viernes, 15 de abril de 2011

SOY EL CONDUCTOR DE MI VIDA


No encontraba la fuerza necesaria para alcanzar sus propósitos. Ni siquiera sabía con seguridad si los tenía.
Pronto cumpliría un año más y aún seguía sin terminar sus estudios, sin saber con certeza cuándo los acabaría.
Comenzó sin ganas. Un poco obligado por su padre quien le sugería que era la mejor de las opciones. En aquél entonces, él  no estaba seguro de qué era lo que en realidad deseaba estudiar. No tenía muy claro a qué quería dedicarse cuando fuese mayor…
Se matriculó en la universidad y echó a caminar por una carrera de 5 años que con suerte acabaría en 6 o 7. Pero le pilló el Plan Bolonia y sus cambios.
Así se encontraba, con la edad en que muchos otros ya estaban a un paso de su licenciatura, habiendo cursado 4 años y sin saber a ciencia cierta cuántos años más tendría que dedicar hasta  acabar con sus estudios.
Ya estaba un poco cansado de ellos. En alguna ocasión se había sentido atraído por la opción elegida. Se había sentido ilusionado con finalizarla. Pero no ahora. Ahora pensaba que tal vez, sería mejor dejarla a un lado y realizar algún módulo formativo que  le ayudara para abrirse paso con los conocimientos básicos y suficientes, en el mundo laboral.
El problema al que debía enfrentarse era el comunicárselo a su padre.
Su padre, ése hombre empeñado en que sus hijos estudien. Presionando para ello día y noche. Como si al no estudiar una carrera universitaria, todas las puertas laborales se cerrasen de golpe para los jóvenes.
El sabía que algo de cierto había. Comprobaba día a día, que efectivamente, motivado por la grave crisis mundial, los filtros para seleccionar personal de cualquier nivel profesional, se hacía mediante currículum y estudios anotados en el mismo. La regla era sencilla, a menos estudios, menos trabajo…
Sentía mareos profundos solo de pensarlo. Estaba en un bucle en el que se había instalado hacía unos años y, del que no era capaz de encontrar la salida.
Se dejaba llevar. Dejaba que los días se fuesen sumando. Se daba cuenta de que el tiempo pasaba, pero se sentía incapaz de luchar contra él. En realidad, era muy difícil luchar contra el tiempo.
Su madre tenía parte de razón. Había que aprovecharlo. Debería sacar más jugo al tiempo. Bien para seguir con la carrera dándole un impulso final, o bien realizando algún curso rápido a la vez, para poder ir buscando un trabajo que le ayudara  a ser el propio conductor de su vida.
Su madre era una persona dinámica, resolutiva, mucho más pasional y arriesgada que su padre. Para ella todo era blanco o negro. No le valían intermedios. Si quería estudiar. Debía hacerlo sin demora, sin dedicar tiempo a otras cosas menos importantes. Si quería independizarse, debía ponerse a ello, hacerlo con fuerza, patearse Madrid de punta a punta con una relación de empresas a visitar  y un puñado de currículums en la cartera para entregar. Para su madre no valía el echar los currículums por Internet y seguir sentado esperando que alguien los leyera y pensara “esto es lo que estoy buscando”.
Para su madre, cuando se tenía un sueño había que perseguirlo. No bastaba con sentarse a esperar soñando a ver si así se cumplía…
Ella era una persona fuerte en apariencia. El sabía lo mucho que los quería. Sabía que uno de los sueños de ella, era ver a sus hijos luchando por su propia vida, intentando con fuerza ser independientes, fuertes, realizando lo que de verdad les gusta, aquello que hayan elegido para alcanzar su bienestar. Para su madre, era muy importante verlos felices esforzándose por su futuro. Agarrando con fuerza los remos de una barca que se empeña en llevarlos río abajo, cuando ellos quieren ir río arriba.

