viernes, 9 de septiembre de 2011

El Mar y yo

Cullera (Valencia)


Casi todos tenemos un lugar que nos transmite paz, nos sosiega y calma, nos inspira, nos alumbra, nos abraza...

Hubo una vez en que estuve enamorada del Mediterráneo, hubo una vez en que no existían más mares porque todos eran él. Su historia era única entre las aguas del mar…

Y una vez, su historia, se enlazó a la nuestra para ayudarnos a soñar...

Pero el tiempo pasó, de mí poco queda de aquella chiquilla de 15 años que un día de verano descubrió el Mediterráneo y se enamoró de él, de sus aguas cálidas, su brisa suave, su luz, su aroma, su historia, sus estrellas, su sol, su arena…

Los primeros besos,  escondidos tras las barcas que esperaban boca abajo en la arena  a que sus dueños las desanclaran.

La palabra Mediterráneo englobaba emociones positivas cargadas de sensaciones únicas que conseguían que mi alma vibrara y mi corazón galopara como un caballito trotador, que viviera en el mar.

Amaba al Mediterráneo mientras las canciones de Serrat sonaban en mis oídos cantando al amor y aquél mar, como si fuera mi propia historia la que narraba en cada verso y cada canción.

Aquella chiquilla fue creciendo y descubriendo otros mares, pero eran más fríos, más enérgicos. Con entornos bellos de verdes praderas, con sabor a marisco y empanada, a sardinas y sidra, a quesos y montañas… Pero nunca se olvidaba que debía volver al Mediterráneo, que él la esperaba. Y así fue como cada año, pasaba una corta estancia en casa. Porque el Mediterráneo era su casa, su hogar, su riqueza.

Siendo una mujer adulta, con dos hijas a las que había enseñado a  amar el mar, viajó a Cádiz y sus amores cambiaron. Ella no lo buscaba, pero lo encontró. Estaba allí esperándola, en la arena,  la luz, en las aguas templadas casi frías de un océano azúl y blanco, amarillo y gris…
Playa de Roche
Cabo de Roche -Chiclana (Cádiz)-

La suavidad de su arena,  la envolvió, la luz de su sol reflejada en las aguas, la cautivó, el clima de sus costas, la templó, y se re-enamoró…

 Del océano azúl, de la arena suave, de la luz del sol reflejada en las aguas, del clima de sus costas y, de su chico. De aquél hombre que llevaba con ella más años que dedos en el cuerpo, que era padre de sus hijas, que la demostraba amor cada día, que la cuidaba y la protegía…todo esto y mucho más, sintió en un solo golpe del oleaje: que la vida, en ése instante era eterna,  y en ése mismo instante quedó escrita su historia y su felicidad.

Y ya no hubo otro mar. No hubo otra brisa, otro sol, otra arena, otro color, otro amor…

Siempre recuerda aquél primer amor con cariño, siempre procura visitar durante unos días al año a su antiguo amor, siempre vuelve a pisar sus arenas, a bañarse en sus aguas y sentir su sol…

Pero ya no vibra su alma, ni galopa su corazón, como antaño ya no...

Ahora el amor que la cautiva es otro mar más grande, más joven en su historia, que la colma con su apasionada juventud y la belleza física de que dispone…

Se encuentra presa desde hace más de 10 años, aunque fueron muchos más los que vivió cautiva por su antiguo y mediterráneo amor…



Fotografías localizadas en internet

19 comentarios:

  1. durante éstos días, me está siendo imposible participar en vuestras tertulias y contestar a todos los comentarios que me dejáis en las mías...

    Espero que cuando al fín, consiga estabilizar el retorno y organizar mi tiempo, podamos de nuevo conversar.

    Dejo aquí mi agradecimiento a todos por no olvidaros de éste pequeño rincón de la blogosfera.

    ¡¡¡¡ Besos, guap@s ||||

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  2. Precioso tu relato. Soy mediterránea hasta la médula, así que entiendo ese tu primer amor a ese mar mío, mar nuestro.

