domingo, 9 de enero de 2011

Goodbye Bobby…

Pero antes de irte quiero decirte algo que tu ya sabes; que eres parte de mi vida…
Has estado a mi lado desde que con 16 años me sacaste a bailar por primera vez. No era una discoteca de aquellas que por entonces comenzaban a ser tan importantes en las vidas de los jóvenes españoles de mi generación, no. Salimos a bailar en el pasillo de mi casa, mientras yo ayudaba a mi madre en las tareas domésticas… utilizaba el palo de la escoba para guardar el equilibrio mientras intentaba seguir tus pasos imposibles de imitar…
Aquél día desee ser mayor, necesitaba entrar en aquellas discotecas donde aún no me estaba permitido… hube de esperar al menos dos años para conseguirlo. Mientras aprendía la coreografía de aquellas canciones que  nos marcaron. Hasta que al fín, un día fue la gran fiesta…
Conseguí engañar al portero de la disco con mi edad… no podía creerlo. Escondida junto a mi chico, cubierta por el grupo de mi pandilla bajé las escaleras de aquella discoteca en Argüelles .
Al llegar abajo, me pareció estar en un sueño al ver la pista redonda con su bola de cristal colgada del techo recibiendo las mil y una luces de colores,  a los jóvenes sentados charlando y la barra en la esquina izquierda a rebosar de sedientos clientes… sólo algunos se atrevían a moverse por la aún solitaria pista al ritmo de la anodina música… pedí mi consumición –una granadina, vaya cosa más cursi, por Dios-, nos sentamos todo el grupo a charlar mientras tarareábamos las canciones y nos movíamos sin abandonar nuestros asientos ni atrevernos a salir a la pista…
Entonces apareciste tú. Escoltado por tus amigas Marcia, Liz y Maizie e inundásteis todos mis sentidos, con los primeros acordes de la melodía me arrancaste del sillón y me arrojaste a la pista, para bailar … imitándote, sintiéndote y sintiéndome por fín, la reina del baile.
Desde entonces has estado conmigo, desde aquellos días no hay fiesta donde no pida a voces ” una canción de las nuestras”… porque nunca una fiestas ha sido tal, si en ella no se escuchaban los acordes de Daddy Cool o Rasputín o Ma Baker o Sanny o Belfast o King of The Road, o Rivers of Babylon o El Lute o Kalimba de Lune o Baby Do You Wanna Bump? Y tantas y tantas otras, Bobby… ahora dicen que has decidido no pasar la línea de un nuevo año… No sé la verdadera razón, pero lo cierto es que tú, te has quedado en el 2010 y yo, nunca dejaré de pedir en cada fiesta que suene “una de Boney M”, Bobby… aunque ahora solo puedo escuchar los acordes de “No Woman, no cry…”

No hay comentarios:

Publicar un comentario

...Y ahora dime, ¿qué opinas tú?