Si tienes un sueño: Lucha por él. Enfréntate a todo lo que tengas que enfrentarte. Lucha contra quienes intenten impedírtelo. Sé tú mismo. No te dejes arrastrar por la corriente, agarra fuerte el timón y vira todo lo que necesites hasta ver claro tú horizonte. Encontrarás obstáculos, pero si alguno te hace caer, será para que te levantes más fuerte, más sabio. Con ellos, aprenderás a no dejar hueco entre tus manos y el remo. Las caídas te enseñaran que hay que coger el timón con más fuerza, con más empeño y volver a comenzar tantas veces como haga falta… Siempre sin rendirse, siempre sin bajar la guardia, siempre hasta el final. Hasta llegar a la meta…Y mientras tanto, disfrutar con las crecidas del río, los barrancos del camino y lo difícil de las corrientes. Saboreando cada instante con quienes se crucen con nosotros para darnos ánimo. Sin escuchar a los que al vernos luchar, intenten convencernos de lo inútil de la lucha o se mofen de nuestros esfuerzos. Luchar y luchar, continuar avanzando. Siempre sin desfallecer. Y cuando se llegue a la meta, serás tan fuerte que desearás comenzar un nuevo camino hasta alcanzar otra meta nueva, otro objetivo superior al primero. Otro sueño… Porque siempre se han de tener sueños, siempre hay que disfrutar del camino que se recorre mientras se persiguen.
Este era el discurso de su madre. El lo sabía. Sólo debía ponerse en marcha y seguir los pasos hacia donde su corazón le guíe.


Fotografías y dibujos localizadas en Internet


7 comentarios:

  1. la eterna lucha padres e hijos...y es que no escarmentamos en cabeza ajena amiga....en tu misma lucha me hayo en estos momentos, un joven sin saber que hacer y queriendo tirar todo por la borda, y lo peor..no tener claro que querer hacer en un futuro...y nosotros ahi, detras...estimulando, dando ideas, opciones...solo queriendo lo mejor para ellos....
    un besazo
    peich

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  2. Otro de tus escritos donde reflejas la realidad de cualquier madre con su hijo en la cocina, en la sala, o en su habitación...
    En los tiempos que vivimos una carrera no es pasaporte para un trabajo. Eso si, hay que darles el empujón para que salgan a buscar la vida, aunque no sea la que soñaron, la suerte pocas veces toca a la puerta.
    Un abrazo querida amiga de palabras compartidas.

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  3. peich! Padres e hijos... Ahora, ayer, mañana y siempre...

    Disfruta de las vacaciones.

    Un abrazo, amiga

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  4. Alondra! ay los hijos, los hijos...! Qué no daríamos/haríamos por cualquiera de nuestros hijos?? si pudiéramos cambiar nuetras vidas por la de ellos, darles nuestro trabajo, nuestra serguridad... si pudiéramos abrir una cajita y de pronto plassf! su vida solucionada!!

    Solo nos queda guiarles hasta el precipicio y decirles: "éste es tu espacio, pero para conseguirlo, debes extender las alas y volar..."

    Pasa unas buenas vacaciones, nos veremos alrededor del 24-25.

    Besos, guapa!

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  5. mi niña nadie escarmienta por cabeza ajena, ellos tienen que aprender de sus propios errores, sufrir con sus desilusiones y volar donde el sentimiento los lleve, aunque nuestro corazón se agriete con ello, la vida es de ellos y solo ellos tienen derecho a vivirla como ellos crean aunque se caigan mil veces, haciendoles saber que su madre estara con ellos para siempre. como decimos los asturianos "fios criaos, trabayos doblaos" . y no te preocupes princesa que de un bello tronco nacen bellisimas ramas, un besin muy muy grande de esta asturiana que te quiere un montonazuuuuuuuuuuuuu.

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  6. Mascab,muy bueno tu post,amiga.
    Lo he vivido a tope,he recordado los años de adolescencia de mis hijos,cuando les costaba estudiar.Menos mal que la Universidad la superaron bien y ambos encontraron trabajo.Uno es ingeniero de edificación,el otro estudió Dirección y Administración de Empresas...Si,ambos tenían trabajo,pero llegó la dichosa crisis y se quedaron en paro...Ahora están lejos de España,como sabes,en Alemania y Australia.Todos los días pendientes de ellos,ojalá tengan suerte,han sido valientes y luchadores.
    Te dejo my felicitación y mi mi gratitu por tu excelente post,amiga.
    Mi abrazo,falto de fuerza,estoy muy constipada,pero siempre de corazón.
    M.Jesús

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  7. Pretendemos modificar la naturaleza y esta nos golpea, al fin y al cabo somos animales, fijemonos en los pájaros, en cuanto tienen alas, los padres los empujan fuera del nido para que empiezen a volar. El trabajo es hasta que tienen alas, luego ellos ya veran. Nos empeñamos en sobreprotegerlos y les hacemos un flaco favor, cada vez tardan mas en independizarse y en valerse de ellos solos para vivir. ¿que pasara cuantos nosotros no estemos ahi para protegerlos?, que vendran los depredadores y se los comeran. Max

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