sábado, 30 de abril de 2011

ERNESTO SÁBATO


Ernesto Sábato,premio Cervantes de la Literatura de 1984, ha sido uno de los hombres claves de las letras hispanas durante décadas.
   
Nacido en Rojas el 24 de junio de 1911. Se doctoró en Físicas en la Universidad de La Plata. En Francia, trabajando en el famoso laboratorio Curie, Sábato se descubre “…vacío de sentido (…)”  en época de guerra decide dedicarse a la literatura. En 1945, publica su primer libro  Uno y el universo”, pero será con “El túnel”, con la que obtiene el reconocimiento literario.
Falleció el 30 de abril de 2011, en Buenos Aires a los 99 años de edad. Ha sido un intelectual reconocido internacionalmente y asociado a la transición democrática argentina. Aunque tuvo que "tratar" con el general Videla durante su gobierno, con Alfonsín, trabajó al frente de la CONADEP (Comisión por la desaparición de Personas), departamento que elaboró el primer informe con encargo estatal, sobre las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura de los generales.

 
Con el fallecimiento de Sábato, desaparece una de las figuras de referencia en la narrativa del siglo XX y un hombre comprometido con los Derechos Humanos.
De  “El dragón y la princesa”, os dejo un extracto donde podéis valorar el modo sencillo y fresco de sus narraciones y la genialidad de sus letras…

(EXTRACTO “PARTE IX”)

(…) Ese otro es el alférez Celedonio Olmos, el padre de abuelo Pancho, es decir mi tatarabuelo. Bonifacio se tuvo que escapar a Montevideo. Allá se casó con una uruguaya, una oriental, como dice el abuelo, una muchacha que se llamaba Encarnación Flores, y allá nació Escolástica. Mirá qué nombre. Antes de nacer, Bonifacio se unió a la legión y nunca vió a la chica, porque la campaña duró dos años y de ahí, de Humahuaca, pasaron a Bolivia, donde estuvo varios años; también en Chile estuvo un tiempo. En el 52, a comienzos del 52, después de trece años de no ver a su mujer, que vivía aquí en esta quinta, el comandante Bonifacio Acevedo, que estaba en Chile, con otros exiliados, no dió más de tristeza y se vino a Buenos Aires, disfrazado de arriero: se decía que Rosas iba a caer de un momento a otro, que Urquiza entraría a sangre y fuego en Buenos Aires. Pero él no quiso esperar y se largó. Lo denunció alguien, seguro, si no no se explica. Llegó a Buenos Aires y lo pescó la Mazorca. Lo degollaron y pasaron frente a casa, golpearon en la ventana y cuando abrieron tiraron la cabeza a la sala. Encarnación se murió de la impresión y Escolástica se volvió loca. ¡A los pocos días Urquiza entraba en Buenos Aires! Tenés que tener en cuenta que Escolástica se había criado sintiendo hablar de su padre y mirando su retrato.
 De un cajón de la cómoda sacó una miniatura, en colores.
        - Cuando era teniente de coraceros, en la campaña del Brasil. Su brillante uniforme, su juventud, su gracia, contrastaban con la figura barbuda y destrozada de la vieja litografía.
        - La Mazorca estaba enardecida por el pronunciamiento de Urquiza. ¿Sabés lo que hizo Escolástica? La madre se desmayó, pero ella se apoderó de la cabeza de su padre y corrió hasta aquí. Aquí se encerró con la cabeza del padre desde aquel año hasta su muerte, en 1932.
        - ¡En 1932!
        - Sí, en 1932. Vivió ochenta años, aquí, encerrada con su cabeza. Aquí había que traerle la comida y sacarle todos los desperdicios. Nunca salió ni quiso salir. Otra cosa: con esa astucia que tienen los locos, había escondido la cabeza de su padre, de modo que nadie nunca la pudo sacar. Claro, la habrían podido encontrar de haberse hecho una búsqueda, pero ella se ponía frenética y no había forma de engañarla. "Tengo que sacar algo de la cómoda", le decían. Pero no había nada que hacer. Y nadie nunca pudo sacar nada de la cómoda, ni del bargueño, ni de la petaca esa. Y hasta que murió en 1932, todo quedó como había estado en 1852. ¿Lo creés?
        - Parece imposible.
        - Es rigurosamente histórico. Yo también pregunté muchas veces, ¿cómo comía? ¿Cómo limpiaban la pieza? Le llevaban la comida y lograban mantener un mínimo de limpieza. Escolástica era una loca mansa e incluso hablaba normalmente sobre casi todo, excepto sobre su padre y sobre la cabeza. Durante los ochenta años que estuvo encerrada nunca, por ejemplo, habló de su padre como si hubiese muerto. Hablaba en presente, quiero decir, como si estuviese en 1852 y como si tuviera doce años y como si su padre estuviese en Chile y fuese a venir de un momento a otro. Era una vieja tranquila. Pero su vida y hasta su lenguaje se habían detenido en 1852 y como si Rosas estuviera todavía en el poder. "Cuando ese hombre caiga", decía señalando con su cabeza hacia afuera, hacia donde había tranvías eléctricos y gobernaba Yrigoyen. Parece que su realidad tenía grandes regiones huecas o quizá como encerradas también con llave, y daba rodeos astutos como los de un chico para evitar hablar de esas cosas, como si no hablando de ellas no existiesen y por lo tanto tampoco existiese la muerte de su padre. Había abolido todo lo que estaba unido al degüello de Bonifacio Acevedo.
        - ¿Y qué pasó con la cabeza?
        -  En 1932 murió Escolástica y por fin pudieron revisar la cómoda y la petaca del comandante. Estaba envuelta en trapos (parece que la vieja la sacaba todas las noches y la colocaba sobre el bargueño y se pasaba las horas mirándola o quizá dormía con la cabeza allí, como un florero). Estaba momificada y achicada, claro. Y así ha permanecido.
        -  ¿Cómo?
        - Y por supuesto, ¿qué querés que se hiciera con la cabeza? ¿Qué se hace con una cabeza en semejante situación?
        - Bueno, no sé. Toda esta historia es tan absurda, no sé.
        - Y sobre todo tené presente lo que es mi familia, quiero decir los Olmos, no los Acevedo.
        - ¿Qué es tu familia?
        - ¿Todavía necesitás preguntarlo? ¿No lo oís al tío Bebe tocando el clarinete? ¿No ves dónde vivimos? Decíme, ¿sabés de alguien que tenga apellido en este país y que viva en Barracas, entre conventillos y fábricas? Comprenderás que con la cabeza no podía pasar nada normal, aparte de que nada de lo que pase con una cabeza sin el cuerpo correspondiente puede ser normal (…)



