lunes, 4 de abril de 2011

LA TRAVESÍA DEL CARES

Se acabó! ya he vuelto a mi rutina y a mi quehacer de cada día...!
Que ayer cuando Max dijo que estaba triste porque se acabó, yo le contesté: chiquillo! no estes triste porque se acabó! hay que estar contentos porque lo hemos vivido y disfrutado...!
 
Pero éso lo decía ayer, que hoy no. Hoy cuando he entrado al baño mi primera intención fué subirme a mi báscula, pero el terror me bloqueó los músculos de la misma manera que el sábado lo hizo el Puente de los Rebecos! yo miraba paralizada a la báscula y ella me miraba a mí. Que si! que como lo estáis leyendo! la he visto con ojos abiertos por el terror, temerosa de que me subiera a ella saltándole todas las vielas o los muelles y tornillos que en su interior tenga!


   
La pobre! si hasta me hablaba... me decía: "No te subas amita, déjalo para el viernes que viene!". Me he mirado al espejo de la mampara de baño y he visto el por qué mi báscula se estremecía...

Ainss! que me he traído el queso de cabrales pegado a mis muslos, el choricito a la sidra redondeando mis caderas, las fabes distorsionando mi abdomen y la sidrina dilatando mis pupilas! Oh my God! qué razón tiene mi báscula, mejor espero una semanita antes de subirme a ella, que no quiero que me insulte y me diga aquello de: "pero ¿ves como no te puedes alejar de mí ni 48 horas, porque cuando dejas de verme te vuelves loca comiendo de todo lo que sabes que te está prohibido si luego quieres lucir bien en las escapadas con traje de baño?, cuando llegue el puente de Mayo y no te gustes en bikini, te enfadarás conmigo y me golpearas como si yo tuviese la culpa!. Pero para entonces te espero, guapa!"

     

Y hoy a dieta. A comer un poco de frutita a merendar más de los mismo (bueno, en realidad cuando hemos ido a casa de Max y Male, para intercambiar las fotukis, he pecado con las pastas del café, si es que no puede ser!), pero para cenar, éso sí: Ensalada de lechugas y canónigos, que ésto hay que remediarlo desde ya! Ainsss! que no puedo pasearme por Asturias sin volver con 3 o 4 kilos de más! y no precisamente en la maleta...

Bueno, ahora dejaré de quejarme y, os contaré cómo ha ido la travesía.


La senda por el desfiladero del Cares es una ruta muy grata en cuanto a paisajismo, pero un poco “matadora” cuando se han de hacer los 24 Km de ida y vuelta…

El clima durante el día nos acompaña con algunos rayitos de tímido sol que en ocasiones se asoman por entre las grises nubes de un cielo encapotado, mientras la temperatura es suave permitiendo la marcha sin abrigo que nos incomode, tan solo usamos un polar que a veces ponemos en tramos más frescos,  o en los que nuestro cuerpo se enfría al detener levemente nuestra marcha.


Comenzamos un una empinada de unos 3500 m. en los que hay que ir ascendiendo desde los 150 m. de altitud hasta los 500. Mis piernas no me dieron problema en ésta subida, sin embargo mis pulmones parecían reventar durante el último tramo antes de llegar a la zona conocida como “Los Collao”.
Desde aquí, comenzamos un largo descenso en el que vamos viendo algunas Cabras de monte que se nos acercan en busca de comida y otras que se agarran a las rocas de los picos en posturas imposibles.
 Visualizamos una zona donde encontramos un pequeño torrente que necesitamos cruzar para continuar el camino, paramos para hacer un leve descanso y beber agua, antes de continuar.
Al llegar a unos arcos entre las rocas paramos por fín para comer un tentempié que nos ayude a continuar el tramo final de unos 4,5 km hasta llegar a Caín.

Durante la trayectoria vamos divisando los diversos torrentes y cascadas que se forman con el desbordamiento del canal construído en los Picos de Europa para provocar los “saltos de agua” necesarios para la pequeña central eléctrica de Poncebos.
   
 El sonido del agua al llegar a la zona de León y la contemplación del paisaje durante todo el tramo desde Poncebos, hace que disfrutemos gratamente de la ruta.