    Y no te preocupes por contestar. Sabemos que estás y eso basta.

    Fuerte el abrazo.

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  3. El amor con la edad va cambiando, se vuelve más sosegado, tranquilo, pausado, sereno, maduro.

    Tranquila, nos pasa a la mayoría.

    Besos.

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  4. Preciosa declaración de amor al mediterráneo... y aunque ahora, sea otro quien ocupa tus amores, siempre quedará en tí el recuerdo este mar... que yo tengo al lado de casa... casi lo huelo desde mi ventana...
    Cierto que hay muchos mares, mas o menos bellos, que nos inspiran mas o menos emociones, pero el mar en si, el océano es grandioso.
    Reconozco mi auténtica pasión por el mar.

    Un beso grande desde el mediterráneo.

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  5. El mar es siempre único, pero ofrece tantos rostros como almas lo contemplan.

    Un beso y tomate la rentrée con calma.

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  6. Mi mar no es el Mediterráneo, es el Mar Argentino que baña las costas de mi país y que llega desde el Océano Atlántico.En las playas de este mar, crecí, en Mar del Plata desde los 4 meses, todos los años.
    Experiencias de amores de verano, de paseos por la rambla mañanas, tardes y noches, acompañadas también por Serrat cantando sus canciones de amor y por algunos otros.
    Me gustaría vivir en la playa, una casita cerca del mar, no alejada porque me daría miedo! Oír mientras me duermo el sonido que hacen las aguas en su movimiento y el romper sereno de las olas en la orilla que suben y bajan acariciando la arena sin cesar.
    Aunque me relaja más la montaña, el mar me regala paz!
    Hermosa la prosa que pude leer, gracias por compartir esas experiencias, que yo sé, no se tratan solo del mar...
    Besos...

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  7. Ummm el mar, el océano, ese finito infinito de sal....tampoco yo puedo vivir sin ese arrullo azul.

    Maravillosos tus dos amores, Mascab, yo le juré al nacer amor eterno al Mediterráneo y ahí sigo, pegada a mi charquito como el mayor y más grande de los bálsamos.

    Un besito

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  8. El Mediterráneo también es el mar de mi infancia y juventud. ¡Cuántos recuerdos unidos a sus olas!
    Abrazo!

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  9. Mascab, aunque yo sea de bañarme en el Atlántico, no rechazaré nunca el poder ir a darme un bañito a unas aguas más calientes jaja.
    Cada vez que leo uno de tus comentarios, me alegras el día, muchísimas gracias :).
    Un fuerte abrazo !

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  10. Mmmmmmm ¡¡MAAAASC!!

    Estará todo lo reajustadora que quieras e incluso sin tiempo, pero la vena romántica se te sale por tooodas partes , mi niña. Yo también ando medio asfixiá y además un poquito baja al ver el panorama que rodea a algunas de las personas que me rodean, más en el plano profesional que personal... por eso jajaja me he puesto a relativizar un poquito, a ver si a fuerza de escribirlo, me lo creo, nos lo creemos un poco más todos y somos capaces de mirar a las estrellas en caso de que lo que vemos en frente, no sea del todo lo que deseamos.

    El Mediterráneo, es un maravilloso mar de aguas cálidas y sólo por eso, ya tiene tooodo mi cariño. En realidad, ya sabes que yo soy una enamorada del mar en todas sus formas, situaciones y sabores... junto con la música son mi curalotodo:-)

    Aunque ya sabes que yo estoy y soy del Atlántico:-)

    Los antiguos amores siempre dejan un saborcillo agridulce en le recuerdo.... y a veces, gusta volver a ellos, como lo hacen las olas en la orrilla... así suavemente... dejándote ir... Cullera la conozco, pero de pequeña donde yo veraneé muchos años fue en Gandía, muy cerquita de tu Cullera, en los últimos años, solemos ir más a Mallorca, al norte de la isla... una zona preciosísima en la que las calas salvajes aun no son un lujo asiático y donde se puede saborear lo riquísimo que sabe nuestro maravilloso Mediterráneo.