SANGRE Y ARENA


 

 Ya estamos en las fiestas del 2 de mayo.
Comienzan las tardes taurinas en la Monumental de Las Ventas.
Aficionados deseosos de ver una gloriosa tarde de toros, se enroscan ante la entrada al histórico recinto circular.
No importa el calor, no importa el frío. Si miran al cielo es para lanzar una plegaria: “que no llueva. Que no suspendan la función”.

El graderío se va llenando de multitudes  que alegran la plaza,  con la primaveral  variedad de colores en sus vestimentas ligeras, cómodas en los hombres, estilosas, elegantes y espectaculares en algunas de las mujeres.
Los puros habanos entre los dedos y los labios de algunos hombres. Abanicos de colores airean los rostros de las damas que bajo sus sombreros y pamelas esperan ver lucirse al torero y, tal vez, ser las dueñas de una dedicatoria personal…
Las trompetas suenan, avisando que la función va a comenzar. Se abren puertas que dan paso a las cuadrillas de valientes, que se dirigen al centro del ruedo para saludar a todo el personal. Vestidos con goyescos  trajes de colores oscuros e hilos plateados que relucen al caminar, mientras suena un pasodoble y los aplausos del público hacen a la Plaza palpitar.
Organizados los valientes, suenan la llamada que abre la puerta de toriles, de donde un toro negro azabache corre hacia la soleada arena levantando sus manos al cielo, lanzando cornadas al aire y saliendo al paso del primer cuerpo que ve bailar.
 
