martes, 18 de enero de 2011

EL ALCALDE QUE NO SE SABÍA GESTIONAR

Había cosas que podían con su propia tolerancia. Siempre había sido una persona pausada y paciente; últimamente se exasperaba con lo que sucedía en su entorno general. Sobre todo con los políticos y sus leyes. 
           
¿Nadie se fijaba en el “talante” de el señor alcalde al comprobar que sus financieros le van cerrando créditos?.  Pura soberbia.
"Pues está claro que dejaremos de pagar a nuestros proveedores" fueron más o menos, sus inadecuadas palabras .

Todo esto, le llevaba a cuestionarse un sin fin de reflexiones... ¿Pretendía Mister Faraón que el gobierno del país y por tanto todos los contribuyentes estatales, le pagaran sus deudas? ¿Acaso los mismos contrinuyentes entre quienes ella se encontraba, no hacían las cuentas en sus propias casas procurando no endeudarse en más de lo que podían pagar? ¿A quién de esos contribuyentes, no le gustaría tener mejor casa o al menos, redecorar la propia? A ella, sin ir más lejos, también le gustaría pintar su casa cada año o dos años, cambiar el suelo alguna vez o por lo menos pulirlo cada diez años. Le gustaría variar las cortinas y cambiar sus colores. Renovar algunos muebles y lámparas...

Y sabía, con toda seguiridad, que si iba al banco no tendría ningún problema en obtener un crédito para realizar dichos cambios, porque hasta ahora y desde hacía 26 años -fecha en que firmó la primera hipoteca-, no había dejado atrasado ni un solo vencimiento.

Pero  ella sabía,  como  este señor  también  debería  saber,  que  si  amplíaba su propia deuda -como él ha hecho con la suya-, hasta alcanzar la misma cifra o incluso rozar la superioridad de sus ingresos, al mínimo revés que le diera la vida, en su propio caso podría ser un despido laboral; una bajada de sueldo en el de los funcionarios; el recorte de horas extras en otras familias… ó la crisis financiera mundial con los recortes del gasto público y la austeridad que solicita Europa a sus socios, en el caso de los politiquillos que se creen amos de su ciudad…;  No tendría oportunidad ni modo alguno de hacer frente a sus pagos. Consciente de ello, se aguantaba y no hacía todos los cambios que le gustaría realizar para hacer su vida más bonita.

Pero esto políticos que se coronan como monarcas absolutos, cambian la ubicación de su despacho de un edificio tradicional a un palacio, ponen la ciudad patas arriba -las obras finalizadas habían quedado estupendas, no lo iba a negar ella, a quien cada vez le gustaba más su ciurdad-, lo llenan de agujeros que ahora no pueden tapar, se rodean de asesores que ahora no pueden pagar, derrochan dineros a "tutiplén", contratan a empresas de "amigos" para que les suministren administrativos y personal de oficios varios en lugar de convocar oposiciones... viven una vida de lujo a crédito porque los bancos han creído en el Ayuntamiento y sus actuales dirigentes.

Y los nombrados dirigentes con su alcalde al frente, se encuentran ahora con que los banqueros han dicho Basta!. Han cerrado su grifo porque el señor alcalde no paga las deudas a sus vencimientos. Las grandes compañías de servicios con contratos millonarios con el Ayuntamiento dejaran de suministrar lo acordado del mismo modo en que el alcalde dejó de cumplir con sus obligaciones de pago....

El faraón no tiene dinero. No tiene crédito. No tiene apoyo. Pero tiene un gran despacho en el Palacio de Comunicaciones, por cuyo alquiler -al que suponemos que sí hace frente-, paga un pellizco importante de los impuestos de sus ciudadanos...

Y se enfada el señor alcalde,  se enfada porque el presidente del gobierno le dice NO...

Ante todo ello el alcalde sin financieros, amenaza con NO pagar a los proveedores... ¿Dejará la ciudad sin luz? ¿el canal le cortará el agua? ¿no podrá repostar los coches oficiales? ¿Los policías harán sus patrullas a pié y si tienen que perseguir algún conductor-delincuente, lo harán corriendo hasta alcanzarlos? ¿los sanitarios trasladaran a los enfermos en literas que portarán en sus propias manos? ¿la basura ocupará las calles porque ningún camión llegará a recogerlas y ningún barrendero a limpiarlas? ¿Las escuelas infantiles tendrán que informar a las familias de que no pueden recibir niños, porque el ayuntamiento no les paga las facturas y por consiguiente, no pueden abastecerse de todo lo necesario para el funcionamiento de las mismas, incluso el pago de las nóminas de los empleados…?

Y así hasta mayo que vendrá con nuevas elecciones ¿Quién va a recoger esta patata caliente? ¿Quién querrá sostenerla mientras corre el riesgo de que le explote en sus manos?

3 comentarios:

  1. Esto es la pescadilla que se muerde la cola...
    SALUDOS

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  2. Sin duda hablas de un faraón concreto, pero son tantos...cuando sacas el brazo más allá de la manga, malo.

    Un gran análisis

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  3. Si no somos capaces de gritar Basta! y utilizar nuestro voto adecuada y responsablemente, sin mirar el color de la camisa de quien votamos, sino sus capacidades para la gestión política y, sus cualidades humanas. Y si no es lo que pensábamos... A los cuatro años, Fuera!. Es lo que tenemos.

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...Y ahora dime, ¿qué opinas tú?