          
Tras pasar unos túneles escavados en el monte con algunos “ojos” al Cares, en los que escuchamos el agua, contemplamos su caída desde algún lugar por encima de las “ventanas” y la notamos a nuestros píes en los charcos formados en la oscuridad, que apenas podemos alumbrar con una pequeña linterna portada por Max, cruzamos el primer puente colgado sobre la garganta del río. Es un puente de apenas 10 m. que cruzo sin pensar y casi sin mirar.
Pasados unos 300 m. aproximadamente, divisamos a lo lejos un segundo puente de unos 25 m. que cuelga sobre la profundidad de la garganta que forma el río y que solo contemplarlo desde la distancia se me encoje el corazón y paralizan las piernas. Me apoyo sobre la pared de las rocas que nos acompañan y dejo caer un desilusionado “yo no cruzo ese puente. Hasta aquí he llegado”
 Male se me aproxima y me anima, “venga anda, no lo pienses si lo cruzas en un pis-pas”, mi chico también me anima “vamos, que antes de que lo pienses ya estamos todos en el otro lado…”, les digo que me dejen un momento para respirar, que se adelanten y que en cuanto yo esté preparada, intentaré cruzar…

Pero el miedo a los puentes colgados y el vértigo a las alturas me paralizan…durante unos minutos en los que dejo pasar a otros caminantes que nos preceden, me concentro en que “Yo Puedo”, respiro profundamente varias veces procurando realizar la respiración abdominal aprendida para los momentos en que necesito relajarme, mientras me digo a mi misma “yo puedo y lo voy hacer…” 

Durante unos segundos en que dejo mi mente en blanco, mecánicamente comienzo a caminar hacia el puente mientras me repito “yo puedo, yo puedo, yo puedo, yo puedo…” incesantemente, sin levantar los ojos de mis pies ni un solo momento, sin desviar mi mirada hacia los lados ni un segundo, sin ver nada a mi alrededor mas que mi caminar un pie delante de otro, hasta que veo el fin del puente y al levantar la vista a Max esperando mi llegada para animarme y felicitarme por mi pequeño “logro personal…” cruzado el puente, vuelvo a sentarme para recuperar el aliento y volver a mi respiración normal mientras miro hacia tras visualizando el puente y a Male y mi chico que me fotografían desde él mientras me digo por primera vez éste día: “Nena, tú vales mucho”

Cruzamos algún puente más antes de llegar a Caín, pero desde éste último, la senda se ha ido acercando mucho más al río, hasta que poco a poco, casi van al mismo nivel…
Así, sin darnos cuenta nos posamos sobre las rocas que mojan el río y nos damos cuenta que ya estamos en Caín: la primera ruta está completada. Ya solo falta localizar un restaurante y comer para reponer nuestras fuerzas antes de iniciar el retorno.

Nos quedamos con la primera opción por no seguir subiendo la cuesta que nos adentra en el pueblo montañés, el restaurante se llama “La Ruta”, en él nos comemos unas buenas fabes que calientan nuestro estómago y como segundo plato, yo me decido por unos huevos fritos con chorizo, que me den energía.

Al levantarme de la mesa para visitar el baño antes de iniciar de nuevo la senda, las piernas me flaquean y enderezo mi espalda con mucha dificultad. Iniciamos nuestro retorno con dolor en la parte interna de las rodillas y la más cercana a las ingles de mis muslos. Male ve mi esfuerzo y me sugiere contratar un táxi que me lleve de regreso, pero soy de espíritu fuerte y aunque me doblego muchas veces, no me rindo fácilmente y continúo caminando muy despacio, porque el dolor no me permite ir más rápido, pero sin tregua. La visión del puente que tanto temía, desde éste otro lado del camino, no es tan terrible como desde el lado contrario, por lo que no pienso en él, lentamente, como voy realizando ese primer tramo del regreso, cruzo el puente de la misma manera que la primera vez, sin levantar la vista de mis propios pies. Al otro lado continuamos la marcha sin nombrarle, hasta que llegamos de nuevo a los túneles húmedos de tanto agua, donde de nuevo nos fotografiamos.
A partir de aquí, el dolor disminuyó y caminamos recreándonos en el paisaje y descansando cinco minutos tras cada hora de camino…hasta llegar al tramo final, aquella pendiente  que por la mañana, tan felizmente habíamos bajado, ahora tocaba hacia arriba. Male y Max se adelantaron mientras mi chico sujetaba mi mano para que junto con el bastón de montaña que empuñaba mi mano derecha, pudiera tener buen apoyo en la subida, dándome ánimos cuando el dolor conseguía hacerme detener mis pasos.

Male sintió una leve “pájara” al coronar la penúltima base de la pendiente, y así, poco a poco, tras reponer nuestro aliento y al igual que cuando llegamos a Caín: sin darnos cuenta, a la vuelta de un tramo en curva, visualizamos allá abajo, el aparcamiento de los coches que nos indica que solo queda un tramo final, esta vez pendiente abajo.

