domingo, 20 de marzo de 2011

RENACER

No tengo ganas de nada…

Mi ánimo no está para nadie. Se encuentra ausente, huido de la rutina. Hastiado de desencuentros que a diario me minan el alma.

Intento sonreír al espejo, hacer lo que siempre hago. Apretar los dientes y enseñarlos a todos aquellos que intentan herirme…

Pero hoy la sonrisa no llega a mis labios. Ni a mis ojos. Se encuentra también, como el ánimo, ausente.

La pila alcalina de mi alma, se ha gastado. Necesita un cambio. Pero esta vez no encuentro la del tamaño apropiado…

La busco en mi casa, pero no veo un recambio. Observo que nadie quiere saber cómo ayudarme, porque implica modificar lo que nadie desea hacer. No, al menos por mí.

Tal vez piense que soy una egoísta, que para sentirme bien les pido que varien sus actitudes sin importarme los daños colaterales que ésos cambios les pudieran ocasionar. Tal vez tengan razón.

Si. Cabe la posibilidad de que el cambio deba hacerlo yo. Es posible que sólo yo, sea quien necesite una nueva vida…Que para los demás todo vaya bien. Todo, excepto yo.

Yo. Que les exijo cambios para sentirme bien… ¿Con qué derecho? ¿Por qué han de hacerlo? ¿Por qué van a modificar sus conductas si ellos son dichosos así?

Soy yo, quien necesita cambiar. Soy yo quien no se encuentra tranquila y satisfecha con lo que tiene a su alrededor…Luego entonces, soy yo quien debe acometer el cambio…

Asumirlo. Elegir… y no llorar por tener que abandonar, lo no elegido…



Fotografías y dibujos localizadas en Internet


4 comentarios:

  1. No se si te ha llegado el comentario de antes, pero te mando un besote de correprisas que me quedo sin internet en dos segundos....
    UN ABRAZO

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  2. ainsss amiga...eso nos pasa a casi todas..que al final para que la familia sea feliz y tengan todo lo que quieren y necesitan, pues nos toca hacer ese maldito papel que a ninguna nos gusta y que tan poco nos llena. ellos no quieren ni necesitan cambiar sus aptitudes..somos las demas las que tenemos que acoplarnos a todo...es dificil y en algunos momentos inaguantable...
    tenemos que quedar a comer.
    peich

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  3. Peich! sí, es lo que tiene ser madre, esposa, empleada, hija...

    Sí, va siendo hora de no demorar más nuestra cita para comer.

    Un besote.

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  4. Mascab,te entiendo,lo mismo me ha pasado este finde en el pueblo,cansada,cuidando de mi padre y sin salir a ningún sitio...No podía poner más,necesitaba cambiar mi perspectiva,seguro que si.
    Mi abrazo por esa sinceridad,amiga.
    M.Jesús

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