 Hombre y toro se enfrentan quietos, en silencio miden sus fuerzas mirándose a los ojos… El hombre muestra su capote, el toro patea con una de sus manos la arena, es la señal que todos en silencio esperan.
Toro embisten, hombre esquiva con una media verónica, el capote revolotea empujado por pitones mientras desde las gradas, se oye en un todos a una: OOOOLÉ!
Hombre de espaldas al toro que le mira, animando con el grito de la afición:  hincha el pecho de valiente, sacudiendo la chaquetilla mientras camina por la arena con pasos de bailarín.
Toro entiende que el hombre se vanidece de un poderío que no le corresponde. Bravo embiste de nuevo contra la figura andante que presume ante él.


Hombre sin miedo se vuelve hacia el compañero de suertes, recto de cuerpo , los pies juntos pisando fuerte la arena, la cintura flexible sujetando el capote que de nuevo despista  al toro que no entiende la flojedad embestida con toda la fuerza de su nobleza.

Toro y hombre entrelazados en una danza de vida o muerte.
El aficionado aclama tanta bravura –del toro y del torero-,  mientras la música redobla sonidos de  júbilo y fiesta.

De repente suena un cambio de suertes, el silencio deja paso al hombre que cambió el capote por dos puyas abanderadas en colores rojo y gualda.
Hombre que busca al toro con los hombros levantados, mostrando las banderillas al toro que le mira.
Hombre y toro que se estudian para lanzarse uno contra otro. El baile termina con dos pinchos clavados en el toro bravo,  que salta deseando arrancarse el dolor que le hiere, mientras el hombre camina a su espalda recibiendo redobles de trompetas y aclamación de las gradas.

Toro que mira al hombre furioso contra él. Se siente engañado y dolido. Pero aún sus fuerzas no están domadas y enviste contra el hombre que estoque en mano de nuevo le quiere engañar

Pero no, esta vez no podrá. El animal es listo, aprendió que el bulto que se mueve ante sus ojos no es al que tiene que embestir. Ha de hacerlo contra aquel otro que parado, recto, se encuentra esperando timar.
Hombre que cae a la arena, empujado y pisoteado por el toro que con furia hiere a quien le hirió,  aprendiendo que aquél toro negro no ayudará a ser dominado fácilmente por su estoque.
Toro que no entiende de donde salieron tantos bultos al ruedo, ni tantos gritos desde las altas gradas, mientras embiste todos los capotes que le lanzan, hasta que de nuevo suena otro cambio de suertes
Hombres que se retiran del ruedo,  dando paso al caballo parapetado con fuertes faldones y un jinete de puya larga, dispuestos a picar al azabache toro hasta humillar su noble bravía.

Toro que recibe los clavos que de nuevo hieren dentro, esta vez,  hasta su honor de toro fuerte y bravo, que con los puyazos siente que sus fuerza se debilitan, haciendo más fuerte al rival que seguro y envalentonado, le mira desde el centro del ruedo, mientras aquél largo palo aprieta y se adentra en su columna y separa sus vértebras haciendo que sus patas pierdan la fuerza que sujeta su cuerpo.
Por una vez el toro siente que la grada está con él, que los abucheos van para quien desde el caballo le hiere sin piedad.
Hombre de luces advierte que el toro pierde fuerza y solicita un cambio de suertes para con estoque en mano, dar los pasos de la danza que les llevará al final de la batalla.
Toro liberado de la puya que furioso recorre el ruedo lanzando embestidas contra los bultos que le salen al paso, hasta que al final un solo bulto le espera centrado en la arena.
Hombre  y toro de nuevo enfrentados. Las gradas en silencio observan el ruedo.
Toro que corre deseoso de clavar sus cuernos en el bulto que le humilla.


Hombre que le espera y recibe con los volteos de su estoque mientras de nuevo la música suena a la par que un clamor de nuevo grita: OOOOLEEÉ!
Toro y hombre danzan juntos minutos de gloria que van escribiendo  quién de los dos disfrutará del triunfo final.
Toro tiene heridas que sangran, sus ojos se nublan, el cansancio le debilita.
 
Hombre que observa al noble toro humillado  y en su mirada lee una petición de clemencia.

Toro que se lanza contra torero en un embiste final, donde siente que algo ardiente entra por su cuello y clava en su corazón, haciendo que sus patas se dobles y su fuerte cuerpo caiga vencido al ruedo, sin entender por qué gritan olé! desde las gradas...