Con la alegría de nuestro objetivo conseguido, llegamos al punto donde iniciamos nuestra aventura. Nuestros chicos nos felicitaron por lo bravas que somos. Sin preparar nuestros cuerpos, sin apenas caminar diariamente, nos habíamos hecho en el tiempo establecido 6,30 horas, el trayecto total de la Senda por el Desfiladero del Cares: 24 km de ida y vuelta desde Poncebos hasta Caín y viceversa…

OBJETIVO CONSEGUIDO…!         Y, a preparar la siguiente!!

A los interesados:

Nos alojamos en Arenas de Cabrales, hotel “Villa de Cabrales”. Como solicitamos camas de matrimonio, al llegar el viernes por la tarde, nos entregaron las llaves de dos apartamentos que también tiene anexos al hotel, de nueva construcción y todo súper limpísimo y en buen estado. Las vistas desde la terraza espectaculares a los Picos de Europa.
La cena y el desayuno en el restaurante de enfrente que también es propiedad de la familia hotelera. La atención, como siempre en Asturias, muy familiar y de trato hospitalario, sin pedirnos documentación (nos identificamos a la hora de pagar, el domingo por la mañana). No nos cobraron el parquing debido a la poca necesidad del mismo durante los dos días.
La cena, estuvo bien elaborada. Yo tomé una ensalada de jamón con vinagre de módena (exquisita) y salmón a la plancha con vinagre de cabrales (para qué contaros). De postre Arroz con leche que estaba riquísimo, al preguntar sobre si era leche condensada, me contaron que el truco está en ponerle un poco de nata…

Quiero nombraros también lo mucho que nos gustó la sidrería del pueblo (una sidra buenísima, con mucho cuerpo), lo malo es que retransmitían el partido jugado entre el Real Madrid y el S. de Oviedo… si visteis como acabó el partido y lo mal que jugaron los chicos del Madrid, ya podéis haceros una idea de cómo estaba el personal en el local!


Las fotografías son de mi propiedad

18 comentarios:

  1. Que recuerdos me trae tu narración del viaje, yo estuve allí en un par de ocasiones y es precioso todo, tengo un buen recuerdo de aquello y ¿no has probado los bollos preñaos? creo que se llamaban así,,,es un pan super blandito que lo cocinan con un chorizo dentro está muy bueno y bueno la sidra es lo mejor de lo mejor para acompañar todos esos platos es que tendría que estar prohibido ir a Asturias y no probar todas esas cosas tan típicas eso es un delito ;)
    Un beso y no te comas la cabeza con los kilos, lo ideal ahora es pegarse unas cuantas caminatas y adiós fabes...
    BESOTES

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  2. Mi querida Mascab: Me lo he leído de cabo a rabo y me ha parecido una aventura extraordinaria y tú estás hecha una "jabata", no sé si yo hubiera tenido tanta fuerza como tú. Las fotos son preciosas y sobre lo que dices de la báscula, ahora no es el momento. Tú ponte ahora unos días a hacer un poquito de régimen y piensa en lo que has disfrutado comiendo todo lo que has comido y que a mí me ha abierto el apetito. :)

    ¡Bien por mi niña!

    Brisas y besos.

    Malena

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  3. Meme, me alegro que te traiga buenos recuerdos. "Los preñaos", estan requetebuenos!
    Ainss, que bien se como en Asturias!
    Un abrazo, amiga.

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  4. Malena, tu si que eres una jabata... No se como has podido leerte todo lo escrito, si me he liado mogollón escribiendo y eso que no he contado la ruta del domingo!

    Envié tu beso, tal y como me pediste, espero que recibas mucha energía a cambio.

    Besos y a descansar, que ya va siendo hora...

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  5. mi niña preciosa esta asturiana se alegra un montonazu que te haya gustado mi tierrina , nuestra comida y mi xente como decimos los asturianos, y te da infinitas gracias por la hermosura de las fotos que nos regalas, eres una ¡¡¡artistaza¡¡¡¡ . un besin muy muy grande .¿enseñote mi xente a escanciar la sidrina?.

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  6. ¿Cömo vas a haber engordado con tanto camineo?

    Bienvenida de vuelta

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  7. GRACIAS POR VISITAR MI BLOG, VALORO MUCHO TU GESTO DE GENEROSIDAD.

    ME ALEGRO QUE TE HAYA GUSTADO, A TI SE NOTA QUE TE GUSTA VIAJAR Y MOSTRAR ESAS IMAGENES BELLAS DE TAN IMPORTANTE TRAVESÍA.

