miércoles, 4 de mayo de 2011

Juan Pablo II -Un Papa para recordar-





Juan Pablo II ha sido beatificado.  El 30 de Abril, su féretro ha sido expuesto en el centro de la Basílica de San Pedro para ser venerado por los miles de fieles que han participado en los festejos de la beatificación.
Dicen que fueron más de 60.000 personas las que pasaron por delante de su féretro en las primeras 5 horas. También dicen que estuvo custodiado por cuatro hombres de la guardia del Vaticano.
Juan Pablo II siempre me pareció un buen hombre. Los primeros años, me admiré de un papa tan joven, después de haber pasado mi infancia con el rancio Pablo VI, de costumbres tan arcanas. En contrapartida, este nuevo papa, nos mostraba su lado humano en bañador,  para que viéramos que era un gran deportista.
 
Le vimos viajar a muchos rincones de nuestro planeta, siempre besando y alabando la tierra que visitaba, llevando a todos el amor de “su” Iglesia. Dejó que niños, jóvenes y adultos se acercaran a él. Escuchó a todos. Se mezcló con el pueblo y dio muestras de humildad como humano.
Siempre le tuve cariño. Cuando falleció inesperadamente mi hermano, todas mis oraciones –fueron muchas, aquél verano-, las  enviaba a donde tuvieran que llegar, a través de la imagen de Juan Pablo que siempre llevo en mi cabeza. Necesitaba creer que él ayudaría, para acercar la luz que necesitaba iluminar el alma errante ya, de mi hermano.
No creo en la Iglesia, os lo he contado muchas veces. Poco a poco, he dejado de creer en ella. Según voy leyendo más sobre sus intrigas milenarias, más me rebelo contra ella.
Durante el papado de Juan Pablo II, en mi declaración de Renta, cogí la costumbre de marcar el porcentaje de mis impuestos para bienes de la Iglesia. Quería contribuir a todo lo que llevara a cabo ése papa, para el bienestar mundial.
Este año, telefoneé a la Agencia Tributaria para modificar mi borrador: Ni un céntimo más de los míos para sostener a tantos pederastas, y traficantes de niños –léase asunto de los niños robados-, además, cada vez con más asiduidad, nos cobran para entrar en las grandes catedrales Cobrar para ver una Iglesias!! Y yo contribuyendo a sostenerla!. Ahora lo dedico a bienes sociales  (.-)
En el 2007, cuando visitamos el Vaticano, al pasear junto a su tumba, sentí una emoción especial, lloré por no haber podido ir antes a conocerle en vida. Oré para que ahora que él está en su cielo, siguiera ayudando a que mis hijas, crecieran y se convirtieran en buenas personas.
En ello estaba, cuando de repente vi caer un rosario, lanzado tras de mí entre mis piernas, sobre la losa de su tumba. Al mirar quién lo habría hecho, descubrí a mi hija pequeña, que entonces, tenía 16 años. El guardia Vaticano que vigilaba la tumba ni se inmutó. Yo regañé a mi hija por hacer una cosa así, pero ella me contestó que lo hacía, para que el Papa, le diera su Bendición. Besé  a mi niña por su noble gesto sosteniendo la lágrima y aclarando el habla. Me disculpé ante el guardia por el arrebato juvenil. Pero me contestó que no había problema,  lo había permitido tras la solicitud de la niña…Y yo sin enterarme tan absorta como estaba ante la silenciosa tumba –en ese momento no sufrimos el “ trajin” de gentes que, nos acompañaron por los museos, hasta la Capilla Sixtina-.
Así nos volvimos a casa con un rosario “bendecido” según mi hija, con tan solo haber estado posado unos segundos sobre la tumba del gran Papa. Ahora, decora como una reliquia, la habitación desordenada de mi hija.
Pero cada vez que lo miro, recuerdo la emoción sentida en aquel Panteón donde quiero creer, estuvimos muy cerca del espíritu papal.
Ahora que ya pasó a la historia Papal, también lo hará a la Santidad. Un Papa moderno que llegará a ser nombrado Santo… (:-) (¿?)
Me quedo con su obra. Su bien hacer por la humanidad. Su saber estar siempre con los débiles. Con su humildad para perdonar hasta  la trastornada alma de quien  le quiso asesinar.
                       
Me quedo con su  imagen junto a Teresa de Calcuta, escuchando in situ, las penurias de los pobres en los países asiáticos.
                       
