jueves, 27 de enero de 2011

NO TE DETENGAS

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas ...

Walt Whitman

(Versión de: Leandro Wolfson)

4 comentarios:

  1. totalmente de acuerdo....
    peich

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  2. Peich! que escueta eres en tus coments guapa!

    Totalmente de acuerdo????

    Como para no estarlo con este super señor de las letras norteamericanas.

    Un besazo guapix

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  3. Oh Capitán, mi Capitán.

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  4. Si, Pilar. Es una pena que a nuestros hijos no les hayan enseñado buena literatura.
    Sus ojos, miran los libros que a su disposición tienen en la biblioteca de casa, como si fueran meros adornos que alguna vez, leyó su madre.
    En pocas ocasiones han preguntado "Mamá, tienes algo de...? me lo han mandado estudiar en el colegio/instituto..."
    Tan solo recuerdo una "celestina", un "lazarillo" y un "Don Quijote". Y creo recordar que dos de ellos fueron a mi hija mayor, el otro -solo un título- a la pequeña.

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