    BESITOS
    HASTA PRONTO

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  8. Menuda escapada! Se muestra como un lugar de ensueño, y tu nos haces vibrar con la manera de contarlo. ¡Una belleza! Gracias por compartir.
    Un abrazo desde Buenos Aires

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  9. Anónimo5/4/11 08:58

    Quiero que sepa todo el personal que te lee lo feliz que me ha sentido de compartir los metros andados y los paisajes disfrutados con mis amigos, me hubiera gustado compartir con el resto del grupo tan impresionante desfiladero, pero no lo descarto, en fin disfrutar de mis amigos es la "guinda que corona la tarta". Felicito a mis "chicas" por lo bien que se han protado en todo el trayecto, les cambiaria un poco de fuerza fisica por esta fuerza que no se aprecia y que las lleva a coronar esfuerzos que creen insuperables. A mi amigo del camino ¿cuantos Kms. llevamos recorridos juntos? espero recorrer muchos mas. Un abrazo a todos, GRACIAS. Max

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  10. Anónimo5/4/11 09:46

    que bonito!!!!! como me ha gustado!!!!! me alegro que todo saliera como lo esperabais, aunque he sufrido un poquillo al leerte, al saber el gran esfuerzo que has tenido que realizar para cumplir tu objetivo...enhorabuena amiga!!!!! y la bascula escondela unas semanas, ademas que todo lo no habras asimilado, con tanto andar...
    un besazo
    peich

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  11. Mascab,de nuevo me emocionas,amiga.Esos retos son una maravilla y te entiendo muy bien,porque todas las mañanas ando para mantener la mente y el cuerpo en forma.Te felicito por el orden,el entusiasmo y la entrega que le has puesto al post.Te gusta hacer bien las cosas y poner la mente y el corazón en ello.Las fotografías son una gozada,producen cierto respeto y según avanzo en el relato me siento orgullosa de haberte conocido,amiga.
    Te diré que, el testimonio que aportas nos mueve a la aventura de la vida,a romper con la costumbre y el miedo y sobre todo a ser uno mismo,consciente de nuestros límites y grandezas.
    Mi felicitación,mi abrazo grande y mi ánimo.
    Ese espíritu libre es digno ejemplo a seguir,no dejes nunca de ascender,amiga.
    M.Jesús

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  12. Ozan-Ozna; Asturias me enamoró hace más de veinte años!! lo de escanciar la sidrina... lo han intentado varias veces, pero mi tino es malísimo. Menos mal que ahora hay aparatitos Que bella tierrina tienes guapa!

    Besos fuertes guapina!

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  13. Pilar, no se si habré engordado mucho o poco, no me he pesado... pero te aseguro que estoy hinchada como un globo!!! a pesar de la super-mega-caminata!

    Besos guapa!

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  14. Lujan Fraix, bienvenida siempre guapa! me alegra que te gusten la fotografías, el mérito es del paisaje y la tierrina asturiana, no mío.

    Un beso guapa!

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  15. Susana Inés, os muestro las fotografías para que veáis la belleza que tiene nuestra geografía, desde el norte hasta el sur... Pero te aseguro que Asturias es única, por la hospitalidad de sus gentes, su gastronomía, y ésos picos de Europa, ésos prado verdes, ésos lagos, ésos torrentes, la historia de sus ancestros..., podría contarte tantas cosas buenas de Asturias, que casi mejor te invito a que cuando viajes a España, no dejes de conocerla. Te impresionará.

    Beso fuerte desde el otro lado del Atlántico.

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  16. Max! qué bien lo hemos pasado! pero que sepas que aún hoy, tengo agujetas!!!

    Besitos.

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  17. Peich! cuándo haremos algo así juntas? me encantaría, amiga! ojalá que antes de lo que imaginamos.

    Un beso y hablamos mañana, que es tu cumple!!

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  18. M.Jesús, gracias por tu ánimo. Agradezco enórmemente tus palabras de afecto.
    Estoy de acuerdo contigo en que la vida hay que vivirla, como una aventura que es en sí. Siempre hay que superarse, vencer el miedo que nos impide crecer, seguir maracándonos nuevos objetivos e intentar superar todos los retos.
    Este que os cuento en la entrada de hoy, ha sido uno de los más grandes que he tenido que superar... ahora me queda el de perder el miedo a los despegues y aterrizajes de los aviones... pero éso da para otro post, amiga.
    Me alegra haberte conocido M.Jesús, creo conocer en tí a muy buena gente.
    Un beso grande, amiga.

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