... ni por qué aquél rival más débil voltea su cuerpo con el brazo en alto y la montera en mano, recibiendo una ovación final mientras la música de nuevo suena a lo lejos y el ya… solo ve oscuridad, mientras un último latido retumba en sus oídos que nada, escuchan ya.

Una última ráfaga de luz en su mente, le deja ver una imagen de sí mismo, libre y noble. Olfateando las flores silvestres que nacen cada primavera en su amada y tranquila Dehesa…

El toro bravo es mi símbolo –como buena tauro que soy-, ejerce sobre mí como el poder de un “Totem”, así lo he sentido desde siempre.
Me gusta salvaguardar las tradiciones culturales de mi Noble País. Pero no impide que me rebele contra todo daño que en el nombre de la tradición, se le haga a ningún ser vivo. Hemos evolucionado hacia un mundo más humano y consecuente con el medio natural. Esto es lo que debemos priorizar.
Me gusta ver a un valiente hombre enfrentarse al Toro bravo. Incluso puedo justificar que lo haga con una espada en la mano, puesto que el toro tiene cuernos y mucha más fuerza que el torero.
Me gusta ver y sentir el ambiente festivo de la plaza. Me gusta ver danzar al hombre y al Toro, unas Buenas Chicuelinas y Verónicas.
Pero… DETESTO ver sufrir al toro con banderillas y puyazos.
Incluso reniego, de que sea sacrificado en el ruedo, ante la mirada obscena del sanguinario graderío.

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jueves, 28 de abril de 2011

MUERE LENTAMENTE

 

Muere lentamente quien no viaja, quien no lee,  quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar.
Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos…
 Quien no cambia de marca, no se atreve a cambiar el color de su vestimenta o bien no conversa con quien no conoce.
Muere lentamente quien evita una pasión y su remolino de emociones, justamente estas que regresan el brillo a los ojos y restauran los corazones destrozados.
Muere lentamente quien no gira el volante cuando está infeliz con su trabajo, o su amor…
Quien no arriesga lo cierto ni lo incierto para ir detrás de un sueño…
Quien no se permite, ni siquiera una vez en su vida, huir de los consejos sensatos...
¡Vive hoy!
¡Arriesga hoy!
¡Hazlo hoy!
¡No te dejes morir lentamente!
¡NO TE IMPIDAS SER FELIZ!
Autor: Pablo Neruda


martes, 26 de abril de 2011

Viviendo la Vida



Qué esperar de la vida sino vida?
Espero vida, porque vivo…aquí en mi espacio, en mi hogar…
Vivo en mi chico, en mis hijas y en  mi madre.
Sé que también vivo en mis hermanos, en mis sobrinos…
Vivo en mi abuela, en mis amigos…
Y porque vivo, espero vida… para vivirla allí donde vivo.
Quiero vida para disfrutar de mis hijas, y vivir la vida con ellas…
Para dejar que “mi mamá me mime”, allá cuando la visite.
Para que mi abuela disfrute más de mi compañía y yo de la suya  para que, cuando lo haga, se quede un poco más a vivir en mí…
Porque es muy corta ya la vida para el cuerpo añejo , de esqueleto cansado y pies que apenas rozan el suelo,  en el que desde hace un tiempo,  se encuentra anclado el pasional espíritu de mi abuela.
Y vivo…cada instante -éste mismo-, como si me fuera la piel en ello.
Pero, qué es la vida?  sino vivir muriendo en cada aliento….
Porque eres libre de elegir qué es lo que quieres vivir con tu amor actual, sin renunciar al intento…

Porque al vivir cada día, vamos sembrando amor, y tras la siembra llega la cosecha..
Así sé que vivo, no sólo existo... porque me llegó la época de recoger mi cosecha, llena de hermosos frutos...
Hoy especialmente, como año tras año, en que recibo llamadas tras  llamadas,
 todos os acordásteis, en algún instante, de que es un dia especial...
El día en que celebro la vida, porque...