    Disfruta muchísimo de este finde preciosa, carga pilas para que le lunes no te muerda demasiado y quédate con toood mi cariño que aun cuanod no pueda traértelo todas las veces que por el rabillo del ojo veo que escribes algo nuevo, sabes que te tengo y... muuuucho cosa guapa.


    Un besazo grandíííísimo y que tu finde no deje de oler a Mediterráneo.

    Muaaaaaaaaaaaaaaaaaaakss a montones cielo.

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  11. los pucheros de kasioles10/9/11 17:54

    Querida amiga: Describes tu mar como un gran amor, yo, en otro tiempo, era muy joven, también tenía mar, el mio era devorador, fuerte, furioso muchas veces, te estoy hablando del Cantábrico.
    El amor me trasplantó, en un principio, creí no podía aguantarlo, pero el amor era tan grande, tenía tanta fuerza, tanto fuego y pasión, que aquí estoy a su lado, pero, entre las dos, he de decirte que a veces, también añoro la brisa de su amor.
    Tú, mi amiga Mascab, y lo sé por intuición, tienes todavía esa fuerza de quinceañera para amar, hay fuego cuando escribes, hay amor y pasión, no te engañes.
    Abrazos en el corazón.
    kasioles

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  12. El mar puede hacerte una mala jugarreta. Pero se serena, y regresa a la paz
    El aire suele encaprichrse con los despropósitos. pero se sosiega y trae reposo
    El amor no siempre es cruel, ni caprichoso, ni impertinente, ni albricias.
    Pero sigue siendo el motor que mueve hilos invisibles.
    Y con ello nos quedamos. Tengamos mares, amores o esperemos la vida perdurable.
    Abrazos

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  13. Hola, llegué por esas casualidades de la vida, y gracias a ello te conocí. Hoy fue un gran día. Te cuento que si te interesa mi novela, Detrás de las sonrisas, puedes contactar con la editorial, ellos te enviarán el libro a tu casa sin costos. Te dejo el enlace. Besos.

    http://www.lafraguadeltrovador.com/

    editorial@lafraguadeltrovador.com

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  14. Aquél primer amor te dejó un soplo marinero, para que siempre bajo el sol recuerdes su arena y luceros. Aquella primera ilusión, no te hizo prometer amor eterno, porque el mar es sólo un Señor, que siempre nos encuentra con te quieros.

    Un abrazo

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  15. Hace mucho tiempo que descubrí que estaba amando el mismo mar, sólo que se vestía según su conveniencia. Desde el Báltico al Caribe, pasando por el Mediterráneo o el Atlántico, siempre que lo miraba acababa rendido a sus pies...o a sus olas. Ahora admito que no puedo vivir sin él.
    Un abrazo.

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  16. Mascab, te contesto por aquí porque no encuentro tu mail en el perfil, y no quisiera irme sin una despedida, sobre todo después de tus palabras y tu oferta, tan generosas. De momento desaparezco de este entorno y no sé cuando volveré, aunque no dudes que te avisaría en caso de, a pesar del poco tiempo que llevamos en contacto he llegado a tomarte afecto. Para cualquier cosa, mi mail: maslama4@yahoo.es

    un abrazo,

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  17. Yo también me enamoré del mediterráneo pero ahora que soy madre soy más atlántica que mediterránea, empecé por Cádiz y ahora las Canarias para siempre jamás.... mi hija se enamoró ya del océano, ha heredado mi enganche creo
    besos

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  18. EL MAR Y EL AMOR, ESA UNION TAN MARAVILLOSA. EXPERIENCIAS IMBORRABLES EN UN PAISAJE MAJESTUOSO Y ROMÁNTICO.

    UNA BELLEZA QUERIDA AMIGA.
    MILES DE BESOS
    Y GRACIAS POR COMPARTIR MI CUMPLEAÑOS, ME HE EMOCIONADO MUCHO.

    CARIÑOS

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  19. =) muy hermoso guapisima

    bsS**

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