Me quedo con su gesto sereno, de mirar dulce, la sonrisa sincera y la voz tierna de sus palabras en la Plaza del Vaticano, durante cualquiera de sus mensajes de Paz en cada Navidad. Me quedo pensando que está en su cielo y que desde allí, seguirá orando por la humanidad...
 

16 comentarios:

  1. Anónimo4/5/11 22:30

    amiga pienso igual que tu...sin ser creyente, ese hombre no se que me dio..me encantaba, me gustaba...vi que realmente era una persona que se interesaba por los mas desfavorecidos, no era ostentoso, se le veia cariñoso y cercano...cosa que no pasa al actual..si le miro bien, incluso le veo cara de demonio..envidioso y de mala persona..le gusta la ostentacion y que le admiren. conmigo jamas lo conseguira.
    un besazo
    peich

    ResponderEliminar
  2. Me quedo con ¡¡toooooodo lo que has dicho MASCAB, letra por letra!!

    Verás yo, como tú cada día que pasa más y más decepcionada estoy de esta jerarquía eclesiástica que como políticos de Dios, todo lo han reducido a intrigas palaciegas llámese Roucos and company y demás pandilla de la conferencia episcopal, llámese altas curias Vaticanas... no puede ser que muriéndose en el mundo miles y miles de seres humanos se organicen estos fastos con las visitas papales despilfarrando a trocho y mocho.

    Soy creyente, creo que hay un ser superior a nosotros, pero me temo que viendo el mercadeo en le que se ha convertido todo lo relacionado con la religión, fanáticos incluidos de todos los colores, debe estar más que retorciéndose de dolor.

    También a mi me gustó Juan Pablo II, su dulcísima sonrisa, su serenidad y su hacer por los pobres como Madre Teresa, como José Ferrer como tantos y tantos hombres de verdad consecuentes con el espíritu originario que predicó Cristo... la hipocresía parace el lema actual de todo lo que nos envuelve y en la iglesia empieza a sonar a música de latas demasiado repetida.


    Un placer, MAS ( ¿puedo reducirlo al menos?:-)

    Por cierto, no me explico cómo salté ayer a la procesión jajaja ¡¡vaya despiste me gasto!!:-)

    Un beso grande, MAS y feliz noche

    ResponderEliminar
  3. Peich, somos amigas, recuerdas? por algo será guapa!

    Besitos y no me has contestado: hace este viernes?

    ResponderEliminar
  4. María, yo también soy creyente. En un ser superior a nosotros y en su mayor profeta: Jesús. Creo en la vida de Jesús, en su entrega por los más débiles y los enfermos, por la gran revolución que emprendió. Creo en la Religión que crearon sus seguidores, basadas en sus palabras. Pero estudiada la trayectoria de la Iglesia Católica, empecé a tener dudas sobre ella a partir de sus intrigas ya en época de Constantino, que asumió el cristiano-catolicismo pero entendido a su interés.

    El tiempo que lleva Razhinger, nomeimportanicomoseescribeelnombre, se ha destapado tanta porquería de la época de Juan XXII o Pablo VI, que junto a lo que han hecho algunos de sus sacerdotes y monjas en España con los niños robados, han conseguido que no pueda creer en ella -lo que no quiere decir que no haya muy buenos religiosos y religiosas entregados a la humanidad- NO voy a generalizar, ni mucho menos.

    Para muetra de religiosos de verdad, dos botones, Teresa de Calcuta y Juan Pablo II.

    Llámame como quieras, conociéndote, lo vas hacer de igual modo...

    Besos, guapa!

    ResponderEliminar
  5. ¡Hola amiga! muy bueno tu homenaje al "Papa Viajero", me emocionaba cada vez que llegaba a un país y besaba su suelo, eso es humildad... El rosario será algo muy especial en tu familia y formará parte de las historias a los nietos, gracias por compartirla y por tus buenos deseos para mis hijos.
    Por cierto el vestido y la chaqueta era en tono rosa, por la luz se ve lila, mis hijos me prohibieron poner fotos pero ya hablaremos tú y yo jejeje...
    Besitos

    ResponderEliminar
  6. Alondra, amiga! Gracias por tu visita tan rápida con todo tan reciente!

    El rosario, de color azul, una baratija comprada en Roma días antes de entrar al Vaticano por mi hija, en ésa época estaban de moda en los adolescentes y yo no hacía mas que regañarla por llevar al cuello un rosario como si fuese el corazón de plata regalado por el noviete. Ahora es para nosotros como si en realidad estuviese hecho con cuentas de diamantes.