Qué esperar de la muerte sino muerte?
La muerte nos apaga al mundo, ya no nos deja decir una sola palabra a quienes amamos…
La muerte… ese vagar eterno, donde la vida ya, es solo un recuerdo
de instantes buenos y de otros no tan buenos,
pero que suman vivencias...
Y sumando estoy, instantes de mi vida…

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DESPIERTAME

Despiértame al amanecer,
despiértame y dame  tu calor,
a  cambio te  daré mi querer.
Estoy aquí, esperando  tu amor.

Te despertaré con el  sol
Cuando mi cuerpo más descansado esté,
Para amarte hasta el fin año tras año, en este día, en éste mes.
En el que todo queda protegido con éste gran amor.

Despierta! No duermas y, al despertarte
Estaré a tu lado como cada día y cada año.
Esperando tu sonrisa, esperando tu abrazo.

Despertaré y al mirarte veré los rayos de tu luz
Que iluminarán mi día y me darán la felicidad
Porque sin ti, no hay nada más que soledad.

domingo, 24 de abril de 2011

FAJAS Y CORPIÑOS

Hace algún tiempo leí que los corpiños estaban muy al uso entre las celebrities y otros personajes de la vida pública.

De vez en cuando los he visto en algunos escaparates e incluso, como prendas fetiches capaces de despertar la más grande de la lujurias.

En alguna ocasión, he sabido de quien se lo regalaba a quien  como prenda erótica, para lucir en la intimidad de cuatro paredes para desabrochar o incluso hacer jirones a cuatro manos.
Madonna los puso muy de moda en la década de los 80 en un revival de aquellos otros ceñidísimos, de pechos puntiagudos que lucían las grandes estrellas de Hollyvood  que les hacían cuerpos de figurín con cinturas de avispa y talles imposibles.
He visto como los utilizaban las mujeres de la generación de mi madre, en intentos de sujetar las carnes que les sobraban apretándolas hacia dentro, para poder vestirse en una talla 46-48 de cinturas marcadas. Eran de género fuerte e inelástico, de un horroroso color “carne”, les apretaba desde las rodillas hasta el talle, justo allí donde comenzaba el pecho. Aquí, eran más flojas, para resaltar tan noble parte. Se abrochaban con corchetes que debían ser de acero para no saltar doblados ante la presión que debían sujetar.
En alguna ocasión, alguna de ésas mujeres cercanas a mí, me ha llegado a pedir ayuda, para “tirar”  de aquél instrumento de tortura hasta sobrepasar el protuberante trasero.
Oh my God! Solo el verlas sufrir para ponerse aquel tormento, ya me mostraban el camino para no usarlas nunca, hacer dieta eterna para no sobrepasar de una talla 42.
Recuerdo incluso algún anuncio publicitario de cuando era niña, en el que decían que usando una faja “Turbo” tu figura se moldearía como Miguel Ángel  con un cincel daba forma a un bloque de mármol, hasta dejarlo en unas bellas formas de mujer.
Con el tiempo, gracias a los avances científicos y médicos, la faja fue cayendo en desuso. Se mostró que aquello impedía la circulación sanguínea, interrumpía el buen funcionamiento de los órganos vitales y ayudaba a que la celulitis galopara anchamente por los cuerpos…

Cada vez que en una película de esas cursis de los años 50 que tan asiduamente proyectaban por nuestra televisión de los 70, alguna de las protagonistas “caía desmayada”  por un golpe de calor o cualquier otro sofoco emocional, yo pensaba que seguramente no le habría costado fingir mucho, debido al corpiño faja que debería de llevar puesto.


En la actualidad, he envidiado las figuras que lucen muchas de las celebrities, ésos talles esbeltos, esas tripas planas, esos bustos altos…
   
Hasta que me topé con el artículo que os menciono en mi dominical semanal, donde una famosa diseñadora de corpiños los mostraba diciéndonos que de nuevo, estaban de moda. Que los usaban muchas de las actrices que se pasean por las alfombras rojas. Que tenía incluso encargos de muchos políticos de renombre internacional, deseosos todos ellos, que sus trajes les sentasen fenomenal ocultando las tripitas cerveceras…

         
  
