrollo y de broche de oro, un final inesperado, Realmente eras muy buena!!!...
    Besitos en el alma
    Scarlet2807

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  13. Los celos nos juegan malas pasadas, tanto en los sueños como en la vigilia. ¡Bonito relato!

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  14. Madre mia ! eso no es un sueño es una completa pesadilla...
    Seguramente porque algo en su mente le revolvia.

    Que relato más interesante! no me esperaba el final.. afortunadamente solo ha sido un mal sueño.. aunque empezara bien, o no tanto..
    Vaya con la Vero.. menuda lagarta, anda que se estaba con chiquitas.. jajaja y los compañeros.. madre mia, que desastre.

    Sinceramente me ha hecho gracia la cosa esta de que para un revolcón que echa el hombre le salga frustrado, o al menos regulín.. luego el cargo de conciencia para con su Bea, y finalmente el desenlace como haciéndole pagar la culpa...

    Genialidades como esta son las que hacen que eche tanto de menos poder venir a visitarte más a menudo.

    Pero de momento he vuelto a casa, asi que... mientras pueda me paso.

    Besitos desde mi mediterráneo.

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  15. A medida que leia el argumento se volvía interesante,
    eres una artista.
    disculpa la ausencia por motivos personales.
    un abrazo.

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  16. Mi querida amiga te he dejado unos regalos en mi mundo de mimos por el día de la mujer espero que te gusten.

    Un beso y mi cariño.

    http://regalosrosana.blogspot.com

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  17. Me atrapaste en toda la trama. No se podía deshacer así por así un matrimonio, un amor consolidado... A este sujeto que le gustan los finales bonitos debo decir "menos mal que fue un sueño".
    saludos

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  18. Me ha encantado este trabajo. Es atrapante y con sorpresa final.
    Te sigo

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  19. A algunos, la mala conciencia no les trae dulces sueños...
    Te sigo

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...Y ahora dime, ¿qué opinas tú?