    Ay, el tema de las fotos! días después de carnaval, yo colgué una mía, para que viérais lo bien que me quedó el disfráz de mi sobrina. Etuvo expuesta unas horas, pero creo que por entonces solo Malena, la descubrió. Jajaj

    Besos, guapa!

    ResponderEliminar
  7. ¡Hola Mascab! Te felicito de con el corazón en la mano, por esta entrada. Yo también admiraba a Juan Pablo II. Corroboro todo lo que has escrito. Ha sido un placer leerlo.

    Estuve de viaje unos días, y ahora tengo un familiar cercano- hospitalizado de gravead. Perdona por no pasar antes, pero es que no me queda tiempo ni para leer ni para escribir. Estamos haciendo turnos, mis hijos y yo. Por eso me costará ponerme al día con todos los que me seguís. Besitos.

    ResponderEliminar
  8. Hola Marina! Gracias por tu visita, sobre todo en momentos tan stresantes y angustiosos.

    Me dices que es grave. Os deseo lo mejor que pueda ser. Descansa lo que puedas, tu entrega será recompensada, seguro.

    Besos, guapa!

    ResponderEliminar
  9. Si te leo casi que llego a sentir simpatía por JPII
    Respeto e envidio tu fe en él, lamentablemente no me gustan las religiones pero no tengo nada en contra de los creyentes... así que no te preocupes si bien no comparto tu admiración la respeto...

    un beso muy grande, sepas que me he teñido y estoy pasando por una fase castaño, será por eso jjjaja
    besos

    ResponderEliminar
  10. Cruela, ya me parecía a mí hoy, que algo de tinte mediaba. jajaj

    Buenas noches y besos, guapa!

    ResponderEliminar
  11. Sin duda fue un buen hombre y un buenísimo Papa. Ojalá cunda su ejemplo entre la curia y se sucedan muchos en su línea. Era especial y me alegra que lo elevaran a los altares.

    Ah, un gesto precioso el de tu hija.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  12. Mascab,estoy plenamente de acuerdo con tu post.
    La iglesia está formada por personas,nadie es perfecto,lo sabes.Hay gente santa y buena y gente endiabladamente hipócrita,es cierto.
    Yo si creo en la Iglesia,es una institución que perdura por encima de los siglos y sus fundamentos fueron los apóstoles de Cristo.
    No me gusta generalizar,sigo creyendo en la Iglesia precisamente, porque Juan Pablo II fué un gran pastor y lo negativo que hay en ella no se a cargar mi fé y mi esperanza.Necesita renovación,es cierto.Ponerse al día y acercarse a los demás con sencillez y humildad,como hacía Jesús.Hay miles de misioneros y misioneras que entregan su vida cada día con sencillez y humildad y siguen siendo columnas de la iglesia.
    Mi gratitud por tu hermoso post y la fé que se trasluce en tus palabras,aunque digas que no creees en la iglesia.
    Mi abrazo grande y mi amistad siempre,Mascab.
    M.Jesús

    ResponderEliminar
  13. HOLA AMIGA
    GRACIAS POR RECORDAR A JUAN PABLO II, FUE UN GRAN PAPA; TENÍA UN CARISMA ESPECIAL, ALGO QUE LO DIFERENCIABA.

    YO QUE A VECES NO CREO MUCHO EN LOS SACERDOTES, PARA MI EL PAPA, Y EN ESPECIAL J.PABLO II, ES ALGUIEN CERCANO A DIOS, SANTO... MUY SANTO...

    TE FELICITO

    BESITOS

    ResponderEliminar
  14. Hola Fayna! me alegra tu visita y estoy de acuerdo contigo: que cunda el ejemplo!

    Besos, guapa!

    ResponderEliminar
  15. M.Jesús, amiga: Claro que tengo Fé! si no fuera por mi Fé me sería más díficil aún, encontrar el equilibrio que a veces, hayo en los milenarios templos de la Iglesia. Pero de un tiempo aquí...no sé, como que me he vuelto suspicaz!

    Gracias por tu visita y tus "palabritas de amor" (así me dicen mis compañeras de trabajo, cuando quieren que les de cariño verbal).

    Besos, guapa!

    ResponderEliminar
  16. (Para mí) ¡El mejor Papa de la historia! El mejor hombre de los tiempos modernos. Lo merece todo.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar

...Y ahora dime, ¿qué opinas tú?