 Debo confesaros que esto último sí que me impresionó. Un hombre usando corpiño? Ojalá y mi abuela no lea nunca el mencionado artículo! Seguro que pensaría que el mundo está rematadamente loco. Sin embargo, yo pensé en ése momento que, por qué no? Si las mujeres siempre hemos deseado tener una cintura abarcable completamente entre dos manos, por qué no iban los hombres a desear también ocultar sus orondas barrigas?
Lo cierto es que desde la lectura que os cuento, cada vez que veo a una actriz, presentadora, famosa, etc. Incluso cuando veo algún hombre famoso de figura esbelta  a quienes los trajes les sientan implacables, yo pienso: “Llevará un apretado corpiño bajo la vestimenta?
Y ayer, ojeando una de ésas revistas de cotilleos que miramos mientras nos arreglan el tinte en las peluquerías, encontré la prueba del delito, la joven Kim Kardashian, chica play boy, friend girl de Cristiano Ronaldo y amiga de Paris Hilton, las usa en su día a día, observarlo vosotras mismas:
       
Ay, qué pena! Volveremos de nuevo las mujeres de a pie, a ponernos una de éstas en nuestro día a día? Os imagináis embutidas como chorizos? Y al sentarnos, podremos aguantar sin vomitar? Volveremos a sufrir desmayos en sociedad?    Os aseguro que yo no podría estar en mi trabajo de nueve horas diarias encorsetada de este modo. .. Supongo que ni siquiera podría conducir mi automóvil!
Me niego, me niego y me niego!. Oh my God!   






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sábado, 23 de abril de 2011

PROCESIÓN SUSPENDIDA


Penitentes de promesas robadas,
deambulando por las calles mojadas, 
                                las  esperanzas muertas,                                       
sin poder cumplir con sus penitencias…

Devotas de negros trajes, blancas perlas.  
Con tacones de aguja y mantilla española,
se quedan sin lucir su fingida pena de plañidera…

Niños músicos vestidos de gala militar,
que no entienden la razón que les dan,
redoblan su tambor, aplauden con sus platillos,
bajo la violenta lluvia,  que acalla baladas tristes de trompetas…

Túnicas negras de cofrades que lloran,
con los morados capirotes en las trémulas manos…

Engalanados Pasos que se quedan resguardados,
en el interior de la Iglesia…

Parroquianos, turistas, devotos, transeúntes,
espectadores sin espectáculo…

La lluvia, la tormenta.
Oscurece una tarde de ciudad y sierra,    
impide el paso de la Crucifixión que nos recuerda,
al Profeta muerto por llenar corazones, de esperanzas nuevas…


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viernes, 22 de abril de 2011

LA SAETA


¿Quién me presta una escalera
para subir al madero,
para quitarle los clavos
a Jesús el Nazareno?
(Saeta Popular)
¡Oh, la saeta, el cantar
al Cristo de los gitanos,
siempre con sangre en las manos,
siempre por desenclavar!

¡Cantar del pueblo andaluz
que todas las primaveras
anda pidiendo escaleras
para subir a la Cruz!

¡Cantar de la tierra mía,
que echa flores
al Jesús de la agonía,
y es la fe de mis mayores!

¡Oh, no eres tú mi cantar!
¡No puedo cantar, ni quiero,
a ese Jesús del madero,
sino al que anduvo en el mar!
                                                  

jueves, 21 de abril de 2011

A MI PRIMERA SEGUIDORA

De nuevo te marchas, amiga.
Me visitas, te visito, nos abres tu casa, nos muestras lo buena anfitriona que puedes llegar a ser… y luego te marchas de nuevo.
Nos dejas sin tus palabras que nos llegan dentro.
Algo te atormenta, pero no sé lo que es.
Tal vez algunos fantasmas añejos que no te dejan ser quien en realidad quieres ser.
O quizá sea alguien a tu alrededor, que tema que con este hobbie  salgáis dañados los dos.
No sé amiga qué es lo que te aleja de algo que tanto te gusta.
Espero que algún día me lo puedas contar.
Me pides que te busque por otros foros virtuales…
  Me gustaría, amiga.
Me gustaría seguir sintiéndote cerca, visitarnos a diario y contarnos lo mucho que disfrutamos juntas.
Me gustaría seguir conociéndote, porque te intuyo buena persona.
Siento que te vayas. Pero si es para renacer todavía más fuerte que ésta última vez, bienvenido sea…
Lo importante es seguir creciendo, amiga.
Renacer más verde y frondosa con cada primavera…
Incluso renacer en invierno, como ésas rosas de pitiminí que nacen a veces con el frío…
Renace, amiga, hazlo un poco más fuerte y verás como de a poquitos, consigues un gran árbol.
Espero que nos abras de nuevo tu casa, cuando al fin la tengas decorada a tu pleno gusto…
Te espero por aquí, siempre que desees volver.
Espero tu visita mostrándome tu rostro o tras la máscara de carnaval…
Deseo seguir viendo tus huellas por mi espacio, por eso no te despido, amiga…
Te digo un hasta mañana…hasta siempre, Mm.

