lunes, 20 de febrero de 2012

Una Fuerza Eléctrica

Edward Hopper 
Tenía el día extraño. Ya al poner el píe derecho sobre el suelo cuando se bajó de la cama, notó una fuerza eléctrica subirle hasta el hombro. La ducha terminó de espabilar su mente comenzando a generar visiones de su movida agenda diaria.

Era martes, prácticamente estaba comenzando la semana. Hoy tenía una reunión con su equipo para analizar los objetivos conseguidos durante la quincena anterior. Eso sería hacia las 12 del mediodía. A las 3, Mariló la esperaría para comer juntas, como cada martes de la penúltima semana de cada mes. Pensó en ésta curiosa tradición que entre su amiga y ella habían ido generando con el paso del tiempo: no había excusas para faltar, era su martes especial. Pero hoy tendrían que hacer correr el encuentro, solo disponía de algo menos de dos horas para el almuerzo, pues a las 5, estaba citada con un nuevo cliente al que no conocía y que había contactado con su asistente sin permitirle una cita para otro día, porque insistió,  era de suma importancia verse con ella cuanto antes.

Desde la llamada, el jueves pasado, había hecho que su ayudante investigara sobre el misterioso señor Vall, quien al parecer y según él mismo contó a su secretario,
   - “Me encuentro iniciando los primeros pasos en una empresa de nueva creación con expansión internacional, y necesitaba los servicios profesionales que ustedes ofrecen”. 

Pero no habían encontrado nada. Ni siquiera el nombre de la empresa en un registro.

La cita era una dirección céntrica, en un edificio en el que se alquilaban despachos. Estuvo a punto de anular el encuentro y que su asistente le citara en su propia oficina, donde las personas que formaban su equipo estarían cercanas ante cualquier necesidad... Pero nunca se había asustado ante nada y no iba a comenzar ahora por una simple cita. Además, seguro que el edificio estaba lleno de ejecutivos o trabajadores de distinta índole.

Se dirigió a su despacho en su nuevo Audi 4 sport de color negro brillante, seña inequívoca del tipo de ejecutiva que era: resolutiva y segura de sí misma. Entro en la oficina pisando fuerte, dispuesta a que ése, terminara siendo un gran día.

La cita con su equipo había sido fructífera, los objetivos de aquella quincena se habían superado con unos beneficios por encima del 15% con respecto a los anteriores. La comida con Mariló, aunque rápida, había sido como siempre, entretenida y relajadora.

Ahora se encontraba subiendo en un ascensor al que había marcado el botón de ático. Allí, se suponía que era donde el señor Vall la estaría esperando. Y ha sido aquí, en el mismo instante en que el motor se puso en marcha comenzando a elevarse, cuando ha vuelto a sentir aquella misma fuerza eléctrica con la que había comenzado la mañana. Sin querer, casi aborreciendo el haberlo pensado, sintió de pronto miedo ante aquella cita. Pero no había vuelta atrás, no tenía intención de salir corriendo. No era ninguna cobarde.


Edward Hopper
Pulsó el timbre ante la puerta del despacho y oyó los pasos entaconados que se dirigían hacia su encuentro. 
    - “Vaya, al menos  no estaremos solos”, pensó tranquilizándose. 

La recibió una joven a quien probablemente le patrocinaban su ropa en “Desigual” a cambio de la publicidad, pues tanto sus medias, como falda, camisa y complementos, eran  de la nombrada marca, todo excepto los botines acordonados a los tobillos con tacones de 15 cm
La muchacha, que no tendría más de 20 años, la hizo esperar en una pequeña sala durante el instante que tardó en anunciar su llegada dentro de lo que parecía ser el despacho del jefe, a quien se dirigió por su nombre de pila que ella interpretó como un “Javier”...

    - “Qué casualidad! -pensó-, cuántos "javieres" conocía!” y una nueva corriente eléctrica recorrió su circuito interno cuando de nuevo la joven se acercó a ella: 

      - “Acompáñeme señora Blanc, el señor Vall la está esperando” y empujó la puerta del despacho dándole paso y cerrando tras ella sin entrar.

Tal y como había pensado el despacho no era muy grande, pero sí luminoso, tenía un gran ventanal que ocupaba toda la pared frontal y que dejaba ver  la Gran Vía hasta la Plaza de España. Lujoso. 
El señor Vall se encontraba sentado en un sillón de respaldo alto que apenas dejaba ver su silueta, pues estaba vuelto hacia la cristalera, con las piernas cruzadas y una carpeta en sus manos.

-         Buenas tardes, -saludó ella a modo de anuncio para que le prestara atención –que grosero- pensó al ver que no se levantaba para recibirla.
-         Buenas tardes señora Blanc, perdóneme un segundo, -dijo mientras cerraba su carpeta- a la vez que ella pensaba en lo familiar de aquella voz y él hacía girar la butaca…
-         Javier!! Pero…qué significa todo esto?
-         Significa que es una encerrona –dijo mientras dirigía sus pasos hacia ella y la abrazaba- Significa que algo tendré que hacer para demostrarte que te deseo –y la besaba el cuello y sus manos la acariciaban el talle y la espalda- Significa que si en nuestra casa no tienes tiempo para mí, yo alquilo un despacho y finjo un apellido y simulo un negocio, o lo que haga falta para tener éstos encuentros…

"Tu mi pasión" / Olga Sinclair
La fuerza eléctrica que había recorrido sus venas por tres veces aquél día, encendió de pasión y deseo su cuerpo. Aquél hombre, su marido, había inventado toda una historia de ejecutivos, la había mantenido medio asustada durante ese día con el único fin, de amarla en un despacho ajeno. 

Y ella, ahora mismo, solo quería dejarse llevar por el deseo y sentirse llena de todo aquello…


17 comentarios:

  1. El, astuto y ella con premonicion (fuerza electrica)
    Muy bueno, mantiene el suspenso hasta el final
    Un abrazo

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  2. Eso es amor, pero amor del puro. un abrazo

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  3. Y es que entre la cotidiana realidad el amor es capaz de seguir dibujando sueños.

    Me ha encantado.

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  4. Una buena idea de preparar un encuentro para el amor, y que importante saber buscar ese tiempo aunque sea quitándose lo al trabajo.
    Me ha encantado Mascab.
    También por que me ha traído muy buenos recuerdos de mis años jóvenes.
    Un beso guapa.

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  5. Qué buenoooo!!! Que machomen!!!! Y yo viviendo en un cuarto piso...jajajajaja.

    Besotes!!!

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  6. jajajaja, los ludicos y creativos encuentros, mantienen la chispa del amor y avivan la llama de pasión.

    Buenísimo relato, Mascab.

    Abrazos alados, feliz inicio de semana!!!

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    1. Bonito relato y muy bien contado, me ha gustado.

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  7. ¡Cuantos Kilowatios hay en esta historia! Super-original idea de Javier para hacer de ese día un momento único e irrepetible. A veces romper con la monotonía ayuda a dar mayor fogosidad y pasión a este Amor.
    Maravillosa Entrada con este relato, Mascab.

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  8. Dios mío, MASC!!!!

    yo, medio secuestrada pintando caras como una maquilladora de teatro, con toda al clientela que tengo estos días con esto de los carnavales ( a mi no me gusta nada disfrazarme, pero sí ayudar a que lo hagan otros:-) y mientras tú, con estas tórridas, imaginativas y súper electrificantes historias... echando chispas, haciendo saltar todos los plomos y churruscando tooda la instalación eléctrica en tres manzanas a la redonda :-)

    Me alegra verte tan llena de ganas cielo.

    Perdona toodo el abandono pero sólo a ratitos chiquitines puedo asomarme por aquí, mañana ya termina todo y por fin ... la electricidad volverá a su tensión habitual:-)


    Un beso inmeeeeeenso MASC... tú no necesitas el carnaval, te lo montas divinamente soal en tu cabeza:))



    Muaaaaaaakss grandísimo y feliz noche.

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  9. Bueno cuando la falta de tiempo, la poca intimidad o el descenso de la pasión rodean tu vida, está bien buscar otras alternativas para seguir manteniendo la llama viva.
    Estupendo relato Mascab, me ha encantado.
    un besote de saboresssss

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  10. Hola…acabo de dar una extensa recorrida por tu blog.

    He leído mucho y quedé gratamente impresionado por tus palabras. Llegué hasta tu rinconcito virtual por casualidad, navegando blogs. Este relato que leí al principio (es impecable) fue el punto de partida de la recorrida por el resto de tu “morada virtual” y si me permites me quedo. Desde ya tienes un nuevo seguidor...Un nuevo lector.

    Un fuerte y cálido abrazo a la distancia…chau

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  11. Querida amiga: He disfrutado con tu relato, no lo podrías negar, lleva tu sello.
    La protagonista con sus altos tacones no teme a nada ni a nadie, se ha levantado con ganas de comerse el mundo, esa es mi amiga Mascab, decidida, impulsiva y enamorada.
    Pero yo no espero de mi amiga, aunque dedique su tiempo a trabajo y estudios,que vaya a dejar sin mimos a ese amor que es su tormento.
    Mascab, amiga, coincidirás conmigo que lo primero es lo primero.
    Me ha gustado muchísimo.
    Abrazos.
    Kasioles

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  12. ¡Qué hermosa historia! Suspense,
    misterio y un gran final!
    Parabéns,Mascab!

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  13. Pues estoy de acuerdo con el marido. Si yo tuviese el dinero para alquilar un edificio entero y montar toda la parafernaria, también lo haría. El ser enamorado dicen que hace locuras, dicen si. Pero no hay mayor tristeza locura que no ser capaz de amar. Un beso y muy buen relato.

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  14. ESPECTACULAR!!!!!

    Un relato cargado de ingredientes,a cuál más sabroso!!!
    Aunque es una lástima que el amor, se de a si mismo, tan pocas oportunidades de vivir, Es el mejor regalo, que insista en seguir haciéndolo.

    Besos guapa ;)!!

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  15. Mascab,sencillamente humana,original,apasionada,y llena de encanto...
    Me gusta tu claridad,tu entrega,tu generosidad en cada post,donde te dejas la piel y alma,ya te lo he dicho muchas veces...
    Mi felicitación por ser tan genuina,tan auténtica...no me canso de "piropearte",amiga.
    Mi abrazo inmenso y sé feliz siempre,porque nos dás mucho en tus letras.
    M.Jesús

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  16. La protagonista de tu entrada ha tenido mucha suerte, pues no todos los maridos reaccionan así, lo mas normal es que intenten buscar fuera lo que no encuentran dentro.
    Menos mal que, como siempre, es sólo un relato y no tiene nada que ver contigo, ya que tú sabes cuidar muy bien a tu chico.
    Un fuerte abrazo

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