IMÁGENES DE OTROS AUTORES
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sábado, 16 de abril de 2011

SEMANA SANTA

Amig@s, las vacaciones primaverales,  que coinciden con la Semana Santa católica, ha llegado a éste País nuestro, que ya no es tan religioso como hace algunas décadas, pero que mantiene los nombres de entonces para las vacaciones de ahora…

Existe una polémica en algunas autonomías sobre si se debería cambiar el nombre tanto a estas vacaciones, como a las de Navidad.

Así, las actuales de Semana Santa,  se  llamarían “Vacaciones de Primavera”.

Y las de Navidad “Vacaciones de Invierno”, anulando por tanto, la connotación religiosa.

En mi opinión, da igual el nombre que se les dé. Semana Santa, siempre será Semana Santa, con sus cofrades, procesiones y torrijas –Qué ricas las de mi madre!-. Qué sería de éstos días sin todo ello?

La música de la procesión me fascina. Algunas imágenes me emocionan. Y la gastronomía típica que acompaña a  las fiestas… oh my God!
 
Me encanta la Semana Santa. Me trae recuerdos de infancia, escondida entre las piernas de mis abuelos, asustada por la música y las imágenes de sufrimiento… Las torrijas en casas de mi abuela, que llenaba una tinaja con ellas, y que por las noches, los pequeños de la casa asaltábamos a hurtadillas, mientras los demás dormían…

Las Procesiones en Puertollano, durante unas vacaciones en casa de una de mis tías-abuelas…acompañada por una prima hermana de mi madre que tenía poco más de mi edad.
La música clásica en las emisoras de radio tradicionales, mientras que en los 40Principales con mucha polémica, se podían oir las canciones más actuales.
Los paseos por la pequeña ciudad…la discoteca donde por fín, podía entrar escondiéndome entre la pandilla de mis primas (todos más mayores que yo. Supongo que en Puertollano, no llevaban tan a rajatabla los permisos de entrada para menores como lo hacían en Madrid). Todo ello sin informar a los adultos de que además de las procesiones, recorríamos las “discos” en busca de jarana…

Más tarde, ya con mi Chico, conocí las procesiones de León… nada que ver o comparar con ningunas otras, quizá con las de Zamora… me llenaron de sentimiento y emoción.
La vuelta a casa de la abuelita de mi chico, donde nos tenía preparado un bacalao a la vizcaína, o un potaje de cuaresma o…

Pero poco a poco, estas vacaciones fueron dejando de ser Santas y se nos han ido convirtiendo en adelanto e  incluso, sustituto de las vacaciones playeras del verano…

Así es como ahora, en la actualidad, -solo en alguna ocasión en que siento ganas de ver una procesión y acudo a las del viernes santo a San Lorenzo-, mejor me voy a la playa, a casa de mi mamá, para tomar un poco de sol a orillas del Mediterráneo, para bañarnos quizá, porque son aguas caldeadas por el sol y por su cantidad de sal…
 
Pero sobre todo, porque necesito que “Mi mamá me Mime”, y nadie como ella para cubrir esta necesidad que ella me cubre con tranquilidad, besos, abrazos, comprensión… y torrijas!!, a parte de no dejar que yo haga nada, sino tal vez, DESCANSAR…

Felices Vacaciones de Semana Santa / Primavera, para todos mis Amig@s. Nos vemos a la vuelta. Cuidado con las carreteras, recordad que lo importante es…REGRESAR.


 

Hasta nuestro reencuentro por la "Blogosfera"...
